miércoles, agosto 25, 2010

Yerba Mala festeja 4 años con 60 títulos artesanales




Alternativa. La editorial, que oferta sus textos a 10 bolivianos, presenta tres novedades en la XV Feria Internacional del Libro
Carla Hannover - La Paz

Cuatro años pasaron desde que Yerba Mala Cartonera publicara sus primeros libros artesanales. Hoy, la editorial tiene 60 títulos, el 80 por ciento de escritores bolivianos, y todos ellos están en la Feria del Libro a un precio no mayor a los 10 bolivianos.

“Para esta feria tenemos tres novedades. Una es la Academia Cartonera, un libro que es producto del congreso de editoriales cartoneras que se realizó el 2009 en EEUU. Hay varios artículos académicos sobre el movimiento”, dice Claudia Michel, responsable en Cochabamba de Yerba Mala.

Los otros lanzamientos son: Dos gorditas lesbianas y otros cuentos, de Carlos Maceda, obra que, a decir de Michel, tiene “texto irreverente y muy interesante” y una selección de narrativa joven. Estas tres publicaciones se suman a los casi 60 títulos que nutren el stand de la editorial, que nació hace cuatro años con el objetivo es promover la literatura a precios bajos.

“La idea es dar una alternativa dentro de las formas de edición tradicional. Ninguno de nuestros libros es igual al otro”, comenta Michel. Y es que los ocho miembros de Yerba Mala Cartonera hacen un trabajo de hormiga. “Nosotros revisamos los textos que nos envían los escritores, los editamos y los imprimimos. Luego hacemos las tapas con cartón reciclado, las pintamos, las decoramos a mano y las engrapamos a las páginas”.

Esta labor le ha permitido a la editorial mantener un precio de 10 bolivianos para cada libro, algo que, según Michel, no tiene comparación en el mercado. “De esta forma, también se le da la oportunidad de publicar a los escritores jóvenes que no podrían hacerlo con las grandes editoriales. Son ellos quienes ceden sus derechos para que la editorial los publique”.

El catálogo de Yerba Mala está conformado principalmente por escritores jóvenes del país. Aunque también hay reconocidos autores como Rodrigo Hasbun, quien publicó su libro Familia y otros cuentos, uno de los más vendidos.

La editorial cartonera, que actualmente tiene sucursales en El Alto, La Paz y Cochabamba, se creó el 2006 por iniciativa de Roberto Cáceres, Crispín Portugal y Darío Manuel Luna, quienes tomaron la idea de Sarita Cartonera del Perú. “Esta idea es muy fácil de copiar, por ello han surgido muchas editoriales de este tipo en el país y en el mundo”.

En Bolivia, además de Yerba Mala, desde el 2009 aporta su trabajo artesanal Nicotina Cartoneste, en Santa Cruz. Este año se abrió, en Oruro, la editorial Rostro Asado Cartonero. Todas siguen la filosofía de publicar libros a bajo precio y su oferta es una de las más populares de la feria.

Novedad 1
Academia
Yerba Mala presenta Academia Cartonera, un libro que reúne artículos sobre el movimiento.

Novedad 2
Novela
El autor Carlos Maceda lanza con la editorial Dos gorditas lesbianas y otros cuentos.

Novedad 3
Antología
Entre sus lanzamientos, Yerba Mala también tiene una selección de narrativa joven boliviana.


Nota original

domingo, agosto 08, 2010

Yerba Mala de cartón

Copiamos la nota de Mauricio Rodriguez sobre nuestra editorial, muy buena y sustanciosa pero le faltó algo importantísimo y eso es poner a Beto Cáceres y a Darío Manuel Luna, quienes con Crispín fueron los fundadores de la Yerba Mala. Sin ellos nada de esto hubiera sido posible. Como tampoco hubiera podido seguir sin Lourdes Saavedra y Roberto Ororpeza.

Yerba Mala de cartón
Por: Mauricio Rodríguez
Escribir sobre Yerba Mala Cartonera es hablar de Aldo Medinacelli, de Claudia Michel, de Gabriel Llanos pero, sobre todo, de Crispín Portugal a quien no conocí y sólo tengo vagos recuerdos de él en plano medio, mirando la ciudad de El Alto (donde nació la Yerba Mala), de alguna fotografía o documental que vi el año pasado en la Feria del Libro. Me gustaría hablar de él, de su escritura, de los primeros intentos de publicación de cuentos dentro de tapas de cartón, de la feria 16 de julio, del suicidio, su suicidio, y ninguna nota de prensa, ningún obituario. No puedo hacerlo. Entonces: una gran parte de la historia de Yerba Mala se me escapa. Entonces: una gran parte de la historia de las cartoneras se me escapa. En cambio, diré lo que puedo decir, aunque es poco.
Yerba Mala Cartonera es publicaciones alternativas, es noche, es pubs, es un intento de ir en contra de lo establecido, de las grandes editoriales que en Bolivia no lo son porque un libro compite con una marraqueta (la marraqueta saca ventaja) y un escritor con el hambre, con el olvido, al final consigo mismo para dejar, de una vez por todas, esos humos alucinógenos de la literatura. En este ambiente nace Yerba Mala que empieza a publicar a jóvenes, sus primeros escritos, en algunos casos, experimentales. Y eso es Yerba Mala: publicaciones en cartón y fotocopia, artesanales, de no más de cien ejemplares; escritos, que son vendidos en tertulias, para consumidores que gustan de lo underground. Creo que algo más es Yerba Mala: un grito que se convierte en susurro, por las pocas voces que lo acompañan, un que dice “algo está mal en literatura boliviana, las editoriales no publican escritores jóvenes, desconocidos, la academia está encerrada en sus paredes y no promueven la crítica, no promueven la literatura, aún estamos encerrados en un provincialismo del cual debemos salir”. Tal vez Yerba Mala no sea eso, pero busca serlo.

viernes, agosto 06, 2010

3ra Mes-A-poética: Entonando poesía




En vísperas del 6 de agosto, que mejor razón para disfrutar junto a unos buenos ajenjos y poesía letal. Con un lleno casi total se abrió la Tercera Mes-A-poética, el principal invitado indudablemente fue la poesía, con el homenaje del mes, dedicado a Jaime Saenz, se procedió con la lectura a dos voces de Andres Villegas y Andres Paz Soldán, quienes sondearon la vida y obra del escritor paceño.



En la segunda parte, José Ismael Arébalo, Roberto Oropeza Lozano y Andrés Paz Soldán fueron convocados a la primera ronda de lectura. Pudimos conocer y también apreciar la "Runas Simétricas" dibujadas en los versos de Paz Soldán, que con entusiasmo nos contó algunos viajes como escenarios donde escribió su libro. Roberto Oropeza empezó a leer sin pausas y de manera contundente sus poemas del libro "Invisible Natural" que cumplía un año de publicación, para cerrar este primer round, José Ismael Arebalo, portando la tradicional escarapela de las fiestas patrias en su saco,leyó sus versos dedicados al amor y otras temáticas.Los aplausos de los asistentes retumbaron en el boliche.



Las preguntas del público no se hicieron esperar, desde preguntas filosóficas ¿Es lo mismo vivir que existir?, hasta curiosidades personales ¿cuantas veces han muerto?, ¿Por qué usas escarapelas? Luego, vino la segunda ronda de poesías, podíamos sentir un ambiente de intimidad y confianza en la interacción de los escritores con los asistentes, entre bromas y palabras de estímulo, los poetas se animaron a darle una yapita leyendo más versos que junto con las velas, el tarot, el t'oclito calavera con el pentágrama en su frente ambientaron "La Muela del Diablo", se aplaudió con entusiasmo y la consigna de todos era: ¡Volveremos!

Los que se perdieron esta lectura, que ya se está convirtiendo en una tradición de los primeros jueves en el boliche músico, místico y ahora poético de la "Muela del diablo" están invitados a participar de este evento, los estaremos esperando con la mesa lista y las palabras fresquitas.