miércoles, septiembre 28, 2016

Octubre: Panza de Oro - Feria Internacional del Libro

Justo cuando creemos que ya está, que con el Tinta Quemada y el  4x4 (Hasbún, Orejudo, Baudoin y Piñeiro) ya teníamos suficiente para contar a nuestros nietos aparecen dos fuckin amados eventos que son nuestros por derecho propio. A saber:

-Del 6 al 8 de octubre el III Festival Transfronterizo de Poesía Panza de Oro que organizamos juntamente con La Ubre Amarga Ediciones y en esta ocasión se suma el Centro Cultural Casa Abierta (nuestro hogar adoptivo). Tres días de poesía de alto nivel a la cabeza de Norah Zapata Prill, Julio Barriga y Jorge Campero entre otros. La programación completa la encuentras aquí y la lista de los 15 invitados provenientes de Chile, Bolivia y Perú lo encuentras acá  



-Y del 6 al 16 de octubre como ya es habitual realizaremos nuestra fantasmal aparición en la X Feria del Libro en el rincón más colorinche del campo ferial, pinchando buena música, vendiendo animales exóticos, restos arqueológicos, esclavos filipinos y libros. De a ratos libros,

Como te darás cuenta querido blogger-amante del clic, los eventos se superponen entre ellos, por lo que el plan es este: Asistir al salvaje Panza de Oro los primeros tres días, tomarse  dos días de reposo para no salir de la cama  y meditar sobre los excesos cometidos, a la mañana siguiente asistir a la Feria del libro con la elegancia y donaire que te caracteriza. Como si nada hubiera pasado ¿Ves? Es super sencillo! Te esperamos!

martes, septiembre 13, 2016

Entrevistas cartoneras - Ingrid Bringas

"La ciudad es un monstruo que nos acecha todos los días"


Desde México, Ingrid Bringas nos habla de la relación de amor-odio con su ciudad y las marcas que ésta deja en nosotros
Por Equipo Yerba Mala Cartonera



¿Cuál es el amor electrónico en el que se "enreda" el poemario? ¿Porque amerita llamarse así?

Amerita llamarse así porque vivimos en la era de las redes sociales, la tecnología como lazo de una generación que poco socializa y solo lo hace mediante y a través de una computadora o teléfono móvil, es también un poco una oda a la obra de Román Gubern y su libro el Eros electrónico.

¿Qué autores han influenciado tu manera de escribir? 

Elizabeth Bishop, Anne Sexton, Lezama Lima, Wallace Stevens son algunos de los cuales he aprendido mucho 

¿Cómo ves a los 1000 watts de amor electrónico publicándose en Bolivia? ¿Por qué la elección de estos textos para este lado del mundo?

Me encantó la idea sobre todo porque en México se escucha poco hablar de poesía de Bolivia no sé si allá se escucha mucho sobre la de México; la poesía al final crea lazos e intercambios que me parecen fantásticos, creo que al final la elección de los textos aunque sea "poesía mexicana" habrán muchas cosas en común con los lectores bolivianos, que al final nos hermana y nos identifica .

¿En qué ciudad se escribe los textos del poemario?

Todo el poemario lo terminé de escribir en el 2015 en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, México

¿Existe alguna ciudad en el mundo que quisieras visitar en particular? ¿Por qué?

Mi poemas son muy urbanos, la ciudad es memoria, nos habita y de forma estética nosotros también la habitamos, nos marca y la marcamos cuando la visitamos, hay muchas ciudades que me gustaría visitar desde Cochabamba hasta Tokyo si fuese posible, creo que tengo mucho que aprender. Por ahora y lo más cercano será la ciudad de Mérida Yucatán en México, me fascina el sur de México es tan colorido y fascinante en paisajes y gastronomía.

¿Qué sucesos han marcado tu escritura poética y la de este libro en particular? 

Cada libro está marcado por una etapa especial este por ejemplo estaba en un periodo en el que quería dejar de escribir y olvidar la poesía por completo, al terminarlo me gustó y cambié de opinión, me hice el propósito de escribir más libros.

El texto Las ciudades invisibles de Italo Calvino nos dice: “la ciudad no cuenta un pasado, lo contiene como las líneas de una mano, escrito en las esquinas de las calles, en las rejas de las ventanas (…) cada segmento surcado a su vez por arañazos, muescas, incisiones, comas” ¿Compartes la postura del autor? 

Totalmente, de hecho mi primer poemario La edad de los salvajes (Editorial Montea, 2015) es un poemario muy urbano y también me hicieron una pregunta parecida sobre la obra de Italo Calvino, siempre he pensado que la ciudad es un monstruo que nos acecha todos los días, estamos sumergidos en sus fauces, en sus ruidos, en sus noches, cada una de las cuales responde a una temática distinta: la ciudad, los muertos, el deseo, el cielo, los intercambios, el nombre, los símbolos y la memoria.

Hace poco publicaste Jardín Botánico (Casa Editorial Abismos 2016) y también sabemos que acabas de formar parte de Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León ¿Sientes que éste es tu año? ¿Cuáles son las metas para el futuro para superar o igualar estos acontecimientos?

Ha sido un año de mucho trabajo, de mucha escritura. Me propuse como meta escribir a diario aunque sea media hora de mi tiempo libre por las noches, hay muchas cosas que hacer por la cultura y por la comunidad en mi estado, se vienen buenos tiempos de trabajo y estoy muya agradecida por los frutos que se están dando a raíz de este esfuerzo, hay muchas metas por cumplir, vienen dos libros nuevos, y tenemos tres buenos años que se nos vienen en el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León para trabajar por el gremio de Literatura.

En algunas semanas más participarás del Festival Caracol Tijuana donde también estarán presentes varios poetas latinoamericanos ¿Cuáles son tus expectativas?

Definitivamente será una experiencia especial ya que es la primera vez que visito Tijuana, tantos poetas unidos por una misma causa que es la poesía, la música, compartir letras y entender a través de su poesía sus lugares y países. Espero que sea una gran oportunidad de intercambio cultural y de poder conocer y apreciar sus letras; estaremos en una ciudad que la divide una frontera con Estados Unidos, será algo especial porque siempre he pensado que la nacionalidad y las fronteras sólo son un estado mental, todos somos iguales.

¿Tienes algunos puntos de referencia de la poesía latinoamericana actual?

Sí, en México conocemos la poesía del chileno Raúl Zurita, Carmen Berenguer, Héctor Hernández Montecinos; al poeta peruano Carlos Llaza; a los venezolanos Jairo Rojas Rojas, Raquel Abend Van Dalen entre otros. Hay muchas referencia de poesía latinoamericana en México. Así mismo se han hecho varias antologías con distintos países latinoamericanos para fomentar la relación entre los poetas y sus letras.

jueves, septiembre 01, 2016

Entrevistas Cartoneras - Joaquín Guerrero-Casasola

"Un guionista no es necesariamente un novelista"

Joaquín Guerrero, nos habla de su novela ganadora ambientada en El Salvador, a medio camino entre la ficción y la realidad
Por Cecilia De Marchi



La mayoría de los bolivianos no conocemos la historia reciente de El Salvador – y tampoco de la mayor parte de los países de Centro y Norteamérica. ¿Podrías contarnos un poco del contexto de tu novela?

Uno de los conflictos armados más importantes de la década de los ochenta del siglo pasado, en Centroamérica, fue sin duda la guerra de El Salvador, del cual de forma general podríamos recordar algunos episodios y figuras importantes, como la del padre Óscar Romero, gran defensor de los Derechos Humanos, asesinado de un disparo mientras oficiaba misa. La de la célebre Radio Venceremos, que transmitía a salto de mata el desarrollo del conflicto armado, etc. Sin embargo, mi novela, Duele más el viento, no es un recuento de las peripecias de la guerra, sobre lo cual ya existen algunas películas y libros. Duele más el viento es más bien una mirada retrospectiva, la de un personaje que regresa a un Salvador años después, poblado por fantasmas propios y ajenos de aquel tiempo. La pretensión no es pues contar la guerra, sino algunas de sus cicatrices.

¿De cómo surge el interés por hablar del final del conflicto armado?

Durante el año 2000 y 2001 hice algunos viajes a El Salvador, convocado por una productora mexicana, para hacer una serie de televisión que hablara sobre la guerra. El proyecto era más que interesante, ya que se involucraron de forma directa el propio presidente de ese entonces, Francisco Flores, uno de los más importantes ex combatientes guerrilleros; Joaquín Villalobos, así como ex militares de alto nivel, todos juntos con el fin de elaborar un producto ficcional que contribuyera a la reconciliación del país. Entonces, ocurrió un terremoto que devastó la cuidad, cosa que echó abajo el proyecto, pues como es natural, el presidente Flores decidió, atinadamente, destinar los recursos previstos para la serie de televisión a las necesidades más inmediatas de un país en ruinas. No me quedó más remedio que regresar a México –lo digo con esas palabras porque la calidez del pueblo salvadoreño y el propio proyecto se habían convertido en mi alimento cotidiano–. Entonces, me planteo qué hacer con todo lo vivido, con la gente que conocí, con las múltiples entrevistas y anécdotas escuchadas de los protagonistas de la guerra, y es cuando comienzo a escribir Duele más el viento.

¿Qué tan basado en hechos reales está tu novela? ¿qué tan ficticio?

Lo real de Duele más el viento son los datos históricos que se mencionan, sin embargo, no por esto la llamaría una novela netamente histórica. No tiene la intención de que al llegar a la última página el lector comprenda lo que fue la guerra del Salvador, me conformo –parece modesto pero no lo es- que el lector se interese por conocerla a fondo y se acerque a esa parte de la Historia a través de otros libros. Por lo demás, cada personajes es una invención mía, pero que bien pudo haber existido, pues son retazos de gente que conocí en su momento.

Sabemos que escribiste muchas horas de guión para la televisión. ¿Qué diferencias encuentras en la forma de abordar la escritura de ambos géneros?

Un novelista no es necesariamente un guionista y un guionista no es necesariamente un novelista. Incluso, conozco pocos profesionales de un medio que logran dar un salto afortunado al otro medio. Y esto se debe a muchas razones, desde la simple incapacidad (nadie tiene porque convertirse en cantante sólo porque sabe tocar el piano), hasta cierta soberbia de querer contar las cosas con las estrategias de la novela y no con las que requiere un medio audiovisual. En suma, se trata de comprender que la palabra escrita tiene una profundidad insondable, pero que la imagen tiene un poder instantáneo y devastador. No es aquí el espacio para teorizar, pero lo diré con un breve ejemplo. Puedo escribir 100 páginas describiendo un barco en la tormenta y hacer que lector imagine hasta los más ínfimos detalles, pero en el cine (en el guión) ese mismo barco estará descrito en cinco segundos. ¿Cuál de los dos barcos es el mejor? ¿Cuál es más real? Preferir a uno por encima del otro es echar a la basura una de las dos grandes expresiones artísticas.

¿Con cuál de ellos te sientes más a gusto?

Por fortuna, disfrutó enormemente el proceso creativo como narrador o guionista. Pero, definitivamente, si tuviera que escoger, me quedo con ser novelista, porque escribir para los medios masivos produce un gran desencanto, debido a las muchas manos que intervienen en el proceso. Hemingway lo dijo de una forma sarcástica y provocadora más o menos así: "Cuando trabajes para el cine, cítate con el productor en la frontera, que te arroje el maletín con el dinero y tú a él lo que escribiste, da la media vuelta y no mires atrás".

¿Cómo te animaste a participar en el concurso de novela organizado por Yerba Mala Cartonera?

Fue algo espontáneo. Descubrí el concurso por Internet. Cuando me notificaron que había ganado, averigüe sobre Yerba Mala Cartonera y me sentí doblemente feliz, porque aparte de la distinción con la que me honraron, me identifiqué con el espíritu de la editorial por hacer visibles a los autores sin que medien compromisos comerciales y por el sentido de usar el cartón, un sentido no sólo ecológico, sino el de que las letras se re-elaboren, reciclen y persistan.