miércoles, julio 25, 2007

Te queremos

Una de las fotos tomadas a Crispín por el Colectivo 7: Jordi y Agustina nos envían sus palabras, desde algún lugar. Queridos,
estoy jodido che.
Y me jode también, porqué les voy a negar, me cabrea que esté muerto.
Tiró por lo fácil, el jodido buscó el atajo.
Una mezcla de tristeza y enfado, no entiendo, es el sino de los literatos, al final la vida tiene que ser un novela, y con final pirotécnico.
Fuiste hasta el final querido. Crispín, la muerte no es un artificio literario, es real, y tú escogiste no sólo escribir sino también protagonizar tu último cuento. Y no sabremos si tenía un final trágico o feliz... quiero pensar que acabó bien, que estés donde estés te encuentras en paz, tranquilo con la vida y satisfecho de tu última obra. Nosotros le pondremos las tapas de cartón hermano para que el viento no se lleve sus hojas, para que tu persona se inscriba en los tiempos.
La inmortalidad dicen que está en lograr que los que quedamos te recuerden. Acá en nuestros corazones un pedacito de inmortalidad la tienes asegurada, la llevaremos bien guardadita a salvo de la intemperie.
Pero soy duro Crispín, lo siento, pero no comparto. Y tú que eres un tipo abierto, un tipo con criterio, dialogante y dispuesto siempre a debatir y argumentar... me dejas sin palabras, nos quedamos sin poder replicarte... en esta última charla te cansaste del verbo y la oración, de emitirlo y de escucharlo, y el resto mudos permanecemos, sin poder decir, con cervecita en la mano, que quizás se podría hacer de otra manera...
Pero está bien, todos opinamos de todo, debilidad humana... el mundo es ruidoso y a veces lo más sabio es soplar un poquito más la burbuja para protegernos y resguardarnos en su silencio, en silencio... pero esta vez el tuyo se escucha fuerte y duele, ¡duele joder Crispín! Hondo y en lo profundo carajo!
Porque se van los buenos hostia?!
En la literatura fácil, mueren los malos... y los buenos vencen... porqué por esta vez no conformarnos con un cuento para niños, fácil, previsible, inocente... sin sorpresas, sin picos ni giros...
Y me siento egoísta de pensarlo, egoísta de pensar en mi, en los que quedamos acá jodidos, dolientes... pensar que no tenemos porqué sufrir.
Porqué pienso en tu mujer y tu hijo hermoso, en tus hermanos... pensaste sólo en ti hermano, y duele porqué en el fondo... quien no lo hace? no comparto querido Crispín ya te dije, pero no soy nadie, nadie puede decir qué es lo que debías hacer, nadie. Mantuviste tu libertad y supongo que tu integridad hasta el final, y esto, si es así, supongo que tiene mérito.
Crispín me das en las pelotas porqué te hiciste querer, joder, algo dejaste, una fragilidad y una ternura que te hacía transparente, una transparencia que te hacía evidente, claro y franco. Y ante todo bondad, eso traslucía tu persona, tus palabras verdaderas. Y te pasó factura hermano, la vida es una aventura para inconscientes y tú Crispín eras de los que te merecías vivir en un mundo mejor del que tenemos...
Lo siento mucho. Seco y quieto me deja, no puedo derramar lágrima, amigo... por dolor hermano, por dolor de que tu conclusión haya sido que no valió la pena... prefiero pensar que te faltó otro suspiro para repensártelo, que te precipitaste... y me duele, duele asumir que un instante pueda pasar tal factura...
Pero no, siento que fue algo consciente, claro y decido, algo valiente, entonces que sea lo que has decidido,
Lo que duele, hermano lo que duele es tu ausencia Crispín...
Aprenderemos a convivir contigo en la otra orilla, aprenderemos...
Y te deseamos buen viaje hermano, disfruta el nuevo trayecto que has emprendido, estaremos aquí, un poco más lejos pero un poco más cerca para lo que sea, para lo que necesites... mándanos algún guiño de vez en cuando.

Te queremos
JORDI Y AGUS