martes, octubre 14, 2014

Entrevistas Cartoneras - Juan Malebrán



"Me repito, constantemente. La novedad no es lo mío”


A menos de un mes de publicar su segundo libro, el poeta hospiciano nos dice: “en el caso de “Bozal” una serie que se terminó de configurar tras una fractura irremediable, o sea, la muerte del padre, pienso que no hay país, ni radicatoria alguna que importe.”

por Equipo Yerba Mala Cartonera-Bolivia. 2014









Desde que llegó a Bolivia el año 2008, Juan Malebrán trabaja como coordinador del área de letras de proyecto mARTadero. Ha sido responsable de talleres, encuentros, publicaciones y de generar un tráfico de obras y autores entre Chile y Bolivia. Poco dado a la corrección política, no han sido pocos los cruces que ha tenido con quienes defienden discursos de “trasnoche humanitario” o buen "rollismo ayudantil" como el mismo define a quienes en sus breves pasos por nuestro país aseguran estar “cumpliendo la cuota obligatoria de filantropismo primer mundista”. Hoy, sin embargo, su rechazo a “la buena conducta” no es el tema del que nos hablará, sino de su último trabajo. Un poemario breve, pero al hueso. Una descarnada propuesta en la que aborda el alcoholismo, la enfermedad y la muerte de su propio padre.


La editorial Yerba Mala Cartonera se complace en editar Bozal y en hacer pública esta entrevista de un escritor poco dado a ellas.
 


¿Cuál ha sido el hilo conductor de Bozal?
En un comienzo la idea era escribir una serie de textos que tuviera como eje transversal el alcohol. Pero el alcohol no como sinónimo de festejo, ni de choreza, sino más bien de condición a la que se llega silenciosamente a lo largo de los años, frente a la que en un punto se debe tomar una decisión: sales o te quedas. Luego, pasar tiempo bebiendo y pensando sobre esto me llevó inevitablemente a la figura de mi padre. Ahí me detuve. Él estaba en el proceso final de la cirrosis que terminó por matarlo. Después de su entierro, la serie no era la misma. La retomé, a los pocos meses y para entonces, me di cuenta que era una charla que en más de un momento tuvimos los dos, en la época en la que trabajamos juntos, cuando ya no vivía en casa, en sus internaciones en el hospital y en la última etapa de su vida, cuando yo regresaba a Hospicio y nos pillábamos en la misma esquina de siempre.

Desde la edición de reproducción en curso hasta éste que es tu segundo trabajo, han pasado seis años ¿Por qué tanto tiempo? - ¿Qué ha cambiado en tu escritura desde Reproducción en curso a Bozal?

Nunca me ha entusiasmado mucho publicar. No es una pose, ni una estrategia como se podría creer. Supongo que, derechamente, soy flojo. Me da una pereza tremenda ordenar los textos que tengo almacenados en mi bandeja de gmail o transcribir mis libretas de viaje....me da mucha flojera. Está claro que me falla el oficio. Ahora, ¿qué cosas han cambiado en mi escritura? Supongo que no mucho. Me repito, constantemente. La novedad no es lo mío.

¿Con qué escritores o estilos te sientes más identificado cuando lo escribiste o releíste?

En Bozal me acompañan los que sirven de epígrafes, o sea, Jorge Teillier por su cercanía con el vaso y su entendimiento de la muerte, Egdar Lee Master por la maravilla de sus epitafios y GG Allin por la desvergüenza de sus espectáculos, sin concesiones y siempre ante un público mínimo

¿Que banda sonora le pondrías?

Ninguna. No sé tú, pero yo no puedo leer con música.

¿Por qué decidiste volver a publicar con la Editorial Yerba Mala Cartonera?

Porque me cuesta pensar en otra editorial con la que publicar aquí en Bolivia. Es casi imposible. ¿Quién más podría haber optado pasar por alto un registro bajo licencias libres y aceptar la promoción directa de la piratería?

¿Cómo defines tu papel dentro de la literatura boliviana y chilena?

En ninguna creo tener un papel. Me gusta la auto ficción, pero como diría Marcelo Ramos “en su justa medida”. Trabajo haciendo gestión, desde ahí, entonces, tal vez tenga algún valor el haberme interesado por conectar algunas propuestas chile-bolivia o el generar traspaso de obras y autores jóvenes. Transfronterizar el asunto. Esto, como te digo, puede ser visto como un aporte, que para mí tiene bien poco con representar o definir un papel. Finalmente aquí ¿quién tiene idea de lo que hago aparte de mis amigos? Imagínate en chile, donde no vivo hace casi siete años.

¿Bozal podría haber surgido si estabas radicando en Chile?

Pienso que un texto aparece cuando es el tiempo que aparezca. Uno masculla, regurgita, vuelve a tragar, hasta que el bolón sale sin posibilidad de regreso. Supongo que para todos es distinto, pero para mí da un poco igual donde esté. Al menos eso me gusta pensar. Además, en el caso de Bozal una serie que se terminó de configurar tras una fractura irremediable, o sea, la muerte del padre, pienso que no hay país, ni radicatoria alguna que importe.

¿Que proyectos literarios se vienen después?


¡Antes! Tengo pendientes cosas desde hace un buen rato. Como te digo me da una tremenda flojera ordenar mis textos. Escribirlos, incluso. Puede sonar idiota, porque ciertamente lo es, pero cuando leí el prólogo de Juan Villoro a los “aforismos” de Lichtenberg, me sentí bien. Es saludable saber que no todos se han pasado la vida desesperados por armar y publicar sus mamotretos ilegibles. Bueno, el asunto es que tengo una cosa llamada Entretenciones Mecánicas que algún día terminaré y otra  plaquette, apenas!!— llamada Trópico. Es un poco extraño, pero el próximo año recién aparecerá en Chile Reproducción en curso, gracias a Daniel Rojas Pachas que por alguna razón se interesó en reeditar un libro que nunca pasó de las 100 copias cartoneras.


Bonus Track

Tenemos entendido que esta primera edición de Bozal será de un número reducido de ejemplares ¿cuántos son? ¿Cuáles son sus particularidades?

Sí, serán 30 ejemplares y la particularidad aunque no tanto porque siempre armé libros cartoneros radica en que estaré involucrado en su confección. La mayor gracia, quizá, consiste en que será un libro con formato especial. Más pequeño, más caro y con pre-ventas.


¿Cuándo y dónde se presenta bozal?
El libro se lanza el 6 de noviembre, o sea, el día en que se cumple el primer año de la muerte de mi padre. No iré a Chile para la fecha. Levantaré el vaso desde aquí, o sea desde mARTadero, específicamente desde La Mosquita Muerta, donde se hará la presentación.

¿Por qué no optaste por presentarla en la feria del libro?

Porque con la gente que asiste a estos eventos sociales no tengo vínculo alguno. Prefiero que quien se interese por escuchar, venga a eso y no se meta al paso haciendo ruido con su trancapecho. Además, a la cámara boliviana (del libro), tengo entendido, no le apetece mucho el discurso pirata.