lunes, noviembre 07, 2011

Feria del Libro Cochabamba

El azar, la buena suerte o el destino hacen que la gente del Género Aburrido insustancial llegue a Cocha para la Feria del libro, este año por segunda vez han sido más valientes que cualquiera. Sin pagar entrada, y con bolsas y bolsas de libros se han introducido en el recinto ferial con la frescura de quien no tiene nada que perder.
Ahí a la entrada pasando el puente de madera, con lluvias torrenciales y vientos huracanados han instalados los banners, los libros y todos los ánimos. El primer día la posibilidad del desalojo rondaba como una promesa de publicidad gratuita. Lo que llegó en cambio fue una señorita de la prensa muy interesanda en las editoriales independientes y al día siguiente una nota en prensa con la importancia de las editoriales independientes y Andrés  Villegas en la foto.
Los días de feria pueden hacerse agotadores pero la sociedad Yerba Mala - Género Aburrido es la combinación del éxito y logra barrer con cualquier dificultad. Gracias chicos por todo el apoyo!!!!.

jueves, agosto 18, 2011

Nos Vemos en el k’ullku vida mía: Relatos de la Llarqay Plazuela Osorio



Escribir es dejar huella, pero a veces el lado B de la historia aquella que suele ser escrita con minúscula[1], ha sido subvalorada, solo basta ver a los “don palabras” que hacen  palpitar la vida cotidiana en los relatos vecinales, o solamente dedicarnos a caminar por las plazuelas, mercados y los parques que se alargan al sentir las risas de los niños o la euforia adolescente que se reúne a jugar un partidito de fútbol. Quién no ha escuchado de la cholita condenada que asusta borrachos que sucumben ante su seducción o compartido el gusto de los comensales que disfrutan  las rangas sillicas y calditos mañaneros en la Llarqay Plazuela Osorio y aunque Cochabamba arquitectónicamente no es una ciudad “ni chola ni señorita”, compartimos un espacio, un pedazo de mundo, una memoria histórica.
Cuando empezamos a asistir a los talleres del CONART, el colectivo artístico de Basurama nos retó a pensar la intervención urbana desde la convivencia con el otro, pasaron dos días y varios de los proyectos presentados al mArtadero fueron sufriendo una especie de metamorfosis. Una de las ideas que parecía el hilo conductor del equipo era el “hacer visible lo invisible”, no solo demostrar un arte decorativo y vacio de sentidos. En este proceso siguiendo la lógica de las localizaciones de Herbert Mazurek, se trazó un mapa mental que no sirvió de mucho, entonces decidimos dejar llevarnos por los t’inkasos, y caminamos por todo el barrio hasta detenernos en un lugar con poder magnético que nos transportaba a otra época, a otras experiencias y el poder observar esos hilos invisibles que animan la voluntad del mundo vecinal, ese lugar era: el k’ullku.[2]
Varios días después nos enteramos que el nombre del pasaje Tarapaca alias el k’ullku estaba relacionado con la obra de teatro que Adolfo Mier Rivas escribió en honor a este pasaje “Nos vemos en el k’ullku a las cinco vida mía”, entonces con  un k’allu y refresco de canela escuchamos historias de cholitas condenadas, los oficios que dominaban el barrio como lugar de los zapateros, carniceros, al son del charanguito de Alfredo Coca, el encontrarnos con el nieto de la legendaria silpanchera del pasaje Tarapaca, fuimos colgando cada uno de los relatos transcritos en la máquina de escribir en un tendedero, buscando el efecto de compartir los “trapitos al sol” de la colectividad.

Cada día fuimos sumando esfuerzos y relatos, algunos de habitantes que vivieron cuarenta años en el barrio, otros que aun recuerdan las carreras de toros  los boxeadores, también escuchamos a los sibaritas que insistían en que se entreviste a la propietaria del Melgarejo I, otros en cambio hablaban con devoción de las “dos gordas” y el sazón de su bistec que luego se transformó en el tradicional silpancho, también estaban los narradores que alguna vez amanecieron en la chichería de “el Tabladito”.

Entre el goce de los borrachos solares como diría Ramón Rocha Monroy, o los artistas nacionales e internacionales que actuaban en el Cine Teatro Opera la década de los sesenta y que venían al k’ullku a degustar su buen silpancho después de las actuaciones, hasta Libertad La Marque o el Compadre Palenque fueron degustadores del silpancho. 

Los relatos mencionados fueron transcritos respetando la oralidad y el énfasis que imprimían los vecinos al recordar el pasado, como una fotografía fidedigna de sus vidas. Este libro comprende trece relatos, cuya cifra impar no es casualidad ya que no alcanzamos a realizar la última entrevista dedicada a Casimiro Vargas ya que falleció en el proceso, continuamente se evoca su presencia y este libro también busca rendir homenaje a este ilustre vecino que impulsó el deporte cochabambino con la Escuela de Básquet Bolivia y a la vez impulsó a los jóvenes para que cuiden la Plazuela Osorio y cuiden este espacio.

Gracias a todos los vecinos, las constantes gestiones del mArtadero, la Oficialia Superior de Cultura y todos los presuntos implicados el hilo conductor del tendedero de historias se fue alargando y pretende seguirse expandiendo en el imaginario del lector de este libro cartonero.



[1] La microhistoria de Ferdinard Braudel concibe el mundo social no como una estructura social de escala global, busca reconocer el conjunto complejo de relaciones cambiantes dentro de contextos múltiples en permanente readaptación, explora las racionalidades y las estrategias que ponen en marcha las comunidades, las parentelas, las familias, los individuos, dado que estima que la observación microscópica es capaz de revelar dimensiones no perceptibles
[2] K’ullku: estrecho, pasaje

miércoles, agosto 17, 2011

Cierre "Tu libro a un clic"

Cerramos "Tu libro a un click" con un total de 461 libros descargados. 
Gracias  todos y todas por ser parte de esta inciativa y llevarse su libro gratis, digital y felíz. Esta ha sido una de las feria en las que más libros se han distribuido.
Ya habíamos escrito antes sobre nuestro interés por las licencias libres. Ahora con la tarea hecha vemos que las cosas de verdad suceden y para prueba de ellos todos los clicks hechos por ustedes.
Los románticos dirán que no es lo mismo leer un libro en una pantalla que tocando las hojas. Las razones tienen su validéz pero que tire la primera piedra el que no se ha estremecido leyendo un mail!.
La forma hace pero no siempre define.

Disfruten sus libros digitales y si quieren tocar tapas de cartón, escriban al mail!.





domingo, agosto 14, 2011

Dia 11: Jaula Elemental de Yamil Scaffy hasta agotar stock

Para cerrar con broche de oro las descargas virtuales les ofrecemos el libro "Jaula Elemental":

Cada poema descubre la alquimia necesaria para entender que empezar a dejar el nido de los días es una cruzada que connota la inmolación, el encuentro con el ruido y la melodía de aves que migran disfrazando al silencio con palabras. Yamil Escaffi apuesta por una obra directa y certera de alguien que estira la cuerda del lenguaje para abrir la puerta al descenso.

¿Quieres abrir la Jaula Elemental? Haz click AQUI

sábado, agosto 13, 2011

Dia 10: Cantar, reir, olvidar el orden no importa

El "enfant terrible" de la literatura kochala, Pablo Cesar Espinoza nos ofrece versos irreverentes y subidos de tono. A leer este libro que puedes descargarlo aqui no debes preguntar por la hoja de ruta o el indice tentativo, porque para apreciar poesia de la buena el orden no importa.



viernes, agosto 12, 2011

Día 9 Bolivian Kitsch


La pregunta de estos tiempos es ¿qué es ser boliviano o boliviana?. Si hubiera una  muchedumbre en un lugar fuera del plantea. ¿Cómo se sabría de qué país es cada quien? ¿Como se reconocería a los bolivianos?.
La identidad es tema álgido justamente porque nunca se termina, muta con las personas, su tiempo, sus situaciones, convicciones, ideas y sentimientos. En Bolivia con tanto chairo por aquí y por allá lo que nos queda es ver todas esas construcciones, adherirnos a la que nos guste y respetar y disfrutar de las otras, más allá de los discursos Benetton y los buenos deseos de las Naciones Unidas.
Para comenzar ese ejercicio, dejamos AQUÍ Bolivian Kitsch de Gabriel Llanos. Atisbo a un recodo felíz y profundo de la bolivianidad kitsch. (con enlace al concepto kitsch para los que quieran saber qué es)

jueves, agosto 11, 2011

Tu libro a un clic (Día 8)



El día día 8 es un poco de terror. Un cuento contemporáneo, tomado sin embargo de las profundidades de las tradiciones orales. Esas que parecen mero cuento pero en mitad de la noche, cuando uno regresa a casa solo y se topa con un desconocido, se encarnan los relatos en un ser tenebroso capáz de quitarnos la grasa y dejarnos un mal que apenas permitirá que nuestra vida dure un par de semanas. Una lenta tortura a la que el KHARI KHARI somete a sus víctimas. ¿Quieres más? Descarga el libro Aquí

miércoles, agosto 10, 2011

Tu libro a un clic (día 7)

Vamos en mitad de este viaje, con ya siete días de "descarguita felíz".
Dejamos para hoy un viaje más, un clásico de la Yerba Mala. Nada más y nada menos que Línea 257.

¿Qué puede pasar en un viaje de minubus?
¿Qué camino, además del asfaltado, se trancurre entre La ceja y La Paz?
¿A qué llevan esos caminos?
¿Quiénes los recorren?
¿Por que?
¿Qué se encuentras?

podemos seguir con esto..... pero mejor descargate el libro Aquí

martes, agosto 09, 2011

Dia 6: ¿Quieres conocer el universo de Invisible Natural?

Por ser martes hoy tenemos una oferta increible. Si quieres algo de confort y poesia para volar, hoy te ofrecemos un dos por uno.  Esto fue lo que dijo la gran Erika Bruzonic al respecto del libro que hoy puede ser descargado:

Invisible natural está en cedé, formalmente dividido en cuatro partes que arrojan veinte poemas en pantalla. Tiene música también, porque Roberto Oropeza decidió que quienes lo lean participen en aquello interno que lo condujo irremediablemente a escribir. Por eso también se planteó un medio que más cabalmente llegara al receptor, proporcionándole una experiencia metaliteraria que muchos nos hemos acostumbrado a utilizar como pisapapeles, y que este escritor nos ha brindado como arte. La tecnología digital, que hoy por hoy se preocupa de su propio agotamiento, ha permitido en este caso un atisbo de la intimidad de un escritor, sin caer en lo fácil.

La fuerza poética de Invisible natural, sin embargo, rebasa con mucho lo tecnológico y se instala en una inquietud muy fin de siécle —¿y por qué no al fin y al cabo?— en lugar de contemplar lo que todos creemos que es el principio. En este poemario, comunidad de artes, hay una voz de gracia, una cornucopia rica que habla del heartbreak de ser simple y profundamente humano. No me acuerdo de otro poemario que me haya movido así recientemente: honda, repetidamente —veinte veces en veinte poemas.  ¨

Haz Click AQUI para descargar el libro en formato flash con aplicaciones musicales, visuales, todo un bocadito visual.



 
Si eres de los lectores mas tradicionales tambien puedes descargarlo AQUISITOS, que es la version en pdf.
 

lunes, agosto 08, 2011

Tu libro a un clic escalofriante (dìa 5)


Hoy lunes es un día en el que tengo escalofríos involuntarios y que  por más abrigado que me encuentro  no puedo dejar de temblar, hoy -sí, hoy- tengo el honor de presentar  Reproducción en Curso del escritor chileno Juan Malebrán, un poemario que también pone la piel de gallina a quien lo lee por primera vez -coincidentemente. Así que les dejo el link aquí y voy por una mate de manzanilla caliente.

domingo, agosto 07, 2011

Tu libro a un clic DIA 4

"¿Qué estos para ti?" le preguntó el gringo a mi amiga Tati, una experta en temas amorosos internacionales. No le importó al pobre alemán diferenciar entre el ser y el estar, pues el era y estaba camote de la Tati que no le daba más que unos guiños esporádicos.
Los expertos sabrán porque en castellano se separa el ser y el estar, cosa que no ocurre en otros idiomas. Quisiera pensar que tienen una connotación filosófica, o cultural .Algo así como que ser y estar es algo junto en algunas culturas y por el contrario en las culturas que hemos adoptado el idioma  (o mejor dicho a la razón de palazo nos lo han impuesto) la presencia no tiene connotaciones en el ser.
Bueno esto porque no estamos en la Feria del Libro de La Paz depués de varios años de estar. Pero eso efecivamente no hace nada en el somos. ¿Y qué somos? Gran pregunta.
Por ahora solo somos gente interesada en que se difunda la literatura nacional, en apostar por al creación. Por eso y luego de este chipazo magistral va del link del día 4: ¡Las Adelas!


sábado, agosto 06, 2011

Dia Tres: Instrucciones para bajar una escalera

El link del día tiene el honor de presentar:
o La Revelación de los Astros
[Reescritura de El escalpelo de Jaime Sáenz]
HÉCTOR HERNÁDEZ MONTECINOS
Si quieres conocer el impacto místico de las palabras entonces haz click:
http://www.mediafire.com/?aw20vgs2kx67jk3


La Escalera

viernes, agosto 05, 2011

Tu libro a un click (Día 2)

El día dos de nuestra feria virtual cartonera viene de la mano de Milenka Torrico y su ya célebre poemario Preview. Así que ponemos el link de descarga Aquí y esperamos que sea del agrado de ustedes.

jueves, agosto 04, 2011

Tu libro a un click (Día 1)

Hace meses atrás nos encontrábamos en el taller cartonero, delineando nuestra participación en la Feria Internacional del Libro de La Paz, para lo cual decidimos enviar un pliego de peticiones a los organizadores. Peticiones que creíamos no sería de mucha dificultad. Tras esperar varios días la respuesta nos llegó como globazo de carnavales, nada de lo que habíamos solicitado fue aceptado.
Es debido a ello que no tenemos un stand en la FIL-La Paz 2011.

A continuación el detalle de nuestro pliego petitorio no aceptado:

  • -Pasajes en avión privado para el traslado de los miembros de YMC de Cbba a La Paz
  • -Una limousine en la puerta del aeropuerto que nos lleve desde El Alto a un hotel de seis -sí, seis- estrellas
  • -Un concierto exclusivo para el equipo cartonero, ¿el artista? Radiohead, Pearl Jam o Calle 13, o Atajo.
  • -Carta blanca para hacer destrozos en el hotel: arrojar televisores, quemar muebles, etc.
  • -Que las habitaciones del hotel estén forradas con cartón
  • -10 botellas de agua proveniente del deshiele del Illimani
  • -12 latas de Oriental (de preferencia Kinoto)
  • -El almuerzo debe estar compuesto por los siguientes platos: chajchu, ají de huevo
  • o lawa de chuspillo -para la jefa- diversas ensaladas para lourdes y lomito, pique, sillpancho para Beto. Los miembros de YMC elegirán dichos platos de acuerdo a su estado de ánimo,

En vista de que nada de lo escrito líneas arriba se habrá derealizar, es que YMC lanza su campaña "Tu libro a un click" que consiste en poner en descarga gratuita un libro cartonero por día hasta la finalización de la FIL-La paz, una vez que ésta concluya, los links de descarga serán retirados.

Además tú -si, tú- puedes formar parte de esta comunidad pirata-virtual subiendo links de descarga de los libros que quieras, de esta forma y durante estos diez días de FIL, todos descargan todo.

Sin más que decir, les dejamos con el link de una de nuestras antologías más queridas (que fue posible gracias al esfuerzo titánico de nuestra cómplice Drina Rocabado): Cuentos de Trinchera, del club pan de batalla. Haz clic Aquí para descargar

martes, julio 19, 2011

Despertando de un sueño mojado o ejericio práctico de licencias libres

Aterrizaje forzoso

El ejercicio de aterrizaje es imprescindible para comprender la realidad. En nuestro imaginario un escritor es un sujeto que recibe una remuneración por sus publicaciones, la que le permiten vivir dignamente, y si tienen reconocimiento y talento tal vez, hasta con lujos.

Ahora esto es -en el caso boliviano y en cada vez más y más en los países de la región- una utopía, un sueño húmedo del cual se hace necesario despertar. Los escritores son maestros, periodistas, vagabundos, comerciantes, tienen siete oficios y catorce necesidades, pero pocos muy pocos y cada vez menos viven de los ingresos de sus libros. El escritor que vive de las rentas de su publicación es un dulce que no se saborea por esta parte del mundo.

 

Los motivos para que esto suceda son muchos, pasan desde la dificultades de lectoescritura de la mayoría de la población, el uso de la lectura como castigo escolar, el poco o nulo fomento a la creación, terminando en el altísimo precio de los libros, los impuestos a la importación de libros, la falta de publicación y una (además única) academia que afila cuchillos para destrozar una producción nacional ínfima.

En este empedrado camino lo real es que ni el talento, ni el dinero, ni ambos sumados ni restados logran que la publicación de un libro dé al autor dinero suficiente para pagarse el recibo de luz, ni la pensión del mes. ¿Para qué entonces seguir luchando por un denigrante 10%, establecido por ley y gambeteado por las editoriales, que ponen al escritor en una posición ya de sobra miserable?.

Si de todos modos el libro al publicarse, no me dará ningún rédito económico, o me llenará la mesa de pilas y pilas de ejemplares correspondientes a mi ya reducido10%. ¿Qu se puede perder?

 

Al César lo que es del César

Sea 10% o 100% lo que es del autor le corresponde, no está en cuestión de quién son los derechos de difusión sino cómo estos se "juegan". Uno de los mayores intereses del autor es que su obra se lea. No se trata de negar los derechos de difusión y comercialización, que son absolutamente justos. El punto radica en repensar si el escritor no puede hacer nada más que resignarse a una única forma de difundir su obra. ¿Acaso no hay otras?.  Pues existen y muchas.

El autor es el que tiene el poder de decidir sobre su obra, hay más opciones que esperar que la editorial famosa invite a publicar, ganar un concurso y esperar un 10% triste.

En cuanto un libro se difunde y encuentra eco en sus lectores, se logra una articulación poderosa que implica el poder de ficcionalizar la realidad, comprenderla, cuestionarla y cambiarla. La difusión es uno de los conductos imprescindibles para que la literatura detone con toda la fuerza de su expresión.

Un error común es pensar que las cosas son como son y no hay nada más que hacer. Actualmente aun los escritores, nuevos y viejos, sueñan con recibir una invitación a publicar y recibir un porcentaje. Por muy miserable que este sea. El derecho del autor es eso, su derecho, eso sin embargo no implica que pueda decidir sobre las formas difundir su obra. Ya que de todas maneras no podrá vivir de la venta de las mismas.

Aquí aparecen las licencias libres como una puerta a múltiples alternativas, abriendo el cerrado espacio de las condiciones de publicación tradicionales, a otras y diversas opciones.

 

¿Qué son las licencias libres?

Las licencias libres fueron introducidas por los productores de software inicialmente y son aquellas orientadas a proteger la libre distribución, modificación y uso del producto desarrollado, en nuestro caso la producción literaria. El objetivo es "despropiar" la filosofía de restricción de uso al usuario. La base de ésta filosofía fue determinada por la GNU GPL (GNU General Public License) los cuales entendieron que compartir el conocimiento es la base para poder seguir creciendo con confiabilidad  y calidad en los productos. Si bien este concepto se anidó inicialmente para el software es evidente que se aplica igualmente a la literatura. La calidad de la literatura crece si ella misma se difunde sin demasiadas restricciones.

Por eso se hace absolutamente necesario repensar la forma tradicional de difusión ya que no solo el internet permite y facilita brutalmente estos procesos sino que la realidad los acompaña.

 

Lo primero que se encuentra en un libro, luego del título, son las restricciones para difundirlo, copiarlo y distribuirlo. El libro en Bolivia es caro, la gente es pobre, queremos el desarrollo del país pero las restricciones que ponen al conocimiento, al arte, a la literatura en particular son copiadas sin cuestionamiento.

En una realidad como la boliviana buscar alternativas es una ejercicio diario que debemos aplicar. De ahí que el uso de las licencias libres sea una oportunidad de difusión para la literatura.

 

No se trata de tener un discurso moralista sobre la protección de los derechos de autor, sino de buscar alternativas y nuevas formas de proteger los derechos a tiempo de difundir, la ya de por si escasa, producción literaria de Bolivia.

 

Ejercicio práctico

En esta búsqueda de alternativas Yerba Mala Cartonera ha publicado el libro  "Viscarra en Cartón" fruto de una convocatoria y selección de trabajos literarios en cuento y poesía. Aplicamos la teoría poniendo al libro una licencia de Safe Creative, una de las entidades que ha sistematizado las licencias libres. Así, luego del título lo primero que se lee es:

 

Qué puedes hacer con este libro

Puedes, sin permiso previo copiarlo en cualquier formato o medio, reproducir parcial o totalmente sus contenidos, citando la autoría. Siempre y cuando llegues a un   acuerdo con la editorial e incluyas esta nota, puedes comercializar  copias de este libro.

Qué no puedes hacer con este libro

No puedes atribuirte su autoría total ni parcial. Si citas el libro o utilizas  partes de él para realizar una nueva obra, debes citar expresamente tanto al autor como el título y la editorial.

Los libros pueden descargarse libremente en: http://bit.ly/viscarraencarton


El resultado inmediato: clics frenéticos que se descargan el libro de los mil y un confines del mundo, ¿Querías difusión? ¡Toma! esto es lo que ofrece el nuevo siglo. ¿quieres remuneración? No la esperes en el corto plazo -tal vez no llegue nunca- conformate con sentirte leído a miles de kilómetros de donde te encuentras. Bienvenido a la literatura 2.0

domingo, julio 17, 2011

Desde la encantadora tierra paraguaya compartimos el siguiente relato que con sabor y velocidad es llamado:
 
EL EFECTO PACHU

Edgar Pou
 
Pachu, el viejo taxiboy, además de bajarle unas pilsen a la tardecita en cualquier recodo del barrio: en la vereda del copetín Cementerio, ahí al lado de la kachanga de Soldado Desconocido, máis conocido como Soldacdo nomás, el rapero yopará más zarpado de San Fernando o en la guarida de Ninyita Pokarei bajo el mangal, al fondo de su casita de triplemateria como decía ella (estaba construida con tres materiales : madera, cartón y hule) donde a veces curtíamos hongos y nos visitaban los espíritus kalentones de las muchas esposas que un español tenía en ese mismo sitio en tiempos coloniales, según relataba el tío de Ninyita , Pachu, como les iba diciendo, el viejo taxiboy , pues así lo conocíamos todos, nos contaba historias de la dorada época stronista, esa no tan lejana ni tan ausente, agregaba siempre como en una cadencia de slogan.

No puedo hacer una descripción de Pachu, por expreso pedido de él, ya que es buscado aún por los escuadrones secretos del régimen de Stroessner, según él. Aunque nadie le cree, a todos nos pegan sus historias de esa época loca.

Las clientas más desenfrenadas e insaciables eran las doñas del comando en jefe, aseguraba Pachu, al decirlo en su boca se formaba una leve pero indestructible sonrisa, esa sonrisa con la que todo el mundo en San Fernando, es decir todos los kapés, le conocen desde hace años, una sonrisa marca no registrada . Yo venía todo fisurado de un fallido resgate y me lo encontré en el Abasto. El estaba sentado afuera del copetín del koreano brasiguayo Vai Vento, fanatiko de la nueva narrativa cutre latinoamericana con quién Pachu tenía sus afinidades y querellas.


Pero ese día yo además llevaba unas revistas viejas, libros leídos mil veces, unos casetts con ao vivos de Velvet, Leonard Cohen, algunas cosas de Tom Waits y unos vinilos de cumbia de los años 60: grupos como Los Mirlos, Los Escorpiones, Las Kurupiras Franchutes (eran mis favoritas, todos sus teman no duraban más de 1minuto, y trataban sola y exclusivamente sobre sadomasoquismo lesbo, todas las letras estaban escritas en portunhol selbagem)……pero como siempre pegaban las historias que te contaba el viejo taxiboy Pachu decidí quedarme sin olvidar que siempre además él invitaba lo que quisieras servirte, mientras él te papeaba su mambo entreverado como humo de mil caras.

Pedimos una Pilsen y como el dueño del bar liberaba, sin corte prendí el primer petard del día dispuesto a pasarlo joia por un par de horas, antes de ir a malvender mis pertenencias de ñembo under cultural a una Feria concheta sobre la calle Venezuela casi América le dije secamente al impasible Pachu..
Pero esa dirección no es correcta, me advirtió Pachu antes de empezar su historia. Esas calles no se cruzan, jamás se cruzaron ni se cruzarán . Pero la calle América es la que importa recordar ya que fue allí donde, a unas tres cuadras antes de llegar a la Avenida España, nos vimos por ultima veiz con mi cuate de andanzas, el más bronco de los taxi boys parawayensis de la ultima década stronista, Julián Ferventi quien sacudió suculentamente la koncha siempre ardiente de la doña del expresidente nicaragüense Anastasio Somoza, asilado por esa época en Paraguay . La doña , lamemosla R. era una morocha ardiente de unos 30 años que rondaba los gimnasios buscando nuevos taxis boys cada día para matar el aburrimiento según confesó a Julian en su tercer encuentro en uno de esos moteles de Lambaré .

Es sobre la calle América donde empieza la historia precisamente Pou y donde también fue la primera y la última vez que vi a mi amigo y colega, mio broder, el maestro taxiboy Julian Ferventi con el pelo más rubio de Stronerlandia, parecía una David Bowie a lo yma.  Prefiero ser una Carla deseada menina veneno decía Julian trastrocando los tiempos pero presa de un lapsus de lectura del futuro.

El tenía 22, yo 18, nuestra vieja amistad de barrio se mantuvo pese a las guerras entre barrio que siempre había por esas épocas y en las veces había perdidas. Él se mudó a San Fernando unos meses después que lo hice yo. Me dedicaba a buscar lo que sea, arrastrado por un deseo difuso de encontrar temas para inspirarme, ya que como todos saben siempre quise escribir mis historias y antes de ser taxi boy fui un pequeño escritor demoniaco dominado por sueños extraños. Ahora que ya me ha pasado la vida encima pero sigo en pie aunque ya no me siento tan inclinado a escribir, lo que me gusta es contarles a los mitaís estas cosas que me vienen así de repenchti: para que Soldado por ejemplo los vuelva a contar en sus sesiones de hiph0p yopará o para que vos le agregues cosas tuyas y lo metas en un cuento.

Entonces íbamos a grandes fumatas al fondo del cementerio, eran a la tardecita casi como ahora, esa luz intoxicada de la lujuriante sombra que iba creciendo y los broders curtíamos lo que hubiera, allí conocí a Julian. Nunca supe realmente si sus abuelos eran sicilianos realmente como lo oí decir más de una vez. Yo los imaginaba huidos de alguna vendetta que aparentemente nunca llegó a alcanzar a la familia hasta que Julian murió en extrañas circunstancias hace unos diez años en una comisaría de la ciudad de la vayra Baires.
Pero esa calle y ese día en especial fue cuando se desató lo que nos tiene acá reunidos a los dos: vos con ese periódico viejo, típico de esa época, el celebérrimo diario AQUÍ con el titular OKA PU SOMOZA, lo mejor de la poesía parawayensis de los últimos 100 años y la foto del Mercedez Benz del lekaya con el efecto pollock de un bazukazo certero. Ese autito era uno de los cuatro último modelo que poseía el digno señor Somoza quien en esos momentos estaba disperso por el amplio espacio de la calle América en forma de trozos oscuros según la foto, supongo que dentro del mercedez benz destrozado por el bazookazo también habrán quedado algunos atomos de sudor y restos de chicles mentolados de los tantos que mascaba Julian , de sus pañuelos gitanos hechos expresamente para ser olvidados en cualquier lugar que el azar decidiera, porque en ese y en los otros tres mercedes, llegó a estar con la doña nica haciéndola aullar y pagar propinas cada veiz más jugosas, sumas que nos escandalizaban a Julián y mí. El caso es que a Julián le encantaba, el simplemente quería ahorrar lo máis rapidinho para virar una mitakuña. Pero mientras tanto hacía aullar a las viejas más conchetas de Asuncionlandia, pero R, la doña kalentonita lo quería para ella en exclusiva, así que la mejor idea fue contratar a Julián como profesor de danza jazz, una moda que causaba furor entre la clase koncheta. Los guardias lo veían llegar en taxi a las nueve AM, del que bajaba un Julian con el pelo teñido de rubio y con unos shorts ciclistas ajustados de un verde fosforescente mostrando sus mejores contoneos de futura diosa, y que despertaba las bromitas de los gorilones armados con uzis y treintayochos nicas, de la pesada que siempre controlaban tutti cuanti  ocurría para cuidar las espaldas de su feroz patrón bigotudo.
Una vez adentro de la casa ya, tranquilamente el blondo Julian empezaba a laburar con la dedicación del último obrero sexual de la era foucaultiana 2017 y asim en cada nuevo encuentro cada veiz máis regalos y máis promesas de otros encuentros, a la hora máis inesperada y en los lugares máis lokos hasta que llegó haber una especie de pijadependencia que hacía de la doña una totally poseída. La empayené con mi super tembó solía argumentar Julián. No había ninguna duda pensaba yo cuando me comentó el plan para la fiestita que le tenía preparada con motivo de su cumpleaños a Julian, y fue en esa ocasión que ella ya en la cima de la segunda botella de champan, le indicó un pequeño maletín de cuero negro y le dijo con una voz perfectamente calmada que en esa valija estaban guardados los fondos operativos del expresidente, quien era un viejo zorro y prefería llevar consigo siempre una buena cantidad de dólares para ir abriéndose paso como se sabe por el mundo.

Allí hay medio millón de dólares, alguna vez haremos dormir a todos con esto dijo ella y le mostró con un gesto enérgico unas pastillas verdes que llevaba en una bolsita de hule trasparente que sacó de repente de su cartera tirada al pie de la cama. Sus ojos echaban chispitas y su cabello era la malavision encarnada, hablaba con un convencimiento que la volvía ciega a cualquier posible contratiempo que pudiera surgir. Ese día será nuestro día Julian y nos escaparemos, paraguayito de mi vida, le decía entreabriendo la boca con gesto de Sonia Braga, y esos ojos medio vizcos que tenía la doña. R. la insaciable nica, como acostumbraba llamarla Julian.

En ese momento se oyeron voces que provenían del frente de la casa. Los gorilones, con ese su sotaque boludón llamaban a su patrona a voces, urgiéndola a salir por un motivo importante. Ella los mandó al carajo primeramente y cuando uno de ellos le dijo que se trataba del señor Anastasio con una voz entrecortada de dibujito japonés mal doblado, entonces, ella, la en ese momento viuda nuevita y recién bañada en semen entonces les dijo que bajaría en unos minutos y entró dando traspiés al baño. Julián tomó dos de las capsulitas y las vació en la copa aún bien cargada de ella, agitó el contenido con su dedo meñique y se la pasó gentilmente a R. que en ese momento se lo acababa de pedir.

Bueno Pou, las cosas ocurren a veces como en las películas y un amigo de repente se encuentra con un maleta de unos 18 kilos, color normal negro y de cuero, una maleta de esas que se usan para un viaje largo, caminando sin parar cuadras y cuadras con un short ciclista en plena siesta de los teyú tará hasta la casa del zapatero W. donde se deshace de su maleta y se consigue una mochila discreta, onda mercado 4 con la que llegó caminando hasta San Fernando porque no tenía para su pasaje ya que salió sin que la señora pudiera pagarle. El clima le hizo mal a la doña, me dijo cuando nos repartimos el tocaso de Money que me ha servido de jubilación todos estos años y a Julian lo ha hundido en el frio cuchillazo dentro de una comisaría kurepa.
Claro que cuando mi querido Julian murió, hacía mucho tiempo que ya no se llamaba Julian sino Zenia Brausen, una de las transexuales operadas más glamorosas de la cumbia villera,cuando eso no teníamos internet,  pero a veces llamaba por telefono a Zenia a su piso en alto Palermo y le preguntaba por su vida y nos contábamos nuestros sueños. Esa es una vieja costumbre que tenemos todos en el barrio y que Soldado canta cuando está con Mister Crack , una canción mbarete que siempre nos une y nos alegra me dice Soldado, es cierto Pou?

Anina che reja rei, eremina cheve moo pio oime la nde parte estimado señor Pachu le digo ya levantándome y medio cansado del viejo y sus aires de kojak pero sin ese ridículo chupetín de utilería.
Y donde va ser Pou?, donde estuvo siempre, me contestaba, desde esa vez que colgué la mochila con mi parte, mientras Zenia la llevó entre sus ropas sucias en una bolsa negra de plástico grueso yo fui y la colgué de una de las ramas del árbol de los sueños. Fue allí donde lo deje, repitió finalmente Pachu, el viejo taxiboy , gran kapé de San Fernado y me pagó con unos 100 dólares por mi viejo diario Aquí con esa foto en la tapa como queriendo volver a explotar.

Si quieres conocer mas del autor y Felicita Cartonera pincha aquí:
www.paraguaytamaguxi.blogspot.com

viernes, julio 15, 2011

Viscarra en cartón, ahora en descarga gratuita

De un tiempo a esta parte venimos hablando de las licencias libres, de qué son y cómo usarlas. En este país donde vivir de la escritura es imposible, ponerse estrictos con las formas tradicionales de entender los derechos de autor y por tanto restringir la difusión, es algo que debe motivarnos a abrazar nuevas formas de hacer que los libros y la literatura se difundan.
Aquí nuestro primer ejercicio de compartir la antología "Viscarra en cartón" cuento y poesía, para todo el que quiera disfrutarla. Va el link de descarga gratuita.

"Viscarra en cartón" tiene una licencia de Creative Commons esto significa: 

Qué puedes hacer con este libro
Puedes, sin permiso previo copiarlo en cualquier formato o medio, reproducir parcial o totalmente sus contenidos, citando la autoría. Siempre y cuando llegues a un   acuerdo con la editorial e incluyas esta nota, puedes comercializar  copias de este libro.

Qué no puedes hacer con este libro
No puedes atribuirte su autoría total ni parcial. Si citas el libro o utilizas  partes de él para realizar una nueva obra, debes citar expresamente tanto al autor como el título y la editorial.
  
Así que amigos todos, queda lanzado al mundo "Viscarra en cartón" que se inicie la bola de nieve y ya veremos cómo y hacia dónde crece.

lunes, junio 27, 2011

Explicando Creative Commons

por: Enrique Dans

Creative Commons es una forma selectiva de copyright. En general, el copyright ampara toda producción artística en la que no se exprese otra cosa: automáticamente, al ser creada, una obra recibe una protección que obliga a que, para la inmensa mayoría de los usos que se puedan hacer de ella, sea imprescindible pedir permiso al derechohabiente, al propietario de los derechos. Sin embargo, yo podría crear una obra, y decidir donarla aldominio público: con eso, estaría haciendo una cesión completa de mis derechos sobre esa creación (salvo los derechos morales, pero eso es otra cuestión), de manera que cualquiera, absolutamente cualquiera, podría darle el uso que estimase oportuno. Podrían apropiársela, reutilizarla, revenderla, modificarla… cualquier cosa.

Pues bien: entre el copyright estricto (todos los derechos reservados) y la cesión total al dominio público, existe una enorme cantidad de posibilidades. Por así decirlo, si denominamos negro al copyright y blanco al dominio público, Creative Commons recoge la enorme gama de grises que existen en el medio de ambos. Por ejemplo: yo puedo crear una obra, y decidir que quiero que se difunda lo más posible, de manera que autorizo expresamente que sea copiada por cualquiera y redifundida, pero siempre que se mantenga de manera expresa mi autoría. Eso sería una licencia Creative Commons de Reconocimiento (suele abreviarse como CC BY), que es la licencia con la que escribo todos mis textos en este blog. Si alguien quiere reproducirlos en otro sitio, no tengo ningún problema con ellos. Modificarlos, revenderlos, ponerles publicidad… todo está permitido, siempre que mi nombre no desaparezca, siempre que el original me sea correctamente atribuido. Llevo haciéndolo casi desde que empecé esta página, en 2004, y seguramente habrá un cierto acuerdo general sobre que no me ha ido demasiado mal con ello.

Si prefiero optar por un nivel de control superior, podría escoger, por ejemplo, una licencia Creative Commons Reconocimiento NoComercial (CC BY NC). Bajo esa licencia, cualquiera puede seguir copiando mi contenido y reutilizándolo siempre que mantenga mi nombre asociado a él como autor, pero no podrá comercializarlo. Si lo hace, estará incumpliendo mi licencia y lo podré denunciar exactamente igual que si incumpliese mi copyright. O podría ser todavía mas estricto, y optar por una licencia Creative Commons Reconocimiento NoComercial CompartirIgual (CC BY NC SA), que impediría que mi obra fuese comercializada y además obligaría al que usase mi obra a reutilizarla necesariamente bajo la misma licencia. Esa es, por ejemplo, la licencia que la Editorial Planeta escogió para mi libro "Todo va a cambiar", con el que he obtenido bastantes beneficios en términos económicos: se ha vendido una muy interesante cantidad de libros a precios que oscilan entre los veinte y los cuatro euros, según la edición y el formato. ¿Dónde estaba para mí la lógica de esa licencia? En que me resultaba profundamente absurdo dedicarme a prohibir usos que sabía positivamente que no iba a poder impedir.

La gama de opciones es enorme: podría optar, poniendo la licencia Creative Commons adecuada, por impedir o no la creación de obras derivadas sobre la mía. Si combino todas las licencias, por ejemplo, podría llegar a permitir la circulación de mis obras obligando a darme el debido crédito como autor pero impidiendo que esas obras fuesen alteradas o comercializadas bajo cualquier modalidad, lo que se parece ya bastante a lo que sería un copyright estricto. La idea es, simplemente, ampliar las posibilidades de la disyuntiva "todo uso prohibido" frente a "todo uso permitido" añadiendo todas las posibilidades intermedias que se te puedan ocurrir.

Decir que "ningún autor importante publicará sin copyright" o que "nadie con talento puede discutir el copyright" indica una evidente carencia a la hora de entender el concepto. En un momento dado, según en qué situación de su carrera profesional, según para qué tipo de obra, o en función de muchos otros factores, a un autor le puede interesar, y mucho, publicar con Creative Commons, en función de lo que busque en cada caso. Y eso no implica "estar en contra del copyright", porque Creative Commons no es más que otra forma de copyright, una definición más avanzada y menos categórica del mismo… añadiendo gamas de grises. Pretender que Creative Commons "se enfrenta" al copyright no tiene sentido, porque Creative Commons existe para ofrecer a los autores niveles de protección más adecuados a lo que pretenden en cada momento y en cada caso, y es simplemente una forma de copyright. Las licencias Creative Commons no son en modo alguno "antisistema" o "anticopyright", porque dependen del sistema, del copyright, para existir. Tampoco tienen nada que ver con que los autores sean o no sean remunerados por su trabajo, todo el mundo defiende lo que es de lógica, y las licencias Creative Commons únicamente intentan proporcionar más posibilidades para que el autor decida cómo y en concepto de qué quiere ser remunerado.

Espero que esto, que seguramente es muy obvio para muchos de los lectores habituales de esta página, sirva para clarificar un poco el tema a algunas personas. A veces, al intentar entender estos conceptos, simplificamos demasiado o hacemos caso de nuestros sesgos, y en ocasiones puede que esto dificulte su comprensión. No se puede dar nada por sabido. Como profesor desde hace más de veinte años, entiendo que en muchos casos no hay malos entendedores, sino malos explicadores, y ante eso, nada mejor que intentar explicarlo de nuevo, cuantas veces sea necesario. Que el director de un periódico importante no entienda el concepto Creative Commons y se aproxime a él con ideas completamente erróneas es malo para todos.

NOTA: Este texto está escrito muy rápido, simplificando mucho algunos conceptos, e intentando aprovechar la oportunidad de que se hablaba del tema para obtener una comprensión y una divulgación del concepto lo más amplia posible. Mi agradecimiento aJavier de la Cueva, sin duda una de las voces más autorizadas en este tema, por haber hecho una supervisión rapidísima de mi texto previa a su publicación. Por favor, añadid en comentarios todo lo que estiméis oportuno: vídeos que expliquen el concepto, recursos, aclaraciones, ejemplos… hay muchos recursos por ahí, y muchos infinitamente mejores que este modesto intento de explicación. Lo que vea que puede aportar y pueda integrar fácilmente, lo iré añadiendo a la entrada. Cuanto mejor lo expliquemos, mejor podrá ser entendido, y nada funciona mejor en estos casos que la inteligencia compartida. Adelante con ello…

martes, junio 14, 2011

Viscarra en Cartón


Presentación/instalación/cartonera jueves 16 de junio en el mARTadero a las 19:15:hrs. Si no logras ir el jueves la instalación estará hasta el sábado 18 en el mismo lugar.
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La Editorial Yerba Mala lanzó una convocatoria para seleccionar textos y publicarlos. La convocatoria se lanzó en los géneros de poesía y cuento en torno a la obra del escritor boliviano Víctor Hugo Viscarra. La convocatoria se lanzó a fines de marzo recibiéndose la obra de 50 autores de Argentina, Australia, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Eslovaquia, España México, Uruguay y Venezuela.

Como resultado de esta convocatoria se publicará una antología de cuento y otra de poesía con los trabajos seleccionados. La selección estará a cargo de un grupo de personas reconocidas en el ámbito literario.

El objetivo de plantear la vida y obra de este autor como eje de la convocatoria es justamente provocar la creación a partir de un autor nacional cuya vida y obra han estado estrechamente ligadas, por tanto su producción literaria ha sido fuertemente cuestionada, más como anecdótica que como una propuesta artística como tal.

En Yerba Mala Cartonera creemos firmemente que si bien todo escritor o artista requiere disciplina y constancia para lograr una obra, la posibilidad de lograrla no depende exclusivamente de la formación académica. En ese sentido estamos seguro que el talento humano surge aún en las circunstancias más duras y es la fortaleza del espíritu y la búsqueda personal por una forma de expresión, lo que define la obra del autor. No tratamos de restar mérito a la formación académica pero sí de desdibujar su fama de única puerta hacia la producción artística

miércoles, junio 08, 2011

Yerba Mala en la 12 Feria del Libro de Santa Cruz



Yerba Mala presente en la Feria del Libro de Santa Cruz!

A partir del 2 de junio estaremos vendiendo los libros cartoneros en el stand de nuestros amigos de la Alianza Francesa de Santa Cruz y por si eso fuera poco, el 9 de junio habrá una presentación/instalación que servirá de pre-texto para poner bandera cartonera en tierras orientales.

¡Te esperamos!

viernes, junio 03, 2011

De la creación en libertad a los cartones

Dentro de algunos días más se realizará el encuentro de cartoneras en Asunción Paraguay. Yerba Mala estará presente. Aquí va un adelanto del evento en un artículo escrito por Jorge Coronel

Entre la libertad de creación y la democratización de la lectura, nace el movimiento “cartonero” en la búsqueda de su propio espacio y una forma de trabajo artesanal que se aleja de los estándares de distribución editorial. En Paraguay, un grupo de escritores decide hacerle frente a los impedimentos de la industria para autogestionar sus creaciones en cartones reciclados de las calles.

Un grupo de innovadores liderado por Édgar Pou y Cristino Bogado dieron por nombre a “Felicita Cartonera”, a la definida por ellos mismos como "la única cartonera de Asunción, Paraguay”. Este fenómeno denominado “editorial cartonera” surge en Buenos Aires, en 2003, cuando los creadores Washington Cucurto y Javier Barilaro fundaban “Eloísa Cartonera”.

Lejos de la dependencia a los cánones que rodean al circuito del mercado editorial para la publicación de obras literarias, las cartoneras propagadas por toda Latinoamérica proponen, principalmente, una democracia en el acceso a la lectura y la apertura de espacios aún negados por las vías tan estrechas de la industria tradicional.

Es así como esta corriente no tardó en propagarse en países como Chile, Bolivia, Perú, Uruguay, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Puerto Rico, República Dominicana, Argentina, México y Paraguay; proponiendo con talento y desprejuicio el concepto de fabricar libros a través de cartones reciclados de la calle, con el deseo de difusión intrínseco a todo autor y, a la vez, lograr un costo accesible que incorpore la democratización de la lectura como motor principal.


Los autores que publican con las editoriales cartoneras son, principalmente, aquellos que no tienen cabida dentro de una editorial comercial; aunque también se conocen casos de autores de renombre que deciden ceder sus derechos para formar parte del catálogo de una empresa cartonera.

En el caso nacional, “Felicita Cartonera” cuenta con un espacio web en cuyo blog incorporan textos y creaciones bajo la única regla de la no regla, y de la creación en libertad.
El fenómeno cartonero, aún en auge, se propone en nuestro país una nueva aventura. Édgar Pou, uno de los líderes del movimiento, nos comenta acerca del nuevo desafío que se proponen: el de la "Feria del libro kartonero del Mercosur".

Con esta actividad –que se manifiesta además como la primera del Mercosur a realizarse del 8 al 11 de junio de 2011 en la Manzana de la Rivera de Asunción, los propulsores de la editorial cartonera en el país pretenden impulsar el diálogo existente con todos los sectores de la sociedad, y visibilizar al trabajo realizado por este tipo de experiencias editoriales como potenciadores de la lectura a nivel popular y de una creación literaria inclusiva.


El artista explica que el evento planea reunir durante cuatro días una muestra de aproximadamente 5.000 libros, contando además con la presencia de poetas, sociólogos, antropólogos, periodistas, artistas plásticos, músicos, escritores y escritoras emergentes del panorama regional. "A lo largo del evento serán presentados seis libros inéditos, se darán cuatro recitales de poesía y se desarrollarán performances de armado de los libros artesanales con sesiones interactivas de pintura dirigidas especialmente a los niños que asistan a la feria", comenta el autor que es visto como uno de los forjadores de este nuevo fenómeno creativo que se exterioriza casi en plan contracorriente en nuestro mercado.
"Vamos a hacer una especie de intervención estética multidisciplinaria, teniendo como pretexto nuestros libros artesanales; que por cierto son todos únicos e irrepetibles, con precios desde 10.000 guaraníes", nos señala Pou, adelantando el evento que contará con la participacion de poetas y escritores locales como Monserrat Álvarez, Marta Mondrian, Joaquín Morales, Cristino Bogado, Jorge Canese, Édgar Pou, Jazmín Rodríguez, Damián Cabrera, Mónica Laneri, Cristian Kent, Miguel Méndez, Alexis Álvarez y Borja Loma. Los invitados especiales que apoyan el evento son los Toba Qom, que expondran sus artesanías y brindarán un canto de bienvenida el primer día de la feria.

Con la presencia de editoras de Brasil (Yiyi Yambo, de Ponta Porã y Katarina Cartonera de Santa Catarina); Uruguay (Caracoles y Kurupíes, y La Propia Cartonera); Bolivia (Yerba Mala, y Mandragora), Argentina (Eloísa Cartonera y Ñasaindy Cartonera) y Chile (Cizarra Cartonera), se espera un espectáculo en el que se anuncia además la presencia de Chinoy, destacado trovador folk punk chileno, quien lanzará su libro de poemas por la editorial paraguaya, "La vida es una espina que me hace cosquillas".

Nunca antes se ha visto una perfecta fusión entre la creación más pura y el reciclaje de cartones de la vía pública. Es allí cuando Pou explica que "si bien la primera editorial cartonera, 'Eloísa' de Buenos Aires, arrancó como un proyecto autogestionado sin fines de lucro, en alianza con las personas que viven de reciclar cartón en la vía pública, cada editorial cartonera tiene sus características propias; pero todas comparten el mismo ideal de dar a conocer la literatura por medio de libros hechos de forma artesanal, utilizando el cartón reciclado de las calles y fomentando así un mayor acceso a los libros".

En un mundo en el que se priorizan las armas para la defensa y son más las puertas que se cierran que las que se abren en los tiempos de crisis; vale la pena explorar el universo de “Felicita Cartonera”, ese espacio aún desconocido por las grandes masas y que, sin dudas, no tardará en brillar por su espíritu de creación y libertad como únicas armas.

 

http://www.abc.com.py/nota/de-la-creacion-en-libertad-a-los-cartones/

 

viernes, mayo 27, 2011

Cinco años sin Viscarra o Vìctor Hugo vive, !carajo! (un 24 de mayo murió el mejor y único escritor gonzo de Bolivia)


Ricardo Bajo H. (columna Bajo Bandera 26, suplemento La Esquina, periódico Cambio, 29-5-11).- 

Hace cinco años, en un mayo como éste (un 24), con noches frías como las de ahora, nos dejó uno de los mejores escritores paceños de los últimos años. Idolatrado por algunos, odiado y ninguneado por otros muchos, envidiado por su autenticidad por los que le criticaban a escondidas y a sus espaldas. Se llamaba Víctor Hugo Viscarra y sus apodos cambiaban dependiendo del lugar: los antros más turbios de La Paz, la vida diurna de Cochabamba, los círculos literarios o sus amigos de toda la vida. Viscarra intuía su muerte desde mucho antes de su partida. Hablaba de ella con una naturalidad que asustaba. La trataba siempre, como si fuera una vieja amiga, como si fuera una de esas “amigas” que el Víctor Hugo frecuentaba para saciar su hambre de carne, su necesidad de cariño, aunque fuera comprado. Siempre decía que dudaba que el “Supremo”, como él lo llamaba, estuviese preparado para recibirlo. Porque le debía muchas explicaciones, por las penurias, por las golpizas, por los matratos, por esa indiferencia y menosprecio social, por tantas y tantas cosas.
 Víctor Hugo Viscarra comenzó a escribir cuando un psicólogo que le trataba le animó a plasmar en relatos sus miedos, sus fobias, sus anhelos, su mala vida. A  modo de exorcismo. De ahí nació un cuento que se llama “Busco un amigo”, incluido dentro de su primer libro, “Los relatos del Víctor Hugo”, reeditado por la editorial Tercera Piel. En ese libro minusvalorado al lado de otras obras como "Alcoholatum y otros drinks" pero  imprescindible para entender la obra de VHV se encontraba el relato que más le gustaba al escritor, “Navidad, me suena, me suena”, el cual hacía saltar sus lágrimas cada vez que lo leía.
 Y es que "Viscarrita" (o "Viscacha", como le decían sus cumpas de tragos infames) odiaba la Navidad, entre otras cosas, porque coincidìa, prácticamente, con su cumpleaños. Odiaba festejar algo en esas fechas donde la hipocresía, el consumismo y las limosnas se adueñan de todo y de todos, con la falsa intención de aplacar nuestros sentimientos de culpa. Precisamente la obra de VHV pone el dedo en esa llaga. Su retrato cruel, descarnado, fiel y sin trampas del mundo marginado, de los olvidados, de los clandestinos, de los invisibles, de los habitantes de la noche interpelaba y cuestionaba. Siempre. Por eso molestaba. Siempre.

Jamás escribía  desde la queja, nunca desde la lástima, menos desde el lamento piadoso. La  dignidad propia y de sus personajes era su trinchera innegociable desde donde emanaba el  humanismo que regalaba a sus compañeros de penurias, transformados para siempre en los habitantes de sus relatos. Brutales como la vida misma donde escuchábamos los gritos del silencio, de la sobrevivencia. Porque así era "Viscarrita", como sus personajes. Tierno hasta la conmoción, pícaro como su mirada, ingenuo como un perro negro callejero en busca de comida en la basura. Y consecuente hasta la médula, en estos tiempos donde la impostura se adueña de todo, incluida nuestra literatura.

Víctor Hugo escribía de lo que sabía, de nada más. Y lo hacía con un lenguaje propio, un estilo depurado desde ese primer cuento escrito por sugerencia de su psicólogo. Estilo que crecía con cada libro que publicaba y que alcanzó su “sumum” en su último libro, "Avisos necrológicos" (Correveidile), toda una premonición. Estilo y vida caminando de la mano, con sus sombras y sus luces. Por el cual se ganó la enemistad del “establishment” literario y de muchos compañeros escritores que envidiaban su éxito, a pesar de todo y de todos.

La mala muerte del Víctor Hugo llegó de repente, un miércoles al mediodía. Llevaba diez días internado en el hospital Arco Iris de Villa Fátima en La Paz, barrio donde VHV se paseaba en la noche por los antros menos aconsejables, cuando no se daba un “vuelco” por su zona central, por el Bocaisapo del Cayo Salamanca, por la Pérez, por la Eguino, la Alonso de Mendoza, con sus cuates de la calle, sus “amigos” de farras, alcohol y thiner.

Esos personajes invisibles de la noche paceña, abandonados al vicio del trago, perdidos para la sociedad de bien, los mismos que acudieron al Cementerio General para despedir al Víctor Hugo y pedir de paso algunas moneditas para olvidar y olvidarse en la noche paceña del cuate que escribía sus aventuras y desventuras. En aquella última despedida también estaban amigos como Armando Urioste, Jorge Campero, Vicky Ayllón, Humberto Quino y muchos estudiantes de la carrera de Literatura de la UMSA para los cuales el "Viscarrita" era y es un ícono de consecuencia, de literatura al borde del abismo, en el filo de la navaja, caminando de verdad por el lado salvaje, como cantara Lou Reed.

La mala muerte se adelantó de tanto invocarla. VHV había dejado de chupar hace unos dos años. Le habían diagnosticado tuberculosis y los médicos del Arco Iris le prepararon un programa duro de rehabilitación. Si se quería curar y seguir viviendo, tenía que dejar el trago. Y el "Viscarrita" querido, contra el pronóstico de todos, lo logró durante un año entero con sus días y lo peor, con sus noches interminables. Y presumía de ello. A veces te contaba que lo hacìa por el amor de una mujer, de una de sus “amigas”. En esa época abandonaba su Chuquiago Marka y se refugiaba en El
Alto, en la parroquia de un cura amigo, en la iglesia del Rosario, donde escribía sus cuentos, comezando tambiÉn una novela que nunca pudo terminar. También sus poemas, nunca publicados, desconocidos y que la editorial Tercera Piel pensaba editar, para dar a conocer la otra faceta de VHV, su vena poética. Luego, hace pocos años, se supo, a través de su mejor editor –Manuel Vargas de Correveidile- que aquellos poemas eran solo apuntes impublicables. Y todo quedó allá en el pasado como los libros que los changos del cómic paceño pensaban editar basados en relatos del Víctor Hugo.

La noche paceña, esa que VHV no quería volver a ver, lo extraña desde hace cinco años. Aunque los amigos y los fans de su literatura no lo olvidamos. Todavía me acuerdo cuando me abordaba en plena calle para pedir unos pesos. Nunca más quedaré debiéndole plata (“préstame veinte pesos, no tengo, pues dame diez y me debes otros diez, me decía”, siempre con una sonrisa). Ya no cambio cerveza y plata por  cuentos inéditos para publicar en la prensa. Ya no entra en el “Boca” con sus libros, que siempre cargaba en una bolsa de plástico, para malvenderlos y conseguir para el vicio. 

Víctor Hugo se fue sin avisar, como le gustaba hacer las cosas. Cuando, claro,  no le daba por fardar, por vanagloriarse, por adularse a sí mismo hasta el exceso, porque en un delirio calculado y repleto de ironía, VHV se consideraba, de lejos, el mejor escritor del país y del mundo, solo igualado por su homónimo, el otro Víctor Hugo, el otro “miserable”. Era su juego, con el que hacía renegar, por el cual se hacía odiar por aquellos que incluso negaban el carácter literario de su obra. Por eso muchas veces no se presentaba ni al lanzamiento de sus propios libros. Era su estrategia para agigantar su malditismo. En las presentaciones, el autor está de más, argumentaba. Pero, a veces aparecía, al final, porque “mi ego necesita salir en la prensa”. Viscarrita se solazaba cuando los lectores lo reconocían, lo valoraban, lo hacìan firmar sus libros en cualquier boliche. Habían sido demasiados años de anonimato, de una niñez y adolescencia dura y cruel,de golpes y noches en la “kana” donde aprendió a lidiar con los "pacos", a los que siempre trataba como a él le trataban, a las patadas.

Pero siempre con el humor, un antídoto que usaba siempre para reirse primero de sì mismo y luego de todos nosotros. Como aquella noche de septiembre, cuando compartía con unos cuantos periodistas culturales y entró la policía para desalojar el boliche. “Esperate un rato, llokalla con cara de imilla, estoy esperando a mi caballo”, “escupió” en la cara del paco enfurecido.

Así era el Víctor Hugo y su colección de chistes, que conseguían por un momento olvidar la tragedia de su existencia. Una tragedia elegida o no pero siempre digna. Hace seis años, Víctor Hugo Romero –desde Cocha- escribía en un suplemento paceño: “cada vez que se menciona el nombre de Víctor Hugo Viscarra, la pregunta es inevitable: ¿sigue vivo? Interrogante que define con precisión la imagen que tienen de él las personas que lo conocen, que están conscientes y comprenden la apuesta que hizo con la vida”.

Y es cierto, VHH apostó todo a la vida, a vivirla como le gustaba, sin hipocresías, sin miedo al què dirán, a vivirla “a muerte” y a escribirnos desde el infierno, desde el olvido, desde la esperanza por un mundo menoscruel, para que nunca olvidemos que mientras dormimos, la ciudad late y ofrece su cara más brutal, más viva. El Víctor Hugo ya no vive pero sus personajes, de carne y hueso, siguen vagabundeando el día y la noche, escondiéndose del maldito sol paceño, y refugiándose en cualquier sitio en espera de la oscuridad, de unos cuates viciados, de una “amiga” con olor a perfume de quinta, de un rincón en algún boliche de mala muerte, esa que hace cinco años en un mayo frío como ése vino por el Víctor Hugo para tener de una vez esa charla siempre aplazada con “el Supremo”, al que habrá tenido que agradecer, aunque sea sólo eso, los libros que nos dejó, y a los que siempre retornaremos para no olvidar su sonrisa pìcara, su ingenuidad infantil, su olor a trago, su humanidad golpeada una y otra vez, pero siempre en pie como sus personajes. Víctor Hugo vive, ¡carajo!.

Post data: la ilustración es de Ale Archondo y fue la primera y penúltima tapa del suplemento literario La Satuka, del desaparecido diario paceño Liberación, predecesor del periódico Cambio.