lunes, junio 27, 2016

Entrevistas cartoneras - Roberto Cuéllar

"Nos arrasamos en conjunto y nos autoarrasamos íntimamente"

Roberto Cuéllar nos cuenta de como un bloqueo creativo se transformó en ArraZados, su más reciente creación literaria. 



¿En qué momento decidiste escribir «ArraZados»?

Justo cuando me emboscó un mordaz bloqueo y me resultó imposible componer cuentos, mi género predilecto. En mi caso funciona que, ante un bloqueo lo mejor es sumergirse en el caos de los versos. Así comenzó un ejercicio de ideas lanzadas al azar que finalmente, luego de un proceso de quita y pon, cristalizaron en este breve poemario.

¿Quiénes son «arrazados» dentro del trayecto del libro?

A simple vista: nuestra especie. Creo, sin embargo, que cada individuo es un resumen de los hechos históricos colectivos de la humanidad: ideales, desengaños, alegrías, penurias, envidias, bondades, perversidades, etc. Nos arrasamos en conjunto y nos autoarrasamos íntimamente. Pero para no ser amargo de pesimista, también existe la otra cara, que quizás lo exponga en otro texto.

¿Cuál es la crítica social más aguda que rescatas o quisieras resaltar con el poemario?

No sé con certeza si lo expuesto en ArraZados sea un acto de admonición, resignación o nomeimportismo. El tipo que se vuelve a dormir al final, ese es el personaje principal, y, como comprobará quienquiera que lea el texto, sigue soñando que vuela, cuando en realidad se desploma.

¿Quién es este dios nombrado reiteradamente? ¿Es tan común como un transeúnte que camina despreocupado buscando un trabajo?

No involucro al Dios en que creo en ficciones, sino a otro, uno figurado, caracterizado, o simplemente a modo de muletilla. Por tanto, sí, puede ser cualquier cosa.

Pese a que en el poemario se nombra  la cacofonía como una de las pestes, ¿crees firmemente que tu trabajo se libra de la misma o que la poesía misma puede hacerlo de cualquier tipo de cacofonía?

Considerar peste a la cacofonía en determinado verso responde exclusivamente a la búsqueda de una imagen, un tropo. Ojalá ArraZados luzca una buena dosis de cacofonía, si no, ¿qué sentido tendría tratar el caos sin que este se manifieste en su propia estructura textual?

¿Cuál es tu relación con la poesía en tu vida en el día a día?

Acudo a la poesía —lunática gaya ciencia— cuando me encuentro narrativamente despojado. Es cuestión de estados. No soy poeta; no estoy casado con la poesía. Es una amante, la «otra» literaria.

¿Cómo ha sido el proceso de edición de «ArraZados»?

¡Excelente! Los amigos de YMC me sugirieron y guiaron en aspectos que mejoraron la fluidez en su lectura, además de otros detalles relevantes. Saben y disfrutan lo que hacen.


Puedes leer arraZados haciendo clic aquí