miércoles, octubre 29, 2014

Entrevistas Cartoneras - Yamil Escaffi



En el desencuentro de los cuerpos todas son formas de no decir nada”

Retomando la complicidad que comparte con la editorial, Yamil Escaffi vuelve a publicar con la Yerba Mala Cartonera tras haber configurado una “Jaula Elemental” en el 2010. En esta entrevista abordamos al autor desde su más reciente trabajo, Cadáveres Personales, que se volverá a presentar en esta oportunidad, dentro del marco de las actividades de la Feria del Libro de Cochabamba.

 
¿Cómo ha sido el proceso de construcción de "Cadáveres personales" para ti?
Sucede durante una etapa en la que traté de escribir sobre elementos cotidianos, donde el encuentro y desencuentro de los cuerpos involucra suficiente poesía que no necesita de las estructuras surreales que me gusta manejar
- ¿Cuál ha sido el hilo conductor del mismo?
Una sexualidad donde no existe nada preestablecido, donde el cuerpo propio se fotografía junto a otro cuerpo y juntos alcanzan una tesitura irrepetible que a veces es soledad pero también llega a convertirse en un entorno vivo
- ¿Que texto del poemario crees tú que es el centro del mismo? ¿Por qué?
En el desencuentro de los cuerpos todas son formas de no decir nada”
Porque toda fusión involucra una otredad que se configura a la distancia, pero durante el acercamiento se reconfigura desde el lenguaje
- ¿Qué cadáveres personales tuviste que re-visitar para concluir el libro?
La Pizarnik enamorada está muy presente,  al límite del plagio. Su lectura para la realización de este libro me ha dado más seguridad para escribir desde lo femenino, porque es en ese terreno donde podemos ver más claramente el matiz de las emocionalidades que el machismo suele atribuir a las mujeres y borrar de los hombres, pero está presente en todas las personas
- ¿Cómo surge la idea de elaborar epitafios ficticios?
Son la invocación de una estructura que se abre, es el cambio en el tiempo y espacio del mismo concepto a través del juego de la exploración del cuerpo. No escribe lo mismo un  hombre que una mujer ni se escribe ahora como se escribía en 1920
- ¿Con qué escritores o estilos te sientes más identificado cuando escribiste o releíste "Cadáveres Personales"?
Lo veo con un estilo clásico, adentro de todo margen. Al tratarse de una fotografía literaria no va a desafiar ningún estilo ni lenguaje pero consolida una narrativa, ese era mi reto, a pesar de ser disgregado reúne los elementos necesarios para contar una historia.
- ¿Cómo defines la situación actual de la poesía Boliviana?
Paso
- ¿Qué proyectos literarios se vienen después?
Estoy trabajando un texto poético con el que me despediré, por un tiempo, de la escritura. He experimentado con diferentes estilos poéticos y estoy en una fase de aglomerar todo lo aprendido y leído para poder gestar una narrativa más completa y profunda en el poemario llamado “Tan lejos del tacto”. A pesar de mí pasión por escribir quiero experimentar más con las artes visuales como parte del “Colectivo Martina Bug” con proyectos de género y medio ambiente.


jueves, octubre 23, 2014

Entrevistas Cartoneras - Pamela Romano

 "Seguramente escribo poesía como una manera de estar cerca de la música" 


Después de un prolongado silencio literario Pamela Romano regresa con Ave No Chao, una suerte de resumen de lo ocurrido en este intervalo, presentándolo el dos de noviembre en el marco de la Feria Internacional del Libro de Cochabamba.

por Equipo Yerba Mala Cartonera-Bolivia. 2014



Entre La Paz y Buenos Aires, entre el cine, la literatura, entre el pulso y el ritmo está Pamela Romano y entre ella y nosotros está Ave No Chao, la excusa perfecta para realizar esta entrevista que también sirve de pasaporte al mundo cartonero a días de su presentación.



¿En qué circunstancias fue escrito Ave no chao?

En qué circunstancias? En todas las circunstancias yo creo, en el libro hay poemas de diferentes edades, viejos, jovencitos, mixtos. La circunstancia de montaje y ordenamiento de los poemas fue hecho con mucha luz de mañana, música, con gente en casa.

Desde la edición de "Lengua Geográfica" hasta éste que es tu segundo trabajo, han pasado siete años ¿Qué ha sido de Pamela Romano en ese tiempo? 



Siete es mi número preferido, sin duda me sigue. En estos años 7 años me he dedicado  a estudiar la imagen, el montaje de imágenes, los sonidos, etc, todo lo que no sea palabra; también a bailar mucho, conocer la poesía del cuerpo a través de la capoeira angola. 

¿Qué es lo que diferencia a "Lengua Geográfica" de "Ave no chao"? 

Un ave es más concreto que la lengua. Tiene más color. Un ave vuela, a la lengua hay que sostenerla. 

En Lengua geográfica haces referencia a los Beatles o Björk por citar algunos, en Ave no chao tenemos a Caetano Veloso ¿la música es importante a la hora de escribir para ti?

La música es importante a la hora de hacer todo. Creo agudamente en el ritmo.  Seguramente escribo poesía como una manera de estar cerca de la música. 

Con qué escritores o estilos te sientes más identificada cuando escribiste Ave no chao?

Siento respeto y gran placer al leer E. E. Cummings, de Campos, Pessoa. 

En Ave no chao hay una celebrada "desobediencia" al uso de puntos y comas optando por los espacios y silencios ¿a qué se debe este "incendiar el lenguaje"?

Habría que incendiar el lenguaje, junto con todos los billetes. Mi “desobediencia” que está lejos de incendiar algo, es nomás querer ser obediente con un pulso, con un ritmo. Me interesa trabajar el texto como experiencia oral, con vistas siempre a la lectura, a la voz, al otro. 

¿Con qué otras artes podrían ser complementados los poemas de Ave no chao

Mi plan, ya en ejecución, es llevar los poemas al sonido y a la imagen. Estoy haciendo poemas visuales con gran alegría y hubiera querido en verdad que este libro sea un video bien cartonero, bien decididamente precario. Esas imágenes son las que busco y quizás son sobre las que escribo. Me gusta ir de un lado a otro, de las palabras a las imágenes y creo que ese viaje es posible, entre otras cosas, por el sonido. 

En estos siete años, has tenido el temor de no poder escribir más? 

Si, claro que sí. Pero un buen día me di cuenta que “el temor de no poder escribir más” era una postura, o más bien una pose bien solemne y sacrificial ante la escritura, porque siempre seguía escribiendo, decía que no escribía pero escribía. 
Ya no me interesa jugar con esa figura “de la hoja en blanco” y del miedo. La escritura, como todo, es una afirmación. 

¿Cuál es tu papel dentro de la literatura boliviana?

Mi papel es un papel arrugado. 

¿Cómo defines la situación actual de la poesía Boliviana?

Es una completa y decidida mafia organizada. 

¿Por qué decidiste publicar con yerba mala cartonera? 

Los libros cartoneros son livianos, menos cargados, sin impuestos, más baratos. Son excelentes para viajar y regalarlos sin miedo. Modestamente se distribuyen casi por sí mismos y por eso, paradójicamente, son los libros más robables. Todo eso, obviamente, es funcional a la poesía, enfatiza su aspecto material, artesanal, marginal. 

¿Que proyectos literarios se vienen a futuro?

Literarios creo que ninguno. Libertarios...

martes, octubre 14, 2014

Entrevistas Cartoneras - Juan Malebrán



"Me repito, constantemente. La novedad no es lo mío”


A menos de un mes de publicar su segundo libro, el poeta hospiciano nos dice: “en el caso de “Bozal” una serie que se terminó de configurar tras una fractura irremediable, o sea, la muerte del padre, pienso que no hay país, ni radicatoria alguna que importe.”

por Equipo Yerba Mala Cartonera-Bolivia. 2014









Desde que llegó a Bolivia el año 2008, Juan Malebrán trabaja como coordinador del área de letras de proyecto mARTadero. Ha sido responsable de talleres, encuentros, publicaciones y de generar un tráfico de obras y autores entre Chile y Bolivia. Poco dado a la corrección política, no han sido pocos los cruces que ha tenido con quienes defienden discursos de “trasnoche humanitario” o buen "rollismo ayudantil" como el mismo define a quienes en sus breves pasos por nuestro país aseguran estar “cumpliendo la cuota obligatoria de filantropismo primer mundista”. Hoy, sin embargo, su rechazo a “la buena conducta” no es el tema del que nos hablará, sino de su último trabajo. Un poemario breve, pero al hueso. Una descarnada propuesta en la que aborda el alcoholismo, la enfermedad y la muerte de su propio padre.


La editorial Yerba Mala Cartonera se complace en editar Bozal y en hacer pública esta entrevista de un escritor poco dado a ellas.
 


¿Cuál ha sido el hilo conductor de Bozal?
En un comienzo la idea era escribir una serie de textos que tuviera como eje transversal el alcohol. Pero el alcohol no como sinónimo de festejo, ni de choreza, sino más bien de condición a la que se llega silenciosamente a lo largo de los años, frente a la que en un punto se debe tomar una decisión: sales o te quedas. Luego, pasar tiempo bebiendo y pensando sobre esto me llevó inevitablemente a la figura de mi padre. Ahí me detuve. Él estaba en el proceso final de la cirrosis que terminó por matarlo. Después de su entierro, la serie no era la misma. La retomé, a los pocos meses y para entonces, me di cuenta que era una charla que en más de un momento tuvimos los dos, en la época en la que trabajamos juntos, cuando ya no vivía en casa, en sus internaciones en el hospital y en la última etapa de su vida, cuando yo regresaba a Hospicio y nos pillábamos en la misma esquina de siempre.

Desde la edición de reproducción en curso hasta éste que es tu segundo trabajo, han pasado seis años ¿Por qué tanto tiempo? - ¿Qué ha cambiado en tu escritura desde Reproducción en curso a Bozal?

Nunca me ha entusiasmado mucho publicar. No es una pose, ni una estrategia como se podría creer. Supongo que, derechamente, soy flojo. Me da una pereza tremenda ordenar los textos que tengo almacenados en mi bandeja de gmail o transcribir mis libretas de viaje....me da mucha flojera. Está claro que me falla el oficio. Ahora, ¿qué cosas han cambiado en mi escritura? Supongo que no mucho. Me repito, constantemente. La novedad no es lo mío.

¿Con qué escritores o estilos te sientes más identificado cuando lo escribiste o releíste?

En Bozal me acompañan los que sirven de epígrafes, o sea, Jorge Teillier por su cercanía con el vaso y su entendimiento de la muerte, Egdar Lee Master por la maravilla de sus epitafios y GG Allin por la desvergüenza de sus espectáculos, sin concesiones y siempre ante un público mínimo

¿Que banda sonora le pondrías?

Ninguna. No sé tú, pero yo no puedo leer con música.

¿Por qué decidiste volver a publicar con la Editorial Yerba Mala Cartonera?

Porque me cuesta pensar en otra editorial con la que publicar aquí en Bolivia. Es casi imposible. ¿Quién más podría haber optado pasar por alto un registro bajo licencias libres y aceptar la promoción directa de la piratería?

¿Cómo defines tu papel dentro de la literatura boliviana y chilena?

En ninguna creo tener un papel. Me gusta la auto ficción, pero como diría Marcelo Ramos “en su justa medida”. Trabajo haciendo gestión, desde ahí, entonces, tal vez tenga algún valor el haberme interesado por conectar algunas propuestas chile-bolivia o el generar traspaso de obras y autores jóvenes. Transfronterizar el asunto. Esto, como te digo, puede ser visto como un aporte, que para mí tiene bien poco con representar o definir un papel. Finalmente aquí ¿quién tiene idea de lo que hago aparte de mis amigos? Imagínate en chile, donde no vivo hace casi siete años.

¿Bozal podría haber surgido si estabas radicando en Chile?

Pienso que un texto aparece cuando es el tiempo que aparezca. Uno masculla, regurgita, vuelve a tragar, hasta que el bolón sale sin posibilidad de regreso. Supongo que para todos es distinto, pero para mí da un poco igual donde esté. Al menos eso me gusta pensar. Además, en el caso de Bozal una serie que se terminó de configurar tras una fractura irremediable, o sea, la muerte del padre, pienso que no hay país, ni radicatoria alguna que importe.

¿Que proyectos literarios se vienen después?


¡Antes! Tengo pendientes cosas desde hace un buen rato. Como te digo me da una tremenda flojera ordenar mis textos. Escribirlos, incluso. Puede sonar idiota, porque ciertamente lo es, pero cuando leí el prólogo de Juan Villoro a los “aforismos” de Lichtenberg, me sentí bien. Es saludable saber que no todos se han pasado la vida desesperados por armar y publicar sus mamotretos ilegibles. Bueno, el asunto es que tengo una cosa llamada Entretenciones Mecánicas que algún día terminaré y otra  plaquette, apenas!!— llamada Trópico. Es un poco extraño, pero el próximo año recién aparecerá en Chile Reproducción en curso, gracias a Daniel Rojas Pachas que por alguna razón se interesó en reeditar un libro que nunca pasó de las 100 copias cartoneras.


Bonus Track

Tenemos entendido que esta primera edición de Bozal será de un número reducido de ejemplares ¿cuántos son? ¿Cuáles son sus particularidades?

Sí, serán 30 ejemplares y la particularidad aunque no tanto porque siempre armé libros cartoneros radica en que estaré involucrado en su confección. La mayor gracia, quizá, consiste en que será un libro con formato especial. Más pequeño, más caro y con pre-ventas.


¿Cuándo y dónde se presenta bozal?
El libro se lanza el 6 de noviembre, o sea, el día en que se cumple el primer año de la muerte de mi padre. No iré a Chile para la fecha. Levantaré el vaso desde aquí, o sea desde mARTadero, específicamente desde La Mosquita Muerta, donde se hará la presentación.

¿Por qué no optaste por presentarla en la feria del libro?

Porque con la gente que asiste a estos eventos sociales no tengo vínculo alguno. Prefiero que quien se interese por escuchar, venga a eso y no se meta al paso haciendo ruido con su trancapecho. Además, a la cámara boliviana (del libro), tengo entendido, no le apetece mucho el discurso pirata.