Entrevistas cartoneras: Nathan Leaño
El absurdo no necesita tecnología Lenguaje, ego y banalización: lo inquietante sigue siendo humano en la obra de Nathan Leaño, mención de honor del III Premio « Crispín Portugal » En Un pretencioso del siglo XXV hay una convivencia entre lo humano, lo artificial y el absurdo. ¿De dónde viene ese tono? ¿Te interesa más criticar la tecnología o la forma en que los humanos la usamos para seguir siendo igual de ridículos? En realidad, no creo buscar en este cuento una crítica contra la tecnología. Los personajes más bondadosos, de cierto modo, son justamente los androides, que tienen que arriesgar la vida solo para salvar a un humano. Los errores de la tecnología están entre nosotros, pero nosotros los creamos. Yo creo que, si algo intenté “criticar”, por así decirlo, fue la profunda banalización del suicidio que encontramos en esta sociedad actual. Y eso no es por entera culpa de la tecnología; en todo caso, la tecnología facilita este tipo de conductas, pero son nuestras, de cierto...






