jueves, enero 14, 2016

CONCURSO DE NOVELA “Distancia Breve”



La Editorial Yerba Mala Cartonera y el Centro Cultural  Casa Abierta convocan al  Concurso de novela “Distancia Breve”  en su primera versión, en lengua castellana, atendiendo al objetivo común de promover la práctica y difusión de expresiones artísticas literarias.

De la temática
La temática del concurso es: libre
De los participantes
Podrá participar cualquier persona mayor de 18 años, de cualquier nacionalidad.

Del trabajo a presentar
Cada escritor puede presentar hasta 1 obra original e inédita en tipografía Times New Roman tamaño  12. La extensión del mismo tendrá un máximo de 60 carillas y un mínimo de 40 con un interlineado de 1,5 en tamaño carta y con márgenes preestablecidos: superior e inferior 2,5 cm; derecha e izquierda: 3 cm.
  
De la forma de presentación
El concursante deberá presentar su obra a través de una mail al correo electrónico  (yerbamalacartonera@gmail.com)
El mail debe enviarse de la siguiente manera:
Asunto: Convocatoria novela “distancia breve”
Texto del mail:
Nombre y apellido:
Nacionalidad:
Seudónimo:
Nombre de la obra:
Carnet de Identidad o pasaporte:
Teléfono cel.
Dirección:

Adjunto: Archivo con la obra concursante suscrita con el seudónimo respectivo

NO se admitirá ningún mail que no cuente con los formatos arriba especificados

De la recepción y confirmación
Los trabajos se recibirán hasta el día viernes 29 de febrero de  2016 a las 23:59 hrs.
Cada concursante recibirá un mail que confirme la recepción de su trabajo. De no recibir este mail 48 horas después, debe hacer un nuevo envío.

Se recomienda fervorosamente enviar con anticipación a la fecha tope para evitar saturación de la web.

Del Premio

Para el I Concurso de novela breve “distancia breve” se establece como premio único la publicación de la obra.
    
La participación en el concurso conlleva la cesión de los derechos de difusión de la novela a la Editorial Yerba Mala Cartonera, que realizará una publicación física y otra virtual, con licencia creative commons que permitirá la libre copia, distribución y comunicación de la obra siempre y cuando se respete la autoría, no se haga uso comercial, ni se realicen obras derivadas.



Para cualquier duda o consulta que NO ESTÉ  EN LA CONVOCATORIA, pueden dirigirse a: yerbamalacartonera@gmail.com




lunes, diciembre 28, 2015

Navidad cartonera





¿Creías que Santa Satán Cartonero te iba a dejar con las manos vacías? Pues no, te dejamos como regalito -un poco tarde, pero regalo navideño al fin- los libros cartoneros que publicamos este año. Toma!

Melgarejos de todas partes - Cuento jóvenes y Género Epistolar

Melgarejos de todas partes - Cuento niños  y  Novela Gráfica

Melgarejos de todas partes - Poesía

ArraZados - Roberto Cuéllar

Blanco - Cecilia De Marchi

Luciérnaga Sangrante - Julio Barriga

Con esto damos por concluida la gestión cartonera 2015 (por fin! si! por fin!) que ha sido la más agitada de los últimos años, con sus aciertos y errores pero sobre todo con la satisfacción de haber trazado las metas que nos propusimos a inicios de año. El mundo nos pertenece.

Se acerca el 2016 y con ello  nuevas aventuras, pero sobre todo mucha literatura y mucho cartón, dos elementos que nunca nos pueden faltar para armar el desorden y el fiestuchi general. A gozar!

domingo, noviembre 29, 2015

RESEÑA DE MELGAREJOS DE TODAS PARTES

El día viernes 27 de noviembre, se llevó a cabo la presentación Melgarejos de todas partes. Antología infanto juvenil (tres libros: poesía, cuento, narrativa gráfica), en el Palacio Consistorial de Tarata. Textos breves, pero enriquecedores, son la muestra del arduo trabajo que se viene realizando, desde agosto hasta noviembre, con niños y jóvenes de 7 a 20 años, a través de los talleres que se han efectuado gracias a la Solidar Suiza y a la editorial Yerba Mala Cartonera.

Este trabajo fue posible gracias también al Gobierno Autónomo Municipal de Tarata y la dirección de Cultura y Turismo de Tarata por la cooperación y predisposición oportuna para la realización de este proyecto. Hay agradecimientos también para Heidy Rojas, Pablo César Espinoza, Pablo Cildoz, Juan Malebrán y Dennis Salazar, por la camaradería y el atrevimiento a recorrer este camino juntos.

Una pareja convertidos en piedra, el rescate de una gatita llamada Pelusa, una isla llamada Cerdiña donde habitan en rivalidad cerditos y pájaros, el romance de dos ositos que tienen una cita como remedio a la melancolía, tutumas asesinas o cartas a los padres que migraron al exterior son algunos de los personajes y tramas que exponen los autores de los trabajos.

Ese universo que se ha empezado a crear deja ver sus primeros trazos: nuevos planetas, muchos de ellos poblados solo por mascotas y otros habitados enteramente por el espíritu de Mariano Melgarejo, agujeros negros de soledad y tristeza que pueden devorar todo a su alrededor y un enérgico sol que parece iluminar cada vez con mayor intensidad. Acá algunos trabajos:

“El balde hueco”

Edward Solís

Había una vez una chichería que vendía demasiada chicha y había un señor que bebía y bebía. Este señor bebió tanto que un día los médicos le dijeron que tenía cirrosis y que tenía que dejar los baldes y las tutumas. El señor aguantó un fin de semana, pero el día lunes regresó a emborracharse, como de costumbre. A la semana siguiente, pidió un nuevo balde, que se tomó sin problema, pero al segundo se le volvió más corto el tiempo y al tercero casi ni se dio cuenta de lo bebido. Entonces, le preguntó a la chichera qué estaba sucediendo y esta le mostró a su esposa sentada mirándolo desde la puerta. Luego le enseñó el charco de chicha que había debajo de su mesa, y después dio vuelta el balde para mostrarle el agujero que su mujer le había hecho en el fondo.

“La leyenda del Puente Melgarejo”

Flor Nicol Corrales Fernández


Un día martes, un señor se estaba yendo a las 12:00 de la noche.

Justo cuando iba a pasar al otro lado, llegó agua y tuvo que pasar por el puente. Al pasar vio a Melgarejo sentado en una mesa, le estaba sirviendo chicha una cholita bonita. Al querer ir a la mesa, quisieron matar al caballero, pero se escapó a tiempo.

Contó a todos lo ocurrido y lo tomaron por loco, pero un día un señor curioso fue a las 12:00 de la noche y solo apareció la cholita diciendo: “Siéntate. ¿Te sirvo chicha?”. Nervioso, no le respondió y se acercaba poco a poco a ella. De repente, unas ramas salieron y desapareció.

Al día siguiente, el señor curioso apareció descuartizado.

“El oso triste” (Fragmento)

Karen Paola Soto


Un día el oso Pedro fue a la casa de la osa Wara y le dijo: ¿Quieres salir a cenar o a jugar a lo que tú quieras?. Está bien, respondió Wara. ¿A qué hora te parece?, le dijo el oso Pedro. A las 8 está bien, dijo la osa Wara, él respondió que sería puntual.

El oso Pedro fue a las 7:50 y dijo: Ya estoy aquí, osa Wara. Ella dijo: Waj, eres puntual. Él respondió: Sí, es que no he tenido suerte en el amor. Yo igual, dijo la osita, pero estoy feliz. Entonces el oso Pedro le contó que semanas atrás se las pasaba llorando y desanimado, y ahora que la conocía era feliz.

Fueron a cenar y de ahí fueron a jugar y tuvieron una noche inolvidable. De allí la osa Wara se fue a su casa y el oso le acompañó. Se pusieron a ver una película y se durmieron juntos. Al día siguiente se fue a su casa, entonces el oso Pedro creo que se enamoró, porque antes era un oso triste y ahora era un oso feliz.

jueves, noviembre 12, 2015

El poeta "malditango", sobre ArraZados de Roberto Cuéllar

Por Pablo Cesar Espinoza

“Se acostumbraron a desafinarse, a descarrilarse (…) / heterogéneos como cicatrices de incendio.” Este es el inicio de un viaje vertical que traza el autor, Roberto Cuéllar, empujando al lector dentro su obra “Arrazados”. Una caída casi sin ningún paracaídas del cual tironear  desesperadamente para poder en el mejor de los casos, amortiguar su desplome. Al finalizar una primera lectura del poemario queda de manera tácita divagando en la mente del lector la siguiente pregunta: ¿Quiénes son arrasados durante el trayecto de la obra? ¿El autor? ¿El lector? ¿El lenguaje?

Dejando de lado esta incertidumbre, queda resaltar los matices más relevantes de la obra, como lo son las diversas figuras literarias y estilos que se presentan, por ejemplo la meta poesía, misma que aparece y desaparece como lo hacen los puntos ciegos captados por una cámara de seguridad en el reflejo de automóviles que pasan, entran y salen del estacionamiento, si se tomase solo este tipo de fragmentos es posible incluso armar un nuevo poema:
“Los plurales se han condensado/ formando un singular estertor sin especie.” “Sus medidas de cuento breve han degenerado en pesadez novelada.” “Una espera, un renglón apurado, /un tamborileo de lápiz contra la mesa; /ningún corrector curaría tan avanzadas erratas/ ni aguantaría el feroz neologismo/ con que el planeta dimite.” “Ningún etcétera servirá de refugio.”
El uso del lenguaje significa también para el autor el uso y la transformación del mismo en una imagen, un espectro lingüístico por así decirlo: “Pese a su aspecto de verbo, no dejan nunca rehacer. / Todo sufijo en extremo es dañino si se trata de abrir.” “La excelsa bestia no huele a canela /cuando da abrazos. / Hiede a paradoja implacable, / apesta a morgue, a cacofonía, / a canalla exhumado.”

Si se tomasen cierto tipo de fragmentos el lector es capaz de armar a la vez otras historias, encubriendo al sujeto arrasado entre otros desencuentros, como por ejemplo el de un amor o una intimidad frustrada: “La intimidad arqueológicamente invadida,/ la felicidad en estado de sitio,/ la noria perdida en los decimales del bosque.” “Y otra vez ella, la mujer de hace rato… (…)/Era la felicidad sorpresiva que siente/ el animal acariciado y sin dueño.” “El inquilinismo entre corazón y despecho/ ha marcado la ruta de expatriados suicidas.”

La crítica social y la exclusión de esta sociedad con el sujeto es marcada en la observación que el autor hace de la misma de manera profundizada, este ejercicio es notoriamente amplio y apreciado a lo largo del poemario; así como se aprecia en el stadium un domingo por la tarde, entre la vendedora  ambulante y el hincha barra brava, a un sujeto que observa tímidamente tras su visera de Coca Cola. Un sujeto que ha esperado por horas frente al sol y entre la gente, para instalar su observatorio y delimitar su aislamiento entre la semiótica en común que se expande antes, durante y después de un partido. En el caso de la obra existen fragmentos como los siguientes que marcan esta observación reflexiva de la sociedad:

“¿Qué es horroroso?/ Hay melodías que únicamente cobran sentido/ en peluquerías y entierros, / en confesiones fuera de tono,/ en sopesar lingotes de amistades vencidas.”“Es curioso también que los jóvenes, / esos derrumbes que aún no acontecen,/ marchen vestidos de blanco y ruido/ cual ángeles desentonados, / cadáveres sin compromiso.”“(…) perpetraron desmanes con bocinazos y eructos. / Omnívora plaga que monda lo que no necesita. / Híbridos de torrente y colmillo. / Erguida pandemia.”

Finalmente una tercera figura o temática transversal al poemario a resaltar es la sintonía y la percepción sopesada de la realidad, un oscuro ahora del cual de manera desengañada uno no logra jamás despertar o volver a dormir, o al menos eso nos asegura el autor:
“La sonrisa era un músculo en incansable ejercicio, /hasta que cierta traición apuñaló su curvatura de hamaca. / Quien antes se meciera en su juvenil alegría/ se descubrirá enmohecido y amorfo/ en la zanja de los hematomas y olvidos.”“Hay rasgos faciales que anticipan un crimen; /son conductos a retorcidos paisajes, espejos profetas. / Geografía donde silencios limitan/ íntimamente con los barrancos. / Un solo guiño hace la tarde impotable.”
“Y no falta quien, enjugándose el rostro pasmado, /resuelve nuevamente dormir/ bajo el amparo de su convaleciente apatía, / (…) las calamidades a punto de violentar cada puerta, / porque despertar es también parte de un sueño"
Encontrar este tipo de trabajos y autores que de un día para el otro aparecen bajo una luz tenue y parpadeante o entre la paja brava del llano, es realmente notable; especialmente mientras la sociedad se adormece con un escenario “cultural” desculturizado tras medios de comunicación que conducen el imaginario boliviano como quien conduce un vehículo observando su retrovisor y referéndums equivalentes para los gobernantes al ejercicio de quitar pétalos de una margarita para encontrar afecto.

¿Qué cosas o quiénes son “Arrazados” dentro la obra de Roberto Cuéllar? sin lugar a dudas, todos los sujetos del poemario  y cada una de sus interpretaciones, empezando por el autor, el poeta "malditango".

martes, octubre 20, 2015

PRESENTACIONES CARTONERAS: "Blanco" de Cecilia de Marchi Moyano



                                                                                                                      Giovanni Bello

Quiero proponer que mas que como un cuaderno poético esta colección puede ser leída como un álbum de fotografías que gradualmente se presentan más sobre expuestas: el blanco como el estado final de la foto saturación. Me imagino que algunas de esas fotografías debieron ser en blanco y negro y las otras, de muy baja resolución, debieron ser a color. Me imagino que algunas tienen manchas en su superficie y que el álbum mismo desprende un ligero olor a humedad, naftalina y grasa.

La imagen, a diferencia de la palabra escrita tiene la inquietante cualidad de la sincronía. Es decir, podemos ver varias imágenes al mismo tiempo pero no podemos leer varias palabras del mismo modo. Para los fines de esta pequeña presentación quiero creer que el olvido y la muerte actúan de la misma forma que la imagen frente a los ojos de quien las mira: la dureza del pan crudo amasado en madrugadas viejas, el olor a piel que tiene el ajo recién cortado o la pequeña maceta con violetas en medio del patio del asilo de ancianos son los residuos inconexos de una vida que acaba, de una construcción demolida, una imagen borrosa, aquello que se olvida y muere.

Como proyecto poético femenino, además, no deja de ser llamativo el hecho de que, a diferencia por ejemplo de la poesía de Marosa y todas las escritoras obsesionadas con el mundo de su infancia, Blanco existe en el opaco mundo de la vejez. En ese mundo no se inventa la memoria sino mas bien se inventa el olvido. En otras palabras, y si nos ponemos quisquillosos, mas que desde el cuerpo femenino, Blanco se escribe desde el cuerpo muerto o a punto de morir. Cosa que, bien vista, es infinitamente mas trascendental: la luz del olvido y la opacidad de la muerte como instancias de la escritura poética.


No faltes a la presentación colectiva:Arrazando el blanco, donde tendremos el agrado de dar a luz los siguientes títulos: "Luciernaga Sangrante" de Julio Barriga, "Arrazando" de Jorge Cuellar y "Blanco" de Cecilia de Marchi Moyano, se realizará el sábado 24 de octrubre en la Feria Internacional Del Libro Cochabamba 20:15 Salón Nestor Taboada Terán

miércoles, octubre 14, 2015

Melgarejos de todas partes





Con el financiamiento de la Cooperación Suiza - COSUDE, Yerba Mala está llevando a cabo un proyecto literario que consiste en la implementación de talleres de esta índole en la ciudad de Tarata con el objetivo de aumentar la formación, producción, desarrollo y promoción de autores y propuestas emergentes

Es debido a ello que este sábado 17 de octubre desde las 16:00 en el marco de la IX Feria del Libro-Cochabamba,  tendrás una probadita de los trabajos que se vienen realizando, ya que contaremos con las lecturas y experiencias de los niños y jóvenes que actualmente están cursando el taller. 

Ven, acompáñanos y disfruta de la literatura tarateña.



jueves, octubre 08, 2015

Entrevistas Cartoneras - Francisco Ide

Francisco Ide hablando sobre la naturaleza humana, las no influencias a la hora de escribir y su opinión acerca de las editoriales independientes 


Por: Equipo Yerba Mala



Fotografía. Emiliano Valenzuela 

Poemas para Michael Jordan (Ajiaco Ediciones) y Yakuza (Cinosargo, Yerba Mala Cartonera) han salido con poco intervalo de tiempo ¿Cómo lograste cambiar el chip para escribir cada poemario? ¿Consideras que has tenido una etapa muy prolífica?

Estuve escribiendo Yakuza algo así como dos años. Ya casi en la etapa final de ese proceso empecé el libro de Jordan, que me tomó un par de meses. Entonces la escritura simultánea de esos libros duró un tiempo relativamente corto. Convivieron un tiempo corto. Luego fue pura corrección. En relación a mi biografía, el primero tiene que ver con la pérdida amorosa y el segundo con el cuerpo, la alegría, el amor. Se entiende.

¿Es Yakuza un poemario violento?

Claro, lo es en varios sentidos. En un sentido general, toda creación humana es huella de violencia. Nuestra naturaleza es tremendamente violenta. Somos naturalmente viles, tendemos hacia la comodidad, buscamos someter al otro en la escala que sea. Nos movemos con propensión a la jerarquía. Nuestra sociedad capitalista es violenta y está alienada porque el capitalismo y el mercado utilizan y promueven estas condiciones. Las promueven, pero no las crean, digamos. Somos crueles porque estamos atormentados con la muerte, entonces no pensamos en la muerte y vivimos como unos hijos de puta. Por eso existen corrientes de pensamiento tan antiguas como el budismo, que nos dice cosas básicas como que la verdad de la existencia es el sufrimiento, que hay que pensar en la muerte, entrenar la mente, lograr el autocontrol, la disciplina, practicar la compasión, conducirse amorosamente. Nuestra naturaleza es vil y violenta. El otro aspecto de nosotros hay que desarrollarlo mediante un trabajo consciente. De alguna forma la escritura es un espacio que nos hace más conscientes de nosotros y del mundo. Por eso en los textos está la huella de todo lo que somos, de nuestra violencia primigenia, antigua. Entonces claro. Sólo tenía ganas de decir esto. Por supuesto también es violento en su superficie. Yo quería escribir poemas de acción, con persecuciones en auto, cabezas que explotan, tatuajes, y una gran cantidad de sangre. Entonces está presente toda esa violencia convencional y cinematográfica. Al estilo de Miike y Cronenberg. Una violencia que no es realmente violenta. Vemos decapitaciones en internet, niños jugando con cabezas degolladas a la pelota. Eso ha pasado siempre, solo que ahora tenemos cámaras en el bolsillo. Las épocas de hipercorrección se escandalizan cínicamente con imágenes que en realidad (por su distancia) solo provocan cierto placer estético. No puede ser de otra forma, creo. Ya estamos o debiéramos estar curtidos contra el horror de la realidad. El realista horror de la realidad.

¿Cuál es el peso que tuvieron tus experiencias a la hora de escribir este libro?

El amor de pronto se tornó un exilio y el exilio la obligación de reaprenderlo todo, desde cero. Tener que aprender un nuevo lenguaje, nuevos códigos. Esa experiencia conectó con la figura del inmigrante.

¿Qué autores han influenciado en este poemario y cuales predominan por lo general en tu forma de escribir?

Todo lo que me parece en un momento relevante  de ver o leer, todo lo que abre reflexiones o despierta imágenes y sentidos, es una influencia. Incluso las cosas que no me gustan. El desprecio por ejemplo, puede ser muy productivo. Conectas con algo que no quieres. Eso es el negativo de lo que sí quieres. A veces sólo puedes llegar a una forma más o menos satisfactoria de decir algo mediante esta crisis de sentido. Entonces mi influencia es todo lo que me gusta y todo lo que no me gusta. Todo lo que no me sirvió en realidad sí me sirvió. Para escribir Yakuza me sirvió mucho leer a Mishima y no me sirvió nada leer a Kawabata. Pero Kawabata me sirvió mucho, por defecto, para escribir Jordan.

En cuanto a la poesía en general, creo que me dejé contaminar por la forma de pensar de e. e. cummings. Es una de mis personas muertas favoritas en el mundo.


¿Considerarías a Yakuza como una obra de ficción? ¿O dentro que temática o estilo definirías tu trabajo?

En ningún caso consideraría un texto literario como no-ficción, a pesar de los aspectos de realidad que pueda tener. Para mí eso es extensible a todo. Hay cosas que durante un periodo se  aceptan como verdades. O algo tomado por falso de pronto es una certeza. Los paradigmas cambian. Creo que realmente no sabemos nada del mundo, nos movemos en base a intuiciones, teorías y deseos. Mediante la creatividad, en el fondo. Todo mi sistema de creencias puede ser totalmente falso, toda mi relación con la realidad puede ser (y de hecho, creo que es) pura ilusión. Entonces ¿qué mierda no es ficción? Todo es un relato o varios relatos, sobre los que tomamos una postura. Decir que la existencia es más profunda que la mera experiencia vital y la contingencia, por ejemplo, es tomar una postura. Adivina.

Respecto a lo otro: la cuestión de los estilos y las tendencias y otras taxonomías son cero vitales, por lo tanto no me interesan. Escribo como mejor me sale, tratando de escribir lo que me gustaría leer. La temática es el amor, por supuesto. Siempre escribo sobre amor y “algo”. Yakuza es sobre amor y crimen.


¿Cuál es tu opinión de las editoriales independientes? ¿Cual crees que es el mejor medio de difusión de tu trabajo?

En chile hay muchas editoriales independientes que hacen un buen trabajo. Por editorial independiente entiendo una editorial que busca posicionarse en un mercado que las editoriales grandes no explotan. En ese sentido todo lo que publican es una apuesta. Mucho del material más interesante (en la mayoría de los casos, el menos comercial) que se produce literariamente en Chile, está publicado por estas editoriales. Creo que la única contradicción está entre la forma en que se pelean un mercado y el trato con los autores. Se da mucho que para el business son “micro-empresas-editoriales”, “emprendimientos”, etc. Pero para pagarle al autor en proporción a los libros vendidos son “independientes”. He visto casos en que la relación editorial-autor es de absoluta manipulación emocional. No le cobran al autor, le regalan 10 libros y listo. Le “hicieron un favor”. Eso es mierda. Pero hay mierda peor: editoriales que le cobran al autor, le dan el 10% del tiraje en libros y chao. Creo que esto se da por falta de información en ambas partes. Por un lado las editoriales imitan las prácticas y tratos ya instalados, en lugar de averiguar la forma más correcta. Y por otro lado los autores son tan emocionalmente débiles, tienen tanta expectativa de su obra, que son capaces de regalar sus textos con tal de ser publicados. Por suerte esto se está acabando. Hoy existe la Cooperativa de editores y el Sindicado de escritores (SUDEC). Creo que eso ayudará mucho. En el fondo tienen que pelear juntos, para el beneficio y dignidad de ambas partes.

Creo que todos los  medios de difusión son buenos. A mí me gusta el texto impreso, entonces prefiero los libros, en el formato que sea. Quizás es un arcaísmo, pero me parece más humano, hay una relación de contacto verdadero. Pero la difusión por internet también es muy necesaria e importante. Si no fuera por internet nos perderíamos muchísimos textos de gente de otras geografías. Me gusta el formato que tienen ustedes, por ejemplo. Hacen libros accesibles y humanos, impresos. Y también tienen todo el catálogo en internet. Eso para mí es ideal, porque no se está pensando con una lógica de mercado, o con una “moral” de mercado más bien. Porque en realidad, por lo que he visto, el papel no compite con el libro digital. En general uno quiere tener el libro físicamente, aunque esté completo en internet.

El medio que menos me gusta es la lectura en vivo. Creo que es incómodo para todos cuando alguien termina de leer un texto en voz alta. Es todavía más incómodo cuando alguien recita el texto de memoria y con impostación de la voz. Creo que sirve muy poco, aunque a veces, contadas veces, funcione para todos.


miércoles, junio 24, 2015

Entrevistas cartoneras - Liliana Colanzi

  Liliana Colanzi  habla de El Ojo (Yerba Mala Cartonera, 2015) un libro que navega dentro el horror de lo cotidiano


Por: Florencia Chiaretta 






Muchos de los narradores de tu generación coinciden en la influencia del cuento norteamericano en lo que escriben. ¿Qué crees es lo más importante de esa herencia?


No hay un solo cuento norteamericano, es difícil hablar de una sola herencia. He aprendido de cuentistas con estéticas tan distintas como Hemingway o Flannery O’Connor, pero los norteamericanos no son mis únicas fuentes: también están ahí Guimarães Rosa, Fogwill, Felisberto Hernández, Clarice Lispector. 


¿Qué influencia tiene el cine en tu narrativa?


El primer atisbo de una historia se me presenta siempre como una imagen; puedo ver la escena, aunque no sepa exactamente quiénes son los personajes o hacia dónde me llevará la trama. Me gusta esa cualidad visual de la escritura que dialoga con el cine y la fotografía.


En algunos de tus cuentos, como en El Ojo y La Ola, hay una impronta fuerte del terror cómo género. ¿Qué te seduce del terror?


Tengo una fascinación con la naturaleza del mal y con la posibilidad (aterradora y absolutamente desconcertante en ambos casos) de que este sea resultado de la causalidad o de la casualidad. Me da vueltas la paradoja de Epicuro: si Dios quiere prevenir el mal, pero no es capaz, entonces no es omnipotente. Si es capaz, pero no quiere hacerlo, entonces es malévolo. Si Dios es capaz y puede hacerlo, ¿por qué existe el mal entonces? Y si no es capaz ni quiere hacerlo, entonces no es Dios. El género del terror es un género místico: se ocupa del éxtasis negativo ante lo desconocido. 


¿Cuándo descubres que un cuento marcha bien y cuándo decides abandonar uno que no prospera?


Creo que sé intuitivamente cuándo lo escrito está vivo: entonces todo resulta más o menos fácil, porque el resto es cuestión de pulir y afinar. Pero son pocas las historias que llegan mostrando su verdadero corazón desde el principio; hay que buscar el lugar donde la historia late y respira, y ese camino hasta allí está hecho de pura incertidumbre. Por lo general tengo fe en que tarde o temprano llegaré a ese lugar, pero hay que saber cuándo desistir: en enero renuncié a un cuento con el que llevaba peleándome cinco años, y eso fue lo mejor que pude hacer porque me dejó espacio mental para dedicarme a otras historias. 



¿Hay una intención digamos política o ética en mostrar Bolivia de determinada manera en tus cuentos?


Habría que preguntarse la ideología implícita en la idea de “mostrar Bolivia”: ¿para qué y para quién se quiere mostrar Bolivia bajo cierta luz? Hay escritores que se arrogan el trabajo de convertirse en embajadores de su país, y lo que entienden por elloes llevar bajo el brazo la agenda política oficial con salteñas, osos de la diablada y flor del patujú incluidos. La tarea de un artista no es convertirse en un funcionario, aunque en Bolivia se confundan a veces ambos roles. Sigo con mucho interés los procesos por los que está atravesando el país, pero no me interesa usar la ficción para ir a explicárselos de manera didáctica a un lector foráneo, o para alentar cierta idea de patriotismo. Entiendo el acto de escribir como una forma de meditar. Y meditar es acallar la voz civilizada y peinadita del yo para dejar que hable el inconsciente, que es el terreno de lo salvaje y el lugar donde se manifiestan las pulsiones, los miedos y los deseos de la memoria humana.



Bolivia es un país con una vasta tradición y producción poética, ¿qué relación tienes con la poesía?


Cuando tenía veinte años encontré en un aeropuerto un poemario de Jorge Campero que después me acompañó en cada país en el que viví. Trabajo, como un mantra, con un libro de poesía al lado. Ahora viaja conmigo La noche, de Saenz, y cada tanto vuelvo al Poema del Manicomio de Oquendo de Amat, y a los poemas zen. La poesía induce a un estado de paradoja que suspende las convenciones de lo posible, y ese es un lugar interesante desde el cual escribir. 


Hay muchos escritores que dicen no poder vivir sin escribir: ¿sientes que te pasa lo mismo?


Yo puedo pasar mucho tiempo sin escribir. De hecho, durante los años del doctorado me ha sido difícil escribir durante el semestre. Y a veces puede suceder que me quede estancada en una historia y que tenga que dejar durante un tiempo que el inconsciente haga su trabajo.



¿En qué estás trabajando actualmente?


En un libro de cuentos y en una novela corta.


¿Qué apuesta supone para ti publicar con una editorial cartonera?


Me encanta publicar con Yerba Mala por todo lo que significa: una manera de hacer circular libros en lugares a donde generalmente no llegan, a precios accesibles y utilizando materiales reciclados. Admiro mucho el trabajo de difusión de las cartoneras, las hermosas ediciones artesanales que realizan y lo mucho que han conseguido a pesar de contar con recursos limitados.

jueves, junio 18, 2015

Entrevistas cartoneras - Daniel Rojas Pachas

En Rancor, su libro más reciente, Daniel rompe las estructuras aún más lo que ya están; un libro que se mueve entre el cómic, el caos y lo grotesco

Por Equipo Yerba Mala Cartonera 2015





¿Cuál es la narrativa visual que más te agrada? 

No sé si darle a Rancor tal apelativo o apellido, los elementos gráficos que el libro contiene están en función de la estructura de la novela. Es una especie de bricolage caótico que busca representar un fragmento de una mente perturbada, y a la vez es un archivo policial rescatado, nosotros como lectores sólo tenemos acceso a una mínima parte, hay textos tomados de Gubern, citas y entramados por ende las imágenes de Rachel Roxxx, Carmela Bing y las videografías porno son parte del tránsito que sirve para reconstruir el crimen que se narra, un poco como dice Auxilio Lacouture al inicio de Amuleto “Está será una historia de terror. Será una historia policíaca, un relato de seria negra y de terror. Pero no lo parecerá. No lo parecerá porque soy yo la que lo cuenta. Soy yo la que habla y por eso no lo parecerá. Pero en el fondo es la historia de un crimen atroz”

 ¿Cómo ves a Rancor dentro de esa misma narrativa visual?

La veo como una novela breve que trabaja una mixtura de discursos algo que de algún modo había hecho con mi libro SOMA. Al escribir no pienso en géneros sino en un montaje y la hibridez del lenguaje.

 ¿Cómo y cuándo  nació Rancor?

A la par de Random, mi novela publicada el año pasado en Chile por Narrativa Punto Aparte. Voy trabajando muchos proyectos en paralelo dejando que se contaminen entre sí.

 Rancor son varias historias que forman un todo ¿Cómo se llegó a unir?

El hilo conductor de Rancor está en Confesión de parte. Esa parte del libro es un relato autónomo y nos presenta de modo subjetivo el crimen que moviliza toda la trama. Esta historia fue originalmente publicada en Arequipa por editorial Dragostea en una revista/libro que tomaba como Leitmotiv: el exceso y el placer y en la cual tuve la suerte de ser seleccionado junto a muchos autores que respeto. Yo a esa altura ya tenía pensado Rancor pero no lo había materializado, mi idea era construir una especie de almanaque o libro hecho de retazos como un espejo roto o muñeco grotesco armado con partes disímiles que no terminan de encajar, un engendro que se comunica por su fealdad y que de algún modo es la mente del personaje de Confesión de Parte acosado por la violencia de su infancia y sus obsesiones en las cuales se cruzan las historias de esta pareja de hermanos incestuosos, el guión de Lee Wournos vs Green River Killer, actrices porno, el caníbal de Milwaukee y así. Debo señalar que durante la construcción del libro pensaba mucho en el hermano del dibujante Robert Crump. En un documental sobre el artista de contracultura y su familia, vemos al hermano de Crump y su enfermedad mental, este tipo también dibujante, desarrolla hasta su suicidio un comic en el cual los personajes y atmósfera se van desintegrando hasta que las formas humanas desaparecen siendo reemplazadas en las viñetas por grafemas, luego solo machas y finalmente puntos irreconocibles capturados en bocadillos que inundan la página en blanco, creo que esa idea de la desintegración relacionada con el deseo de Dahmer de ser erradicado, motivaron mucho mi escritura de este libro.

¿Por qué el nombre de “Rancor” (rencor en castellano) como título del libro?

Mis libros establecen entre sí vínculos de cointerpretación, como en los comics en que tienes crossovers, pienso en función de un universo más extenso y Rancor es un apéndice de Random y las historias que en esa novela más extensa, son pequeñas capsulas que revelan mundos sórdidos, enrarecidos y postapocalípticos. Pienso en Rancor como detritus, en esa medida apelan a una estética de género B o subliteratura, como un folletín pornográfico que forman parte de un mapa mayor en las cuales se cruzan mis  obsesiones en torno a la degradación de la carne y la literatura del mal, la rabia como energía motora junto a las lecturas que son parte de mi educación sentimental, Akira, Bataille, Sade, Henry Miller, Haroldo de Campo, Beckett y así podría seguir.

Rancor muestra un contexto y una mentalidad de varios de sus personajes ¿Cuál crees que es el motor que mueve ese mundo?

El placer desaforado que les permite estar por encima de lo que la sociedad entiende como perversiones, el incesto, el canibalismo y así…

¿Qué música le pondrías a Rancor?
Sex and Violence Danny Diablo feat. Tim Armstrong and Everlast

¿Cómo llegaste al mundo literario? ¿Cuál fue el inicio o la “motivación”?
Los comics y grandes cuotas de tedio e insatisfacción en mi entorno, mi hogar durante la adolescencia, el colegio durante la secundaria y luego la escuela de Derecho. La suma de todos esos elementos me llevo a Kafka, Bataille, Pasolini y Beckett y nunca pude volver atrás.

¿Cuál crees que es la cita clave de Rancor?
La declaración de Jeffrey Dahmer antes de morir

¿Cuál es la cita más impactante que hayas leído?
De Kafka “Un libro tiene que ser un hacha que rompa el mar de hielo que llevamos dentro." y de Lamborghini “Remontamos el cuerpo flojo del niño proletario hasta el lugar indicado. Nos proveímos de un alambre. Gustavo lo ahorcó bajo la luna, joyesca, tirando de los extremos del alambre. La lengua quedó colgante de la boca como en todo caso de estrangulación.”

   ¿Cómo ha sido tu transición del cuento a la poesía?

Siempre he escrito mis libros como proyectos por encima del género con que el editor, librero y lector procura más tarde encasillarlos, Gramma, Carne y Soma (mis poemarios) son tan híbridos como Rancor y Random, estos dos últimos dentro de la novela, el más tradicional como libro de poesía es Cristo Barroco, sin embargo, el editor peruano que publicó ese libro eliminó un ensayo sobre los Seis tigres de la poesía chilena lo cual a mi juicio dialogaba con la presencia transversal de Lihn y Luis Hernández, por tanto creo que transición per se no hay, sólo un flujo discontinuo y fragmentado por el lenguaje, el resto son formatos y tecnologías que de modo más o menos antojadizo, como mencioné, el editor y los sellos que me han publicado en Perú, Chile, Argentina o México han asumido.

lunes, junio 08, 2015

Entrevistas cartoneras - Rery Maldonado

Después de radicar varios años en Alemania, la poeta regresa a casa y rememora el tiempo vivido en medio de bicicletas, viajes de metro y la necesidad de haber escrito un libro a manera de entierro

Por Equipo Yerba Mala Cartonera 2015



Foto: Kattia Averanga
Andar por casa es un nombre que invita a un recorrido, un paseo, pero comprendido en un lugar pequeño, interno. ¿Qué sentido quieres transmitir con él?

Tal vez sea un título muy literal. Los textos narran un periodo de mi vida muy puntual. En el que prácticamente creía que había dejado de escribir, tenía dos trabajos, un marido, un amante, dos países, dos idiomas… jajaja… realmente no tenía tiempo para sentarme a escribir esos poemas. Los iba componiendo en los viajes en metro o en bicicleta entre un lugar y otro de Berlín, de memoria. Como Borges, que era ciego, y que solía componer de memoria antes de dictar.

Y, sin embargo, esta casa parece ser algo futuro, próximo, de lo que uno quiere alejarse, como en los versos: “habrá que irse/antes de que aparezcan/porque se anuncian/los colores pastel/las moñas/ese nuevo kitsch de lo impoluto/soy alérgica”Siguiendo esta línea, la tensión entre el rol de la mujer y lo que representa la casa como deber suyo es central en el texto…Tú qué opinas de lo que en la sociedad es conocido como el rol de la ama de casa?¿Un estereotipo, un prejuicio, una rutina?

Sobre el trabajo, como tal, no opino. Porque es muy duro limpiar, cuidar, quedarse en casa y criar a los hijos. Es un trabajo que merece ser valorado y remunerado, pero no puedo imaginármelo como mi vida, tengo casi 40 años y sólo he dependido económicamente de mis padres, nunca de un hombre y hace mucho tiempo que pago sola mis cuentas. Personalmente no puedo imaginarme vida en pareja o la posibilidad de familia si no es con un compañero y en cooperativa. Eso quiere decir: compartiendo el trabajo de la casa y los gastos. Respecto al poema, si, tienes razón al recalcar la tensión en el cuestionamiento al rol tradicional de la mujer, pero el poema en general y esos versos en particular, iban más, en su intención original, a tipificar la fachada ordenada de la familia burguesa, no tanto de la ama de casa. En la familia de clase media moderna, las mujeres suelen tener educación universitaria y realmente muchas son independientes económicamente. Así que en este caso, la intención consciente era plasmar ese cuestionamiento existencial respecto a las maneras en las que puede vivirse “familia”, “mujer” o incluso “ama de casa” o “amo de casa” y a mí el burgués, con la virgen María como referencia de entendimiento, servicio y resignación, no me interesa como inversión.

Me gustaría que me hables de las imágenes de las flores, desde la caja de cartón con rosas amarillas, hasta el olor de los geranios,las flores azules en el cementerio y los lirios.

Ese libro es un entierro, me parece lógico que tenga flores por todas pares. Me estaba separando de mi compañero después de siete años, mi sociedad en la librería que tenía se iba a pique, odiaba el trabajo en la revista que pagaba las cuentas, corría de un lado a otro… las flores aparecieron con los versos inconscientemente, supongo que porque me encantan y me apaciguan y Berlín en primavera está lleno de flores. Crecen naturalmente hasta en los muros, es una época muy húmeda. Me gustan mucho.

Este transitar entre naturaleza y ciudad, ¿Es una separación, una fusión, un abandono?

Una necesidad de mi espíritu. Soy una persona urbana, viví muchos años en una ciudad enorme, pero necesito de vez en cuando un momento a solas, con árboles y viento. No puedo pensar si no tengo, cuando lo necesito, un escape directo e inmediato al monte. Así que, en el plano mental que tengo de las ciudades, siempre están marcados puntos, donde sé que puedo estar a solas en el verde.

¿Qué te provocó escribir Andar por casa?

Fue una necesidad. Escribí poemas muchos años, textos aislados, puntuales. Hasta Andar por casa no había tenido la paciencia de trabajar un concepto y de pronto esos textos estaban ahí, formaban un conjunto redondo y no podía silenciarlos. Mi cabeza volvía a ellos, los componía, los ordenaba, le servían de exorcismo para superar el cotidiano. De alguna manera fueron un salvavidas y una escuela, cambiaron para siempre mi manera de entender el oficio y definieron notoriamente el estilo con el que sigo trabajando.

¿Cómo fue la experiencia de publicarlo por primera vez con Eloisa Cartonera de Argentina?

Muy linda, ya conocía a Cucurto, en esa época pasaba seguido por Berlín. Había estado varias veces en mi librería de visita. Por entonces, y todavía, yo estaba enamorada del proyecto y siempre tenía a mano su catálogo, sus libros. Creo que en general, mi librería un par de años sirvió como plataforma para varias editoriales alternativas y Eloísa era una de las más destacadas. Cuando María, la compañera de Washington, me dijo que quería llevarse el manuscrito me alegré mucho, ella le puso el título final y unos meses después lo presentamos en un bar de Berlín. Todavía tengo pendiente una lectura en Buenos Aires, pero no he vuelto a ir a esa ciudad, así que no conozco ni la cartonera, ni la huerta que ahora tienen como proyecto complementario. Me encantaría.

Desde la escritura de este texto, ¿has publicado algún otro poemario?

Tengo Ante el espejo, hasta ahora mi proyecto más ambicioso, yo lo defino como un ensayo estético, un libro expresionista que se orienta mucho a la pintura de los años de entre guerras mundiales en Europa. La mayoría de los poemas tienen una vinculación concreta con cuadros de la época o se adscriben estilísticamente a la escuela, siguiendo el ejemplo de autores como JörgFauser. Un fragmento de esto libro fue publicado por La Propia Cartonera de Montevideo en 2011, en parte ha sido publicado en alemán por Ostragehe y Lauterniemand, en sueco por la antología Skräp-Poesi 2 y por otras antologías publicadas en Latinoamérica, así como blogs y revistas. Completo nunca, es extenso y viene acompañado de fotos de los streets performances que hice en varias ciudades del mundo para ilustrarlo. Como ensayista tengo un libro en alemán, escrito a cuatro manos con la poeta Nikola Richter, publicado el 2011 por el VerbrecherVerlag de Berlín y como traductora “Bandera roja”, una breve antología del poeta JörgFauser, que la editorial Limache250 publicó en Buenos Aires en 2013.

¿Qué opinas de la producción literaria en Bolivia los últimos años?

Creo que conozco mejor la prosa y el ensayo, que la poesía contemporánea en nuestro país y hay autores jóvenes que me parecen destacables. Cuando Sarachura despierta, me parece un libro excepcional. El año pasado pude conocer mejor el trabajo de AllexAyllón y Clider John… creo que los chuquis tienen en este momento una movida muy interesante.

¿Tienes algún proyecto estos días?

Realmente no, de momento me acostumbro a volver a vivir a La Paz después de tantos años y a trabajar con horarios de oficina moledores, escribo artículos y crónicas en el laburo y como traductora he tenido que desempolvar mi portugués. También he vuelto a los poemas sueltos y esos para mí son básicamente ejercicios. Particularmente me gusta desarrollar trabajos más conceptuales, para que el conjunto de poemas en un libro sean eso, un conjunto con textos que se interrelacionan y varios planos narrativos. Sólo tengo dos libros y ambos, al margen de los poemas propiamente, narran una historia e incluso, desarrollan personajes. Me admira la gente que puede producir un libro de poemas al año, yo soy incapaz.