martes, octubre 13, 2009

hijas del agotamiento


Eramos entonces cinco, pero solo tres en la reunión en el piso 13 de la casa de mi prima ideando qué hacer con la invitación de proponer actividades para la Feria del Libro de La Paz.Era el 2008. En la lista salió todo menos lo que resultó al final, pero fue mucho mejor terminamos laburando los 10 días de la feria a full, sacandonos la mier... entre nosotros y saliendo de la "sala de redacción" que hicimos de la casa del Beto, con una nieve de buen augurio, eso dijimos una de esas madrugadas interminables, que era buen augurio, mientras nos congelábamos, caminando con la ilusa idea de encontrar minibús que nos lleve. Nevó esa noche me acuerdo, una de las pocas veces que vi nevar y vaya que nos trajo buena fortuna.


Ahora mientras el Aldo anda en las tierras gringas leyendo libros cartoneros y llevando nuestras ideas quijotescas, presentamos libros en la Feria del Cocha y Gabriel manda un tanto más de cartones a Europa. Me siento un poco madre, más de lo que realmente soy, como que algo hicimos que está creciendo, en realidad uno no sabe cuando se inició ni cuando se termina, como dice el manifiesto cartonero no creemos en la muerte. Sin pensar demasiado todo parece tan circular.

Disculpen este post tan extraño, solo quería decir que el laburo en la Feria de cocha es sufrido, intenso y poderoso a la vez. Y que presentamos Las Adelas con una decoración de lujo que hizo la Lourdes y también estuvieron los Chilenos a la cabeza del Malebrán empujándonos a todos al abismo. Y que aun faltan más cosas en la Feria y que solo es el inicio del almácigo cochala que con este calor de octubre da para mucho.

gracias a Lourdes, a los cuates del Pan de batalla, a Beto Oropeza, a Beimar de SODEAL y a todos. Perdonen estas líneas hijas del agotamiento.