viernes, noviembre 30, 2007

Cartoneras apoyando a Evo Morales



Esta es la nota que salió en El Correo de Bilbao, España, a propósito del punto de vista que tienen editoriales y escritores sobre Chávez y Evo Morales. (página 1, página 2.)


Debemos aclarar que si bien Yerba Mala Cartonera y su anexa en Cochabamba aparecemos apoyando indirectamente a Evo Morales; es una vil mentira. Nosotros apoyamos directamente a Evo Morales.


Nos sujetamos a la máxima de Arreola: "En el país de Ficticia somos realistas. Aceptamos en principio que la liebre es un gato".

Es más, es más, estuvimos en El Alto peleando contra los polis para que se vaya el Goni, enfrentándonos con avioncitos de cartón contra helicópteros y ametralladoras.

viernes, noviembre 16, 2007

Una carta de Miguel Lundin Peredo

Pocas veces recibimos una carta llena de este tipo de emociones, nos permitimos publicarla porque en ella se encierran no sólo esos vínculos hechos en la distancia, sino también el amor a la literatura.

Estimados amigos:

El día miércoles 14 de noviembre estaba viajando en auto al lado de unos amigos por una carretera sueca, comenzó a nevar y por alguna extraña razón de la vida me dormí, cuando desperté, el auto comenzaba a dar muchas vueltas y yo no comprendía nada, abrí mis ojos y sólo escuche gritos. Mi amigo llamado Vejdin de origen turco era el que conducía el auto Saab, cerré los ojos y desperté cuando todo había acabado. Al salir del auto solo vi a mi amigo Tejan sentado y lamentándose de la tragedia. Me había lastimado la mano derecha, tuve suerte podría decir, aunque no creo en la suerte. La ambulancia llegó desde Växjo, una ciudad situada en Småland, me dieron primeros auxilios porque estaba sentado adelante del auto al lado del conductor.

Me realizaron radiografías para ver si me había dañado algún hueso de mi columna vertebral y cuando después de varias horas de espera en el hospital recibí una respuesta positiva, la doctora me vio y pudo ver en mí la alegría de haber sobrevivido. Esta no es una narración lúndica, no es ficción, esto es tan real como la guerra en Irak.

Di gracias a Dios y no a la suerte, de regreso a Varberg, sentado en el interior del tren, meditaba sobre este accidente que tuve que protagonizar, comprendí que la vida es el más bello regalo que he conocido, recordé los labios de novias de mi pasado adolescente, las caricias de mi abuela, las palabras que me dijeron mis amadas, mis primeras travesuras; recordé casi toda mi vida en un viaje de tren de seis horas. No sabía si reír o llorar, opté por la primera opción. Reí, hice chistes con mis amigos, es mi mecanismo de defensa ante cualquier tragedia que vivo, reírme del dolor antes que el dolor se ría de mí.

Comprendí que ustedes, mis colegas escritores de Yerba Mala Cartonera, son los mejores amigos virtuales que la vida me ha entregado, comprendí que nada en la vida es totalmente seguro, cualquier evento puede cambiar la vida propia y este evento me ha marcado. Es extraño que antes del accidente pensara que Stephen King casi había muerto en un accidente de auto antes de escribir su novela llamada Buick 8. La vida de los escritores muchas veces tienen extrañas coincidencias.

Escribiré sobre este accidente, narraré los detalles y les entregaré a mis amigos de Yerba Mala Cartonera el honor de publicar esta futura historia de non-fiction.

Gracias Dios por haberme abierto los ojos en un sendero de oscuridad y muerte, gracias a la vida por haber reclamado el derecho a amar mi cuerpo en un túnel de dolor y desesperación.

Soy boliviano, soy escritor y soy un hombre que cree en Dios.

Saludos Lundicos

martes, octubre 30, 2007

Una copa con ellos

Virginia Ayllón nos invita a recibir en estos días a nuestros muertos, cuando ellos se vengan, como dice una canción, repartidos en el aire.


ESPERANDO A CRISPÍN DE LA MANO DEL VICTOR HUGO Y DEL COMANDANTE MAMANI


SALUD Y FIESTA! LLEGAN NUESTROS MUERTOS!!!


ESTE JUEVES 1º DE NOVIEMBRE EN LA CABRA CANCHA (TIENDA DE LA NADYA), EN LA JAEN, A LAS DOCE LOS ESPERAREMOS, CON DULCES, MASITAS, COMIDA, FRUTAS, PASANKALLA, VELAS Y BEBIDA.

VÉNGANSE TODOS Y TODAS A PONER SU APORTE, Y EN LA NOCHE.... FARRA GENERAL PARA CHARLARNOS CON LOS MUERTOS, QUE NOS CUENTEN SUS CUITAS Y SUS ANÉCDOTAS, SUS CHISTES Y SUS PENAS. QUE NOS DIGAN CÓMO, SI POR AQUÍ O POR ALLÁ.

ladelincuente

lunes, agosto 27, 2007

Altas letras

Republicamos un artículo de Nicolás García Recoaro que apareció en Renacer de Argentina. Una suerte de diagnóstico de la escena literaria boliviana:

Tres experiencias que muestran que nuestras letras están más vivas que nunca.

Los mercados de libros usados paceños, estratégicamente ubicados detrás de las surrealistas ferias de El Alto y de la Catedral de San Francisco, a pocos metros de las mamitas que no se cansan de ofrecer chicharrón de cerdo, platos paceños y picantes de pollo, no pasan inadvertidos para los que creemos en el poder de las letras. Porque la literatura boliviana guarda entre sus páginas más gloriosas ese don: el de retratar magistralmente los espacios y personajes que deslumbran, que ayudan a reflexionar sobre la vida de todo un país.

«Como que los escritores bolivianos tienen un trauma por no haber alcanzado reconocimiento a nivel internacional», se quejaba un editor del suplemento cultural más reconocido de La Paz, cuando Renacer lo interrogaba por la falta de conocimiento de la literatura boliviana fuera del país. Si Argentina tiene su Borges, Colombia su García Márquez, Perú su Varga Llosa y Chile su Neruda. ¿Por qué no hablar de «El escritor boliviano»? Buscando y buscando, numerosos paisanos me hablaron de las obras de Cerruto, Céspedes, Urzagasti, entre los clásicos. Además, destacaron la aparición de nuevos escritores como Paz Soldán, Quino, Cárdenas, Piñeiro y la poetisa quechua Elvira Espejo. En ese deambular por las letra bolivianas, éste cronista descubrió la poesía de Jaime Saenz y las crónicas de Víctor Hugo Viscarra, dos narradores que vale la pena conocer. Además, Renacer entrevistó a dos jóvenes escritores alteños que crearon la primera editorial cartonera del país.

El mundo de Saenz
Dicen los entendidos que la literatura boliviana tiene su punto de quiebre a partir de la obra de este misterioso escritor y poeta llamado Jaime Saenz. La literatura saenziana, como gustan de llamarla los críticos especializados, intenta recuperar el espacio ocupado por el silencio del anonimato y de la dominación. Con una obra poética pantagruélica y una novela («la novela» de la literatura boliviana del siglo XX) «Felipe Delgado», este hombrecillo enorme exploró las zonas más oscuras del ser paceño (locura, alcohol, muerte). «El Jaime se internaba en la noche paceña, en los prostíbulos de cuarta y los vivía. A esta altura ya nadie sabe si Jaime Sáenz era Felipe Delgado o viceversa», me comentó el poeta Humberto Quino, en su biblioteca alojamiento sobre la calle Ortega, la que da al mercado de la calle Max Paredes, en pleno corazón paceño. Traducido al alemán y al italiano, aún esperamos la aparición de sus libros en Argentina. Jaime Saenz y sus obras se lo merecen.

El escritor de la calle
Los paceños cuentan que si te das una vuelta por los barcitos de mala muerte que están cerca del Cementerio General, se puede encontrar ese mundo que caminó Víctor Hugo Viscarra, durante sus más de treinta años de vida en la calle. «La Paz es una ciudad que odio. El frío, la marginación, todo me hace odiarla», explicaba Viscarra sobre la urbe que lo maltrató desde su adolescencia. Y fue en aquellos años donde decidió que los caminos de la subsistencia en la calle y la escritura serían su destino. Narrador del margen y dueño de un lenguaje directo que atrapa, Viscarra escribe sobre lo que conoce: el insoportable frío paceño, el alcohol, la marginalidad. «Jamás podrán decir que Víctor Hugo escribía sobre lo que no sabía, como ocurre con varios escritores borders de moda», me comentó la escritora y editora Virginia Ayllón. Historias autobiográficas que recuperan fragmentos de la vida errante, donde el humor ácido y la agudeza se posan sobre la explotación que viven los marginados. En su último libro vaticinó su muerte antes de llegar a los cincuenta años. Se fue en mayo de 2005, tenía 49 años. En la Feria del libro se le realizarán varios homenajes

Yerba Mala y la nueva literatura
Los escritores alteños Crispín Portugal, Darío Manuel Luna y Roberto Cáceres crearon la editorial Yerba Mala Cartonera, en febrero de 2006. Un proyecto artístico editorial que ha revolucionado el escenario cultural boliviano. Tomando como matriz las experiencias de las editoriales cartoneras surgidas hace pocos años en Argentina y Perú –libros manufacturados con cartón reciclado, precios populares y un catálogo integrado por escritores y poetas latinoamericanos-, estos jóvenes alteños traen aire fresco y vanguardista a las letras bolivianas. «La yerba mala crece en cualquier parte, sobre todo en el lugar que tu menos la desees, y siempre se la quiere extirpar porque es molesta. Pero la vas a sacar y va crecer otra vez. Hemingway decía que los pobres somos como la yerba, crecemos en cualquier parte. Por eso nos ha gustado Yerba Mala porque nos van a matar pero van a venir otros atrás, una suerte de terquedad por la supervivencia», explica Portugal. «También hay una fuerte relación con la Pacha Mama, la Madre Tierra», completa Cáceres.

¿Cómo es ser escritor alteño?
(Roberto Cáceres): Onetti dice que hay personas que quieren ser escritores y hay otros que quieren escribir, y eso, en el fondo, no me parece sincero. Siempre aquel que escribe quiere ser escritor quiere intervenir y opinar. Quiere hacerse valer y mostrar algo. Desde ese punto de vista yo escribo. Además, siento que en El Alto se puede vivir una cuestión bien híbrida: la mezcla de la cultura occidental, la oriental y el aymara ha creado algo nuevo, y eso me ha motivado a escribir más de una vez.

¿Cómo encuadra Yerba Mala Cartonera en la actual situación política de Bolivia?
(Crispín Portugal): Lo que ha pasado en octubre de 2003 nos ha obligado a empezar a mirarnos a nosotros mismos y plantearnos de qué lado estábamos. Eso nos ha hecho pensar por qué no podemos proponer algo desde aquí arriba, desde la ciudad de El Alto. En la carrera de literatura se repiten los autores, las estéticas, los temas, pero aquí arriba esta ocurriendo otra cosa.

viernes, julio 27, 2007

Carta de Miguel Ángel Trujillo

La verdad es que eso aún no me cabe en la cabeza. No lo entiendo. Lo recuerdo y más que ponerme triste me pone rabioso. Me hierve la sangre y quisiera buscar a quien le hizo eso, vengarme, pero el sentimiento es encontrado al darme cuenta, en ese mismo instante, que fue su misma mano el que llevo el brebaje a la boca. No pude evitar en pensar en la fugacidad de la vida, en su fragilidad (me suena en la cabeza la música: "Hoy estoy aquí, maaañana me voy...”). No puedo dejar de pensar en ese miércoles, después de las celebraciones paceñas, antes del maldito pichi día de la amistad, decidiendo que aquí no iba más, que se salía del ring, y le puso sabor a su leche. Y "adiós cuates, me voy a conocer otras cosas".

No pues Crispín, estas no son lágrimas de tristeza, son lágrimas de rabia. Tú que me enseñaste el tema de Víctor Heredia, "soobreviviendo, sooobreviviendo...", ¿No era ese el asunto? ¿Sobrevivir?

El mundo loco te olvidará, eso me temo, poco a poco te irás diluyendo en el aire, en el pensamiento, en lo poco que escribiste, en lo mucho que trabajaste, en la música que presentabas en el Pacha Blues, en todas esas mañanas que ya no te verán levantarte de la cama buscando siempre como difundir la literatura mediante la yerbamalacartonera. (¡cabronazo!).

Te recuerdo en la materia de la cual parecía que nunca íbamos a salir. Sentado atrás, siempre atrás, buscando la mejor vista, la que abarque a todos; porque yo sé Crispín, era para observarnos y porque no te gustaba que te observaran, pero yo te observaba, pendejo. Con esa pinta de changuito tierno, misma pinta que la última vez utilizaste para mostrarnos emocionadísimo unos libros de escritores bolivianos que habías conseguido, parecías niño con juguete nuevo, y fue la última vez que nos vimos...

¿Te acuerdas de la que nos gustaba? Que te vas a acordar... yo más bien me acuerdo de esos momentos de discusión, o más bien de resignación, pues no sabíamos si éramos católicos, cristianos, ateos, musulmanes o qué. Aunque eso fue hace tiempo, tú seguiste buscando las respuestas pues yo me estanqué. Pues no sé a qué conclusiones habrás llegado para ir personalmente a verificar al más allá.

La última vez que hablamos fue por teléfono, para pedir un favor para tu amigo. Te negué el favor porque no podía. Siempre estabas preocupándote por los que te rodeaban. No cambiaste Crispín.

No sé que habrá pasado, pues yo no creo que te fuiste muy feliz que digamos, quizá dijiste "ah no, a mi la vida no me caga, primero yo la cago, salud". Y quisiera recriminarte bien jodido, para ver si así logro que puedas venir a darme tus objeciones. No fuiste ni valiente ni cobarde, sólo decidido. Pero ya está, al hecho pecho. Nomás que te voy a extrañar mucho y sin duda me daré la vuelta en clases para verte sentado atrás con tu peinado serio, flaquito, con la chamarra amarilla y jeans, diciéndole a alguien que tal o cual libro es alucinante, alucinante...

Adiós Crispín, adiós.

Miguel Ángel Trujillo

jueves, julio 26, 2007

Misa de ocho días, Crispín Portugal

La familia de quien en vida fue:

Crispín Portugal Chávez
(Q.D.D.G.)

Ruegan a Uds. acompañar a la misa de requiem en sufragio de su alma y recordando el sensible y llorado fallecimiento. Se mandará a oficiar el dia viernes 26 de Julio a Hrs. 19:00 en la Iglesia Santuario de la Cruz (al lado de Radio San Gabriel), Camino a Villa Adela.

El Alto, Julio de 2007.

miércoles, julio 25, 2007

Te queremos

Una de las fotos tomadas a Crispín por el Colectivo 7: Jordi y Agustina nos envían sus palabras, desde algún lugar. Queridos,
estoy jodido che.
Y me jode también, porqué les voy a negar, me cabrea que esté muerto.
Tiró por lo fácil, el jodido buscó el atajo.
Una mezcla de tristeza y enfado, no entiendo, es el sino de los literatos, al final la vida tiene que ser un novela, y con final pirotécnico.
Fuiste hasta el final querido. Crispín, la muerte no es un artificio literario, es real, y tú escogiste no sólo escribir sino también protagonizar tu último cuento. Y no sabremos si tenía un final trágico o feliz... quiero pensar que acabó bien, que estés donde estés te encuentras en paz, tranquilo con la vida y satisfecho de tu última obra. Nosotros le pondremos las tapas de cartón hermano para que el viento no se lleve sus hojas, para que tu persona se inscriba en los tiempos.
La inmortalidad dicen que está en lograr que los que quedamos te recuerden. Acá en nuestros corazones un pedacito de inmortalidad la tienes asegurada, la llevaremos bien guardadita a salvo de la intemperie.
Pero soy duro Crispín, lo siento, pero no comparto. Y tú que eres un tipo abierto, un tipo con criterio, dialogante y dispuesto siempre a debatir y argumentar... me dejas sin palabras, nos quedamos sin poder replicarte... en esta última charla te cansaste del verbo y la oración, de emitirlo y de escucharlo, y el resto mudos permanecemos, sin poder decir, con cervecita en la mano, que quizás se podría hacer de otra manera...
Pero está bien, todos opinamos de todo, debilidad humana... el mundo es ruidoso y a veces lo más sabio es soplar un poquito más la burbuja para protegernos y resguardarnos en su silencio, en silencio... pero esta vez el tuyo se escucha fuerte y duele, ¡duele joder Crispín! Hondo y en lo profundo carajo!
Porque se van los buenos hostia?!
En la literatura fácil, mueren los malos... y los buenos vencen... porqué por esta vez no conformarnos con un cuento para niños, fácil, previsible, inocente... sin sorpresas, sin picos ni giros...
Y me siento egoísta de pensarlo, egoísta de pensar en mi, en los que quedamos acá jodidos, dolientes... pensar que no tenemos porqué sufrir.
Porqué pienso en tu mujer y tu hijo hermoso, en tus hermanos... pensaste sólo en ti hermano, y duele porqué en el fondo... quien no lo hace? no comparto querido Crispín ya te dije, pero no soy nadie, nadie puede decir qué es lo que debías hacer, nadie. Mantuviste tu libertad y supongo que tu integridad hasta el final, y esto, si es así, supongo que tiene mérito.
Crispín me das en las pelotas porqué te hiciste querer, joder, algo dejaste, una fragilidad y una ternura que te hacía transparente, una transparencia que te hacía evidente, claro y franco. Y ante todo bondad, eso traslucía tu persona, tus palabras verdaderas. Y te pasó factura hermano, la vida es una aventura para inconscientes y tú Crispín eras de los que te merecías vivir en un mundo mejor del que tenemos...
Lo siento mucho. Seco y quieto me deja, no puedo derramar lágrima, amigo... por dolor hermano, por dolor de que tu conclusión haya sido que no valió la pena... prefiero pensar que te faltó otro suspiro para repensártelo, que te precipitaste... y me duele, duele asumir que un instante pueda pasar tal factura...
Pero no, siento que fue algo consciente, claro y decido, algo valiente, entonces que sea lo que has decidido,
Lo que duele, hermano lo que duele es tu ausencia Crispín...
Aprenderemos a convivir contigo en la otra orilla, aprenderemos...
Y te deseamos buen viaje hermano, disfruta el nuevo trayecto que has emprendido, estaremos aquí, un poco más lejos pero un poco más cerca para lo que sea, para lo que necesites... mándanos algún guiño de vez en cuando.

Te queremos
JORDI Y AGUS


martes, julio 24, 2007

Crispín, en la estación de la tierra

Ricardo Bajo H.

Conocí a Crispín Portugal, escritor y activista cultural alteño hace cuatro años, en el fatídico 2003.El festival de literatura de la Wayna Tambo había parido un nuevo colectivo de escritores jóvenes. Se hacían llamar Los Nadies, tomando el nombre de un poema de Eduardo Galeano. Era noviembre y octubre todavía estaba en la retina, cargado en rojo. Changos, escritores con ganas de transmitir, El Alto, ciudad valerosa e irreductible… “Estos tipos se “merecen” una nota y en tapa, carajo”, me dije. Y así fue, me contacté con Vicky Ayllón, que todavía laburaba en el Cedoal del Espacio Patiño, antes de que la botaran injustamente. Vicky citó a Los Nadies y la nota se hizo. Salió en tapa y centrales del Fondo Negro un 2 de noviembre de 2003. Allí estaba Crispín, detrás de Rodny Montoya y Jacqueline Calatayud, agazapado junto a Marco Llanos. En la azotea del Cedoal, en una tarde soleada de noviembre.

Crispín Portugal cerca al Multifuncional de

La Ceja, El Alto, escenario de Almha, la vengadora.

Dicen los amigos cercanos de Crispín que su obsesión era la muerte. Y era verdad. En aquella lejana tarde de chompa y sol, me dijo: “escribo por la necesidad de transmitir sentimientos, de dolor, de muerte, el tema de mi obra es la muerte porque es una cosa muy temida y muy inspiradora, también”.

Así, me contó que su primer poema, a los ocho años, se tituló: “siempre quise morir menos hoy”. Y parece que también fue su último verso, el que escribió el pasado 18 de julio. Le gustaba Renato Prada, Adela Zamudio y Robertito Echazú, del cual aquella tarde de noviembre cargaba su poemario “La morada del olvido”.

Compraba libros usados en la feria 16 de Julio de El Alto y dicen sus amigos cercanos que sobre su mesilla, la última noche, estaba “Frankestein” de Mary Shilley. Seguramente lo compró en la 16 de Julio, donde antes también había adquirido clásicos como “El doctor Zhivago” y “Los tres mosqueteros”. En aquel Fondo Negro publicamos un cuento suyo,”Fragancia de muerto”. Otra vez la muerte, siempre la muerte, la canción eterna que lo vestía de luto. Nos vimos por aquí y por allá, pero la segunda vez que entrevisté a Crispín fue el año pasado, en agosto. La editorial Yerba Mala Cartonera había nacido unos meses atrás. El que escribe estaba a cargo de otro suplemento cultural, El Malpensante, en El Juguete Rabioso, de Wálter Chávez. Publicamos apenas dosnúmeros y en el segundo los “cartoneros” y su literatura militante estaban en la tapa. Y ahíaparecía otra vez Crispín, sentado en el suelo de la plaza Abaroa al lado de su cuate Darío Luna (ver foto). Junto al “parche” con todas las novedades de la primera hornada de los “yerbamalacartoneros”. Era mediodía, charlamos sobre literatura, sobre autores malditos, sobre los mecanismos alternativos de publicación, sobre los jóvenes escritores y sus dificultades de salir a las calles con sus obras…Crispín hablaba de Borda, de Churata, del vanguardismo andino…

Al final de la charla, me compré varios ejemplares de la primera colección de la Yerba Mala Cartonera. Crispín me dedicó el suyo, “Almha, la vengadora”. “Para un compañero y todo lo ligado a ese “gran” término. Con absoluto aprecio por su calidad humana, para Ricardo Bajo, gracias, La Paz 31 de agosto, 06”.

Así era Crispín, callado, reflexivo y con una humanidad que no se podía aguantar, como dicen losgitanos. Solo hablaba para decir verdades como puños.Un tipo necesario, imprescindible, de los que luchan todos los días, como decía Bertold Brecht.

En una de sus obras, la citada “Almha, la vengadora”, su protagonista, luchadora del “cachascán”, hija del más odiado y despreciado luchador, el “Khari khari” exclama antes de enfrentarse a “Chota, la j´achota”: “hasta cumplir mi sentencia, gritaré: quiero morir”. Crispín está ahora en la estación de la “pachamama” junto a Robertito, a Victor Hugo, a Blanca, y a tantos y tantos compañeros escritores. “El hombre vive cansado. Espera cualquier / estación /de la tierra.Ama a una mujer. El hombre vive / cansado. La estación de la tierra lo espera/ -muy dócil- como un viejo rencor”. (“Akirame”, Roberto Echazú)

DESOLACIONES (A la memoria de Crispín Portugal)

Duerme ahora, Crispín.
Duerme, amigo.
Duerme, es el tiempo
sordo y somnoliento,
en esa quietud blanda de la muerte,
azotando el bajel,
dejando de remozar.

Duerme, es ésta tu inánime noche
donde hay voces de inquietud
y llantos de tristeza.
En este sendero puedo dibujar
tu rostro, tu imagen de juventud,
vislumbrar un instante.

Duerme, inalcanzable,
con ese silencio imposible de nombrar,
en un vergel, donde están las almas.
Súbitamente, acariciando las murallas
de este mar de cumbres,
en el día ominoso de tu huida sin adiós.

Qué perfume ostenta el cielo,
qué añoranza ésta, que terca ilusión
de los poetas.
Duerme, es un tiempo cuál sereno.
Invencible el sueño te alejó de nosotros.

Es lo dispuesto ahora, oh, amigo, qué violencia,
qué conflagración humana,
que lluvia cáustica cae, que dolor nos abisma.
¿Por qué?, me pregunto, acongojado,
te fuiste y nos dejas.

Duerme, se cierra una flor esta noche.
Levanta vuelo un halcón hacia la tarde.
Es un recuerdo ahora tu nombre, qué cielo gris
te envuelve, qué oscuridad te usurpa?
qué consolación ausente.

El tiempo pasa, ocasos y mañanas.
El tiempo se lleva todo, se lleva a los amigos, algo como la esperanza.
El tiempo pasa y el mundo…

nada puede hacer, mi voz clama con el viento.
Debo demostrarte que si puedo, que si puedo arrancarle un verso al mundo.
Pero duele ésta tu partida
como un puñal en el pecho.

Duerme ahora, amigo mío.
Hay paz en la tierra y en los cielos.
Un pájaro, un reloj, un árbol,
el viento golpea los árboles del camino.
Algo queda, tu recuerdo.

Mira, lleno de gestos, de impresiones, de sentimientos
te fuiste. Que sitios te acogen ahora.
En que lugar declinaste, en que sitio te sumergiste,
en que silencio te hundiste.
¡Oh!, qué agonía padeciste.

Gabriel Pantoja Gonzales
23 de julio de 2007

lunes, julio 23, 2007

Los últimos momentos de Crispín

Nunca sabremos cómo sufrió Crispín Portugal los últimos momentos luego de beber, en un vaso de leche de soya, dos envolturas de veneno. Pero sí sabemos de su constante contienda con la muerte hasta sus treinta y dos años. Contienda acompañada y asistida por la literatura. A las diez de la noche del 18 de los presentes, Crispín habría de llegar a su habitación cercada de libros, luego de despedir, para sus adentros, por última vez a su familia. Cada abrazo a sus hermanos y a su madre había sido pensado desde antes. Desde el momento, quizá, en que su padre había fallecido: el mismo número de día del pasado enero. Una de las notas que escribió con sus últimos esfuerzos dice: "siempre quise morirme; menos el día de hoy".

Pero talvez ése ha sido uno de otros motivos insondables que lo dispusieron a esta decisión. El sexto de diez hermanos habría de ser alguien contradictorio. Así como emprendía febrilmente un proyecto; decidía renunciar y matar otro. Una de las aventuras que tuvo en sus últimos años fue la editorial Yerba Mala Cartonera. Los escritores publicados en tal editorial no dejan de manifestar sus condolencias. Días donde siempre nos esperaba con una nueva idea; hoy quedan truncas. Música de sus programas en Wayna Tambo hoy velan su féretro. Pero su amor por la cultura de El Alto, su alma, ha quedado entre nosotros.

Nos deja su obra que consiste en cuentos publicados junto al colectivo alteño Los nadies y su libro Almha, la vengadora en la editorial cartonera. Su literatura, no muy fácil de clasificar, denota un trabajo minucioso. Yo lo veo perfecto cuando encuadernaba algunas tapas de la editorial. Cuando presentaba cada escrito en la carrera de Literatura. Y es que hoy nos enteramos, entre otros secretos de su vida, de su oficio como carpintero, de su esquina donde trabajaba. De las astillas limadas para concebir su obra. Nos enteramos de sus verdades sobre la muerte. De su permanente contienda en la que finalmente ganó.
Beto Cáceres

domingo, julio 22, 2007

El Crispín

Amigos:

Crispín Portugal falleció el miércoles 18, una fecha cabalística pues su padre murió el mismo número de día del mes de enero de este año y Crispín nació el 17 de nov. de 1975. Ha publicado cuentos junto a Los Nadies, de El Alto. También Almha, la vengadora, en la editorial Yerba Mala (2006). Fue el sexto de diez hermanos, ahora sólo quedan nueve.

Decidió suicidarse ese miércoles luego de haberse despedido de su familia. Su familia no sabía nada, pero él se despidió extrañamente. (Lo vimos una semana antes y no dijo nada el cabrón). Llegó a su cuarto (estaba viviendo solo pues había tenido problemas con su mujer con la que tiene un hijo de dos años, llamado Dardo Camilo, a bautizarlo en los próximos días) y decidió partir bebiendo raticida. Estaba leyendo Frankestein, según su libro en el velador. Ha dejado cartas para sus amigos y familia, según sus hermanos, pero eso se evidenciará el miércoles que viene, luego de que la policía revise sus cosas.

Al velorio asistieron sus amigos de radio Wayna Tambo (Crispín hacía antes un programa que se llamaba El pacha blues). También asistió Virginia Ayllón y los que somos de la carrera de literatura y los que publicamos en la editorial. Llamaron de Argentina, los del Colectivo 7 que estaban editando el documental de la editorial.

Se veló anoche y hoy se lo enterró a las 3 p.m.

Antes del entierro fuimos a la casa donde antes trabajaba con su padre y sus hermanos, no sabíamos que era carpintero y de que Crispín siempre ayudaba en las tareas desde niño, y era el más cercano a su padre. Sus hermanos nos enseñaron su lugarcito de trabajo, su música que escuchaba. Mientras ponían el féretro en su lugar de descanso favorito, donde hacia su siestita, pusieron la grabación de su programa en el Wayna Tambo. Había poemas de Saenz recitadas por Crispín, eran versos sobre la muerte coincidentemente, y Crispín se despedía de sus oyentes, diciendo “hasta siempre”. Pareciera que Crispín, en su obra, en sus actividades, en su forma de ser, siempre pensaba en la muerte, en morirse. Una de sus hermanas dijo que escribió en una de sus cartas de despedida: “siempre he pensado en morirme, menos un día como hoy”.

Como cabrón que es, decidió no hacerse ganar, ni con la muerte.

sábado, julio 21, 2007

A la partida de Crispín Portugal

La editorial se encuentra de luto debido a la reciente desaparición de uno de nuestros miembros:

CRISPÍN PORTUGAL CHÁVEZ (Q.E.P.D.)

Comunicarles que se lo está velando hoy en la zona Río Seco, Mercado Carmen, Urbanización 6 de marzo (Ex 9 de Abril) Manzano M-13, Sede Social (parque).

El entierro será el día Domingo 22 de Julio a hrs. 11 a.m. en el cementerio Prados de Ventilla de El Alto (Carretera a Oruro). Se partirá de Río Seco (Sede Social) a hrs. 10 a.m.

Esperamos su asistencia.




Quizá sea mejor acompañar a Crispín
Porque esta vida ya no tiene sentido
Todo está mal.
Así nos vamos a ir, Roberto
Uno por uno
Nada quedará de nosotros
Sólo lo que fuimos
Sólo lo que hicimos
En qué vida nos ha tocado vivir Crispín
Nuestros destinos se han unido por la yerba
Quisimos ser escritores y lo fuimos y lo seremos Crispín.
Estamos mal
Todo está mal
Ya te acompañaremos Crispín
Ya te acompañaremos

Darío Manuel Luna.

jueves, julio 12, 2007

Sarita Cartonera publica Libros Fascinantes


Nuestra colega editorial del Perú está haciendo libros que integran la labor de artistas plásticos. Se trata de los llamados Libros Fascinantes. En Perú 21 aclaran el procedimiento:

Reúnen a artistas plásticos de distintas vertientes y formaciones (graffiteros, artesanos, escultores, pintores, fotógrafos y más), a quienes se les entrega un texto literario, publicado por la editorial, que servirá de base para su propuesta plástica. En el volumen, los artistas deben simbolizar su vínculo con la literatura a través de la creación de un libro -personal y elocuente- que represente el intercambio fluido entre las artes, el color y la palabra. El resultado es un objeto único, de gran valor artístico, que integra dos lenguajes creativos: la palabra escrita y la propuesta plástica.
POR LA SARITA. Sarita Cartonera es una de las editoriales alternativas más importantes que tenemos. Sus particulares libros-objeto albergan textos de Fernando Iwasaki, Patricia de Souza, Margo Glantz, César Aira, Miguel Ildefonso, Ricardo Piglia, Carlos Yushimito y otros importantes escritores nacionales y extranjeros.
La imagen es una intervención de Venancio Shinki en “Saña” de Margo Glantz.

jueves, junio 28, 2007

Colectivo 7 por Bolivia

A través de estas imágenes robadas al documental sobre Yerba Mala, queremos desear un buen viaje a nuestros amigos de la productora Colectivo 7 (Nancy y Espa; Romy y Malevo; Jordi y Agustina y al futuro bebé), buen viaje de regreso a sus países. Estas imágenes tienen un fondo de música que va desde la cumbia, pasa por el metal y termina en las tarqueadas.

miércoles, mayo 30, 2007

ÉNTREVISTA A DARÍO MANUEL POR MIGUEL LUNDIN PEREDO


MIGUEL LUNDIN PEREDO, ESCRITOR BOLIVIANO RADICADO EN SUECIA, HA REALIZADO UNA NOTABLE ENTREVISTA AL ESCRITOR DARÍO MANUEL LUNA, QUIEN PUBLICARA EL AÑO PASADO EN LA EDITORIAL "YERBAMALA CARTONERA", SU PRIEMRA NOVELA CORTA TITULADA "KHARI KHARI". HOY RESCATAMOS LA ENTREVISTA PARA NUESTROS LECTORES CARTONEROS:



"Respeto a todos los escritores sin discriminación"

Dario Manuel Luna es uno de los integrantes de la generación Yerba X y ha escrito una excelente novela breve titulada Khari Khari,su deseo es inmortalizar la imagen de este personaje de nuestra mitologia andina.Y yo estoy bien seguro que ya lo ha logrado.

Por : Miguel Lundin Peredo

1 Desde que edad decidiste que la literatura era lo que realmente querías hacer en esta vida?

No lo sé, pudo haber sido a mis ocho años, cuando me enteré, a través de la radio, que mis hermanos habían salido finalistas ganado en el festival de interpretación poética que estaba a cargo de la radio Bajai (supongo que se escribe así, no me acuerdo bien), allá por Oruro; o quizá haya sido a través de los cuentos populares que eran narrados por mi padre en noches en que apostados mis hermanos lo escuchábamos en silencio. Quizá pudo ser a mis trece años, cuando con el primer sueldo de trabajo me compré una guitarra y pude escribir canciones, luego poemas. Pero también pudo haber sido el amor, o las lecturas, no sé, creo que fue un proceso, ¿no crees?


2 Que historia cuentas en el cuento Khari-Khari?
Amigo Lundin, debo aclarar en esta entrevista que el Khari - Khari, no es un cuento, es una obra literaria que tiene la intención de ser una novela corta a razón de su estructura y extensión narrativa.

El Khari – Khari, trata de la historia de Macario Salinas Medinaceli —joven egresado de la carrera de antropología, UMSA— que decide ir de vacaciones a Copacabana, en su primer día, encuentra en el cerro Kesani un viejo pergamino con la escritura de aquel ser misterioso llamado, así mismo, Khari - Khari. Lo que viene después, yo mismo no sé como explicar, hasta el momento aún me encuentro perturbado. Sólo puedo decir que el Khari - Khari, existe.


3 Tienes trabajos inéditos actualmente?

No sé, escribo y dejo de escribir, y en algún momento, no muy lejano, ni muy cercano, se convertirán para mi mala suerte en escrituras inéditas...


4 Escribes solamente cuentos o practicas otros géneros literarios?

Yo escribo literatura, y en ese marco, el género me es irrelevante.


5 Cuentanos sobre tu primera experiencia narrativa y de como eligistes ser un narrador....

Mi primera experiencia narrativa, glorioso, hasta me decían señor, debí tener mis veinte años y ni siquiera había publicado un solo libro, ahora que he publicado mi primer libro, no soy nada, no soy nadie, sigo siendo un completo extraño en el mundo literario, ahora, nadie me dice señor, es más, nadie me dice nada. Les digo que soy escritor y se ríen en mi cara. Les dije que he publicado un libro y dudan de mi capacidad, ¿quién compra mi libro?, solamente los que sabemos, los amigos, los conocidos. La literatura está flaca en Bolivia, ¿o es el escritor quien esta flaco?, lectores, no los escucho.


6 Cuales son tus influencias narrativas a la hora de escribir?

Nelson Van Jaliri, Daniel Medinaceli, ambos, escritores potosinos, son los que me inspiran bastante, incluso para responder esta entrevista. Escribir, ya no es un asunto de influencia, ahora es un asunto del corazón, de la convicción y de la decisión. Escribir es reconocernos y de ver que es lo que estamos haciendo. Los grandes escritores tuvieron su tiempo, ahora el tiempo es nuestro, ha llegado el momento de hacer historia, como Nelson y Daniel en esas áridas tierras del Potosí.


7 Intentas rescatar las leyendas populares de la imaginación de los antiguos pobladores de Bolivia con cuentos como Khari-Khari?

No. Eso sería una burla para nuestros hermanos. Yo voy más allá, algo que ni siquiera tú lo habrías pensado. La idea es inmortalizar universalmente al Khari - Khari, como aquella novela titulada: Drácula, nosotros también tenemos nuestro personaje misterioso, nada envidiable y además, con nuestra propia cosmovisión.



8 Que autores bolivianos contemporaneos son tus favoritos?
No tengo autores bolivianos favoritos, respeto a todos los escritores sin discriminación.


9 Segurias escribiendo historias basadas en creencias folkloricas o ampliaras tus registros narrativos?

¿A qué te refieres con ampliar mis registros narrativos? ¿Te imaginas lo que hicimos por ampliar nuestros registros narrativos? Ni siquiera queremos hablar nuestro idioma nativo, al contrario, queremos hablar y escribir en ingles o francés. Quieres escribir buena literatura, fíjate primero en nuestra cultura, en nuestras raíces ancestrales. Debemos ser nosotros mismos, no pretender ser otro.

LUNA, para servirte...

David y Goliat: editoriales pequeñas y grandes

Cuenta un cuento muy viejo, que había un joven pastor llamado David, y un gigante, Goliat, que creía que con su fuerza podía abusar de todos... Pero David se preparaba para darle un lak'anazo con su honda, donde menos se lo imagniaba.

Así más o menos es la historia de las cartoneras en latinoamérica vs. las grandes editoriales. Así también lo reconoce EL PAÍS (periódico donde publican Vargas Llosas y demás académicos de la RAE) en una notita. No sé si han leído nuestros libros pues en ellos no se respetan siempre sus criterios colonizadores.

Bueno, para interesados, publicamos a continuación la nota aparecida en EL PAÍS desde España sobre las cartoneras. (Ya se van actualizando y hablando más mejor, más les vale).


David y Goliat
A propósito de la efervescencia de editoriales independientes en América Latina

El País, Patricia de Souza, 05/05/2007

LA GLOBALIZACIÓN tiene su Arcadia, es decir, su lado feliz. Ése sería el caso de los editores independientes en América Latina. Ellos son jóvenes, son idealistas y se permiten competir con editoriales enormes utilizando las ventajas de la globalización para actuar con libertad en un mercado que no tiene más árbitro que la oferta y la demanda, además de cierto talento e intuición. En una entrevista, Milton Friedman, economista defensor de la globalización, explicaba cuáles eran estas virtudes: permitir que el más pequeño empresario pueda competir con el más grande. David y Goliat con las ventajas de la técnica. Esos editores han aparecido en toda América Latina como una alternativa que se inspira de algunas ideas en común: acercar al lector de autores que no son editados por los sellos más importantes. No todos manejan las mismas coordenadas, pero la mayoría cree en lo que hace y lo lleva adelante con pasión. Su estructura es casi ínfima (no sé por qué nadie les ha dedicado todavía una tesis) y manejan además criterios de mercado, de calidad, aspirando a ser verdaderos editores, a influenciar la opinión y desarrollar una especie de política cultural independiente en favor de la cultura. Lo más interesante es que esta iniciativa es realmente independiente y no tiene nada que ver con una política de Estado, lo que hace de esta propuesta un proyecto dinámico y limpio.

Cuando se les pregunta por qué decidieron editar, ellos coinciden en que es una labor noble e importante, tal vez un reclamo de configurarse un rostro en el que cual reconocerse. Una de las primeras editoriales independientes surgió en Argentina, Eloísa Cartonera, y empezó a editar con papel reciclado para producir libros a muy bajo costo. Cuando un grupo de jóvenes peruanos se enteró del proyecto, decidió crear algo similar en Perú, utilizando los mismos materiales y trabajando con niños de la calle. La editorial tomó el nombre de un icono popular peruano, Sarita Cartonera. En Bolivia se ha creado otra filial, y en Santiago se han convertido en Las Chicas de Animita Cartonera. Desde hace un tiempo Sarita Cartonera (Perú) publica a autores como Ricardo Piglia, de Argentina; Margo Glanz, de México; Roncagliolo, o nuevos como Edwin Chávez y Miguel Ildefonso. Álvaro Lasso, de Estruendomudo, es otro ejemplo muy interesante. Ha logrado instalar a sus autores en las librerías de Lima, y empieza con una colección de traducciones (Tránsfugas) en la que ha publicado al autor francés Richard Millet, y su despegue es seguro. O Matalamanga, otro grupo editorial que acaba de publicar un libro de Mario Bellatin, Perros héroes. Pero también existen otras, me comenta Jaime Vargas Luna, de Sarita Cartonera, Yerba Mala en Bolivia y Libros del Zorzal o los Sexto Piso, en México.

Su estética es muy diversa, recupera un cierto gusto popular por el símbolo, el sincretismo y el mestizaje cultural. Así, se crea un puente entre los diferentes países de América Latina, sin olvidar la traducción. Además de editoriales hay también revistas. Estruendomudo ha creado su revista, inspirada en las ganas de conseguir más lectores y hay otras como la de Las Sumasvoces, en Trujillo (Perú), con brillos internacionales. Estos editores se reunieron durante la Feria de Guadalajara en un encuentro bajo el nombre de Editores independientes y biobliodiversidad, para intentar formar un tándem editorial que se denominaría "Punche". Las Sumasvoces, no sólo es una revista de literatura y arte sino un grupo de jóvenes idealistas que hace pensar en Fourier y su utopía sobre el amor como un motor de creación. Hay una búsqueda de diversidad, ganas de ensanchar fronteras lingüísticas en el propio idioma a través de la traducción. Creo que nunca antes ha habido una efervescencia tan marcada en el mundo de la creación. A lo mejor se debe a que una cierta estabilidad permite ahora pensar, elegir, construir. Y esa pregunta por la diversificación del mundo moderno tiene que ver con las ganas de saber quiénes son, adónde se dirigen y por qué. Ésta es una inquietud subyacente en la mirada que le dan al pasado, reivindicando una cultura local, un saber vivir que observa el mundo con curiosidad y ganas de comprender. Por supuesto, el problema con que se chocan más frecuentemente es el de la distribución, pero ahí internet es una herramienta importante. La caja de herramientas que poseen es sus ganas de crear y así como Marcel Duchamp creía que "el arte estaba en todas partes", ellos creen que la cultura puede ser diversa y masiva. O sea, estos jóvenes lo están haciendo realidad poco a poco, piedra a piedra...

No hay razón para ser pesimistas.

miércoles, mayo 16, 2007

Las fotografías de una aliteratura


Yerba Mala recoge una tradición iniciada desde mucho antes en La Paz. Nos imaginamos las formas como se las ingeniaron los literatos viejos para hacer sus publicaciones alternativas. Hoy todavía perduran algunas formas como son los periodiquitos de alasita.

Entre esos escritores cabe destacar a uno de los lobos de mar, un maestro que nunca nos aburrió en las farras y que además sigue escribiendo sagaz e hirientemente. Nuestro agradecimiento a Humberto Quino por aceptar la invitación para comentar uno de los libros en la presentación. No es casual que las luces formen al rededor de él un áurea maldita.

Éstos algunos de los libros.


Aquí una foto que recordamos con cariño. (izq-der) Humberto Quino, Nicolás G. Recoaro, Marco Montellano, Erick Cutipa, Gabriel Llanos.


El señor K, que también estuvo presente, dijo de este retrato:

Me siento interpelada por este libro (se refería a 27. 182. 414), porque yo también soy un número…”, gritó Nayra en silencio su apego total a este tipo de literatura que pega duro y deja el ojo en tinta..

La foto precisamente es de Nayra de la Zerda.

Al día siguiente habría de llegar desde Santa Cruz otra de las escritoras: Banesa Morales




Agradecemos también a uno de los productores del documental que todavía sigue filmándose: el Espa (Leonardo Spinetti).


Y aquí uno de los protagonistas de la noche, el Malevo (Nicolás García Recoaro). Lunfardista (jerga argentina) que nos deleitó con sus narraciones. Uno de los escritores de Yerba Mala que siempre nos está alentando.

La noche de esta presentación cerró con esta descripción:

Aparte de la lluvia y los enormes copos de nieve, la invención de los traguitos Hugo Viscarra, y la clausura en boca de jarro con el poderoso Conjunto Señorial Explosión “Rumy Marka”, la noche del viernes 27 de abril en el Teatro de Cámara de la Alcaldía Quemada Ceja de El Alto tuvo o fue un gesto poético imperecedero.


lunes, mayo 07, 2007

Adelanto de documental



Aquí les invitamos a ver el adelanto del documental. El documental completo todavía se está editando. Lo está realizando la productora PIQUETE DE OJO. Entre los fertilizantes que Yerba Mala tiene para seguir su camino, está precisamente esta productora innovadora. Agradecemos públicamente su interés por nuestra editorial y nuestros escritores.

Al final de este adelanto, Crispín Portugal dice algo que se quiso poner tímidamente, pero que finalmente se puso:

Es una locura escribir en El Alto.

Montellano tiene voz para YMC

La imagen fue tomada por el Crónico Urbandino.

En un reciente post, el Marco Montellano nos muestra su percepción de su visita a Altuphata y Chuquiagu Marka para la presentación de su libro. Más específicamente en la terrorífica calle Jean. Así dice hay ratos:
En unos minutos presento mi primer libro; librito en realidad, pero el primero. Debo subir a El Alto. Imagino -disfruto- la magnificencia de transitar la autopista entre dos cielos: el de dios, con la luna en la testera, y el otro, el empíreo del altiplano, las estrellas de neón del cielo andino.
Más después dice:
Ahí están los Cartoneros, Darío, Crispín... Abrazos van y vienen. Conozco a los argentinos, inmediatamente amigos... No vino Cucurto, lamentable. Estamos por comenzar, el Ciudadano K nos honra con su empapada presencia. Por fin conozco al hombre. Me invitan al escenario. Lecturas, comentarios, presentaciones. La poetiza camba no llegó, alguien comenta su libro, reímos con Cucurto, nos sorprendemos con Recoaro, llega el turno de Montellano... Sí, Montellano, ese que se majó en la flota amarilla de hace rato, el que tiene aún el pasamontañas en el bolsillo. No lo había mencionado, pero Quino presenta su libro. ¡Es que fue una sorpresa muy grande! Quería que para ustedes también fuera pero no se me ocurre ningún artilugio literario. “Tu libro lo presenta Quino”, me dijo el cartonero, lo primero fue alegría, luego vino el miedo. Ahora lo invitan, me mira antes de acercarse al micrófono, seguro piensa: Otro escritorcito del interior que nos hará quedar mal en el exterior... Pero...
If you can read this complete article, plis presioná aquí.

lunes, abril 23, 2007

“Bolivianos, no escriban: lean”

Con ese título, La Época, en su suplemento La Era, publicó la siguiente entrevista a Marco Montellano:

¿Cómo surgió la invitación de Yerba Mala Cartonera?

Mis contactos con la gente de Yerba Mala son totalmente virtuales, hasta el día de hoy no he visto en persona a ninguno. En toda la movida de blogs y demás asuntos me topé un día con el sitio virtual de la editorial (de la cual había leído algún comentario en suplementos literarios/culturales del país) y me gustó mucho la propuesta y la idea, me puse en contacto vía correo electrónico con ellos y aquí estoy. Hace unas semanas me pidieron que les envíe material para un librito y así nació “Narciso…”, que en realidad pretendía ser parte de un libro mayor que tenía en mente.


¿Qué es la "literatura a pie" y cómo encajas en ella?

No sé qué es la "literatura a pie", lo que puedo decirte es que comulgo con la propuesta estética y sobre todo ética de la editorial Yerba Mala; los libros no son un objeto suntuario, el cartón es la clave, ahí radica el concepto, en lo cotidiano, en lo popular. Es cierto que no se puede dar a libros a todos, y que no todos los libros son para todos, pero esto es un intento de llegar a donde la literatura no llega... a ese ciudadano de a pie ( a caramba, ya te di mi propia idea sobre la literatura a pie).


¿Qué tal esta primera experiencia impresa?

Esta es mi primera experiencia impresa y estoy muy feliz, sobre todo por el género... a pesar de que mis pocos logros (concursitos en general) fueron en cuento, considero que lo que más felicidad me proporciona es escribir poesía.


¿Cuéntanos un poco la trama de "Narciso tiene tos"?

Sobre el libro: “Narciso tiene tos” es en realidad un solo poema subdividido con un comentario al final, un comentario que yo mismo hago sobre lo escrito. Durante algún tiempo escribí poemas cortos, una total destilación poética, (en realidad no escribo así, mis poemas tienden a ser largos) cuando los fui juntando me di cuenta que esa destilación versaba sobre un mismo asunto: Yo... y es que, quizás, todos escribimos sobre nosotros mismos y hasta para nosotros mismos. Es un librito que considero casi un exorcismo, un sacar de adentro cosas que estorbaban... el sentido del SER es probablemente la pregunta que trasunta todos los versos. En principio, como te dije antes, estaba pensado como un capítulo aparte de un libro mayor, pero decidí que naciera solo.


Dices que el libro está dedicado a tu abuela recién fallecida Alicia, cuéntanos al respecto...

Alicia falleció el 10 de abril, y con ella se fue lo más dulce de mi niñez y quizás de mi vida. Amor total, la abuela ideal, la mujer que buscaré siempre.


Algunas palabritas para y/o sobre el Día del Libro...

Palabras para el día del libro...repetir lo que escribió el poeta chapaco Julio Barriga: bolivianos, no escriban: LEAN.

miércoles, abril 18, 2007

Narciso quiere una voz


Este individuo no es el comandante Marcos, por si acaso, pero quién sabe. Lo evidente es que vendrá este 27 de abril, con pasamontañas y todo, a la valerosa ciudad de El Alto. Dice llamarse Marco Montellano y escribe unos poemas de la puta madre. Bueno, aquí la manifestación de un vasco-boliviano-cuatacho, el Ricardo Bajo del semanario La Época. Ricardo nos envió este pequeño gran comentario sobre “Narciso tiene tos”, el poemario de Montellano:


Narciso quiere una voz
Ricardo Bajo H.

Noche, lágrima y silencio. Perro, muerte y sangre. Padre, madre y olvido. Desamor, palabra, y moscas. Alcohol, piano desafinadoy grito."Narciso tiene tos" es el primer poemario del escritor chapaco Marco Montellano (editorial Yerba Mala Cartonera). Trece poemas cortos y un escrito sobre la identidad del ser y la muerte. Montellano es un joven poeta veinteañero cuyas palabras se preguntan por la identidad, por lograr una identidad, mas bien. El desamor del padre, el grito de la madre, la noche confusa, la lágrima solitaria, el dolor de vivir. "Narciso tiene tos" tiene reminiscencias de otro chapaco, Robertito Echazú, por estilo, por temáticas. ¿O lo digo porquela muerte de Echazú está demasiado cercana? Tambien rezuma cierto nihilismo. ¿Es la vida una excusa para olvidar? Narciso tiene tos y Montellano anhela una voz, una voz propia dentro de la pujante poesia joven boliviana. Este es un prometedor primer paso.

FUERZA FUERZA FUERZA
SALUD Y LIBERTAD
AGUANTE LA YERBAMALA CARAJO!!!!!!!!

Esta nota saldrá también en LA ERA, suplemento cultural de LA EPOCA (Excepto, seguramente, las últimas frases). !Gracias Ricardo!

martes, abril 17, 2007

Cucurto en vivo

Aquí les pasamos en primicia una entrevista a Washington Cucurto que vendrá a El Alto este 27 de abril.

miércoles, abril 11, 2007

Ponencia sobre Cucurto

Este fin de mes tendremos la presencia de uno de los autores latinoamericanos consagrados y a quién la crítica todavía no lo puede aprehender por completo. Se trata de Washington Cucurto. Estará presentando su último libro, Un amor cumbiantero, en la Alcaldía de El Alto y estará a cargo de la editorial Yerba Mala Cartonera. Cucu, como suelen llamarlo, al igual que un César Aira empezó publicando en editoriales cartoneras. Su última novela, El Curandero del amor, fue editada a finales del año pasado por Emecé y nuevas obras suyas están patrocinadas por nombres como Planeta, Interzona y otras no menos importantes.

Publicamos la ponencia que se leerá sobre Cucurto:

Para descargarla presionen aquí:


Análisis de un malentendido


Examinando la recepción crítica de El curandero del amor, la reciente novela de Washington Cucurto editada por Emecé (Planeta), Claudio Iglesias y Damián Selci descubren la fatiga de los mecanismos de la crítica literaria nacional. El miedo como fundamento y el error como resultado. Un personaje central: el intelectual-trasto.

Por Damián Selci y Claudio Iglesias

1.

Es curioso que un escritor como Washington Cucurto (Santiago Vega) sea consagrado con la doble medalla de, por un lado, un catálogo multinacional y una edición de decenas de miles de ejemplares para su última novela y, por otro, el cargo honorario de “escritor maldito” de la Argentina actual, asentado en la contratapa. El equívoco inherente a esta doble realidad que se ofrece, sin embargo, como natural y legítima no encuentra sus fuentes en un casual error de mirada ni merece ser tratado desde las añejas categorías de la prensa musical estadounidense (lo mainstream, lo under, lo indie); muy por el contrario, esta “doble naturaleza” de la producción cucurtiana, prohibida y a la vez hipercomercializada, debe ser considerada en el terreno que le corresponde por derecho: la literatura argentina, su profusa fantasmagoría conceptual y su espesa burocracia institucional y administrativa, profesional y universitaria (escritores, editores, críticos, docentes, investigadores, becarios, periodistas, etc.). Sólo en relación con este campo laboral tiene sentido la locución “maldito”, que se revela muy impropia, por ejemplo, para pensar a Cucurto como mero emergente textual de la cultura cumbiantera. Como escritor-testigo del modo de vida de los inmigrantes peruanos Cucurto no ocupa el lugar verlaineano de la maldición, sino el más canónico de fundador. Cucurto sólo es maldito desde y para los intelectuales; adosarle ese mote es inscribirlo en un determinado campo de vectores, orientarlo hacia el ámbito profesional frente al cual su mensaje alcanza verdadero sentido: los profesores de letras y sus dolorosas polémicas. Desde este punto de vista, y aunque él mismo quizás no se haya percatado, Cucurto es principalmente (como trataremos de demostrar) un crítico literario escribiendo literatura: su referente más nítido no es ni de lejos Roberto Arlt, sino más cercanamente Silvia Molloy, cuyas inagotables novelas tratan sobre la deconstrucción, el devenir-menor, la circulación del poder y otros temas de esta suerte. La elocuencia con la cual Cucurto construye un mensaje y lo dirige a sus colegas no necesita ser críticamente establecida: alcanza con leer las primeras páginas de la novela para comprobarlo. El problema es ver qué dice efectivamente Cucurto, siendo evidente ya a quién le habla. Atendiendo al tipo de diálogo que la crítica literaria tal como la conocemos entabló con El curandero del amor, se hacen visibles, en sus manifestaciones polémicas más concretas, sus propios límites de agotamiento.

2.
¿Lo de Cucurto es “verdadera literatura”? ¿Habla en serio o se trata de un gran ironista? ¿Se vendió al pasar a una editorial de llegada masiva? Tal fue, en general, el calibre de las preguntas que ha suscitado la publicación de El curandero del amor en buena cantidad de blogs. En el mejor de los casos, a Cucurto se lo celebró o se lo impugnó –porque, sabemos, siempre es una obligación “debatir”–; en el peor, se cuchicheó sobre estrategias de marketing y otras yerbas; siempre se estuvo lejos de prestar un poco de atención a lo que estaba sucediendo. Porque lo más obvio en Cucurto es el esfuerzo, la insistencia y el tesón con que nos manifiesta que no quiere hacer literatura. Esto se observa no sólo en sus declaraciones a la prensa, sino también en los detalles mínimos de la prosa, que combina palabras supuestamente “molestas” con una sintaxis descuidada hasta el pavor. Frente a esta realidad, la crítica no vaciló en calificar a Cucurto de posmoderno. Sin embargo, es obvio que Cucurto no tiene nada de posmoderno, incluso lo contrario es cierto: él es un modernista en el sentido más lato del término, por la simple razón de que piensa la literatura en el marco de la oposición insalvable entre alta cultura y cultura de masas. Un posmoderno se propondría la mezcla de registros, el trabajo con géneros discursivos, la interacción entre códigos informativos populares y recursos de alta escuela, etc., y no es precisamente esto lo que encontramos en El curandero... Cucurto acepta y promueve la “Gran División” (el término es de Andreas Huyssen), vinculada habitualmente con el modernismo, entre alta cultura y cultura de masas; acepta, como Kafka, Woolf y Proust, que no existe ni es deseable una síntesis entre la gran literatura y la dimensión trivial, amorfa e ideológica de la comunicación social. Lo que lo diferencia de un modernista es el hecho de que elige a esta última, es decir, elige lo bajo, lo que no habría que elegir: elige lo impreferible. Si Cucurto se obstinó en dejar en claro que no le interesa ninguna forma de contacto entre highbrow y lowbrow, sino su extrema oposición militante (manifiesta en el encono con Borges, en el marcado desprecio de la labor intelectual, etc.) y fue, así y todo, bautizado “posmoderno” por la tan elocuente figura de Beatriz Sarlo (en un texto publicado en Punto de Vista nº 86 que destila un malestar por demás muy significativo, reproducido parcialmente en el blog del mismo Cucurto), lo que debemos preguntarnos es qué tipo de diálogo se produce en el nivel del malentendido entre un escritor contemporáneo y un remanente de la crítica nacional que, aunque ya descastada, todavía es capaz de representarla en su dimensión más defectuosa. Deberíamos preguntarnos, en el fondo, por qué no sirve entender mal la obra de Cucurto, por un lado, y ser incapaz de superarla conceptualmente, por otro: será obvio, si extremamos esta pregunta, que la producción novelística de Cucurto sólo podía ser malentendida y que este era su sentido específico y excluyente. El aporte capital de Cucurto a la escena literaria actual es que torna obligatoria una pregunta por demás urgente: por qué no sirve la crítica literaria nacional, por qué es tan incapaz, o si es que quizás no existe como tal una crítica literaria merecedora de ese nombre. Si Cucurto disfruta más de la lectura de Jaime Bayly que de la de Sarlo, es simplemente porque el periodista-escritor-conductor televisivo peruano sabe hacer su trabajo, mientras la otrora representante filológica del peronismo lo hace mal, como tantos de sus colegas.

3.
Es necesario perder todo rigor metodológico para llamar “posmoderno” a Cucurto, a quien hay que reconocerle, más bien, la originalidad retrógrada de volver a polarizar el sistema conceptual de la literatura, dejándolo tal como estaba en los primeros años de Victor Hugo; porque, en verdad, el único debate que sostiene El curandero..., si nos atenemos a su estricta configuración formal, es el debate con el neoclasicismo. ¿Es esto lo que lo hace “maldito”? ¿Es actual y provocativo discutir la utilización de figuras del folclore popular, un léxico amplio y callejero, etc.? Claramente, es un debate del siglo XIX, y sólo es viable en relación con el sistema literario de entonces. De hecho, donde Cucurto se revela como un tradicionalista auténtico es en su paleta de recursos, romántica de punta a punta, arragaida y satisfecha en un contexto discursivo bien nacional y popular (más que el Roberto Arlt, es el Frédéric Chopin del siglo XXI). El enfrentamiento monomaníaco que sostiene con Borges no tendría ningún sentido si sólo mediara una vocación estilística localista, más digna de ser discutida con Bernardino Rivadavia. Tampoco parece haber motivos histórico-literarios visibles: Cucurto no “rompe” con Borges en el sentido en que Borges rompió con Lugones y este había roto con los escritores de 1880. No se trata de una ficción generacional de este orden, sino de una dicotomía más visceral, una divisoria de aguas que reescribe completamente los términos opuestos: “Borges” y “Cucurto” aúnan un dilema de consumidor (comprar canónico/comprar contemporáneo) con una discusión crítica estrictamente delimitada. Frente a esta antinomia, lo importante no es perder el tiempo pidiéndole a Cucurto que sea lo que no es, sino comprender que él ha llevado las cosas a un punto en que Borges se convierte de nuevo en una alternativa posible y deseable. Y esto es lo que Sarlo y toda su progenie difícilmente acepten de buen grado, precisamente porque el proyecto literario de Cucurto surge allí donde habían apostado, a lo largo de cuarenta años, los críticos de la izquierda histórica, y surge sólo para mostrar su faceta inaceptable, premoderna y políticamente improductiva: la gran Latinoamérica ya no pide reforma agraria, sino charqui, licor de maíz y sexo sin preservativo. A lo largo de numerosas páginas dedicadas a la sorna de la militancia y la intelectualidad, Cucurto exhibe el error instintivo de la crítica nacional, revelando que el populismo no puede constituir ningún proyecto político. Un solo mito sintetiza la obra de Cucurto, y es el del Golem. Su “maldición” debe ser tomada literalmente: si un periodista lo llamó “profecía autocumplida”, esto debe entenderse de acuerdo con el cine de Richard Donner (The Omen) y no en términos económicos. El Pueblo que vuelve con Cucurto no es el de la Primavera Camporista, sino su más nítido espectro, es el Hombre Nuevo al regreso del cementerio de animales. Llamar “posmoderno” a Cucurto es apenas un intento de mistificación.

4.
Se nos propone la disyuntiva: Borges o Cucurto. En ella, Borges no remite primariamente al canon estético del liberalismo, ni siquiera a la alta cultura literaria nacional, sino que comienza a representar integralmente el pasado literario universal (incluida su proyección política). A la ya existente discusión sobre Borges, Cucurto y sus contertulios la convierten en una no-discusión, una disputa entre imágenes de marca que esconden idiosincrasias, deseos y resquemores más primarios. Porque ya no se trata de la crítica literaria ni de su historia, sino de sus raíces atávicas devenidas opción de mercado; el plausible debate que pueda establecerse, por ejemplo, entre los proyectos críticos que surgen al calor de los años ’80 del siglo pasado, movidos por un internacionalismo sesgado, de tono neoyorkino, y por la recepción ansiosa de “nuevas tendencias” (deconstruccionismo, etc.), cuya celebración de la “textualidad-Borges” es entusiasta y pronto monocorde, por un lado, y los anteriores resquemores “contornistas” frente a un escritor que no permitía articular un proyecto político desde la pura impostación de su subjetividad (a diferencia de Arlt, de Walsh, etc.); no se trata de este debate, decimos, sino de su proyección descontrolada y psicótica. La emergencia de la voz de Cucurto es posible sólo en un contexto de propaganda y slogan, que no es el del mercado de libros sino el de la misma (supuestamente independiente) crítica literaria nacional, que entiende su oficio como la pura producción de verborragia autónoma de cualquier contexto, de cualquier fin, de cualquier programa y, sobre todo, desentendida totalmente de la calidad de pensamiento. Las problemáticas puntuales son suplantadas por una omniabarcadora monomanía querulante, que desprecia los argumentos y los problemas o los instrumentaliza en función de su puro goce virulento, convirtiendo las ideas en banderines temáticos que sólo merecen instantánea aprobación o desdén: “posmoderno”, “narcisista textual”, “realista ingenuo”, etc. han dejado hace tiempo de ser categorías críticas para convertirse en autitos chocadores del fervor polémico. El sentido que adquieren esos términos de repugnancia, en la boca de nuestras principales plumas, es el de despertar frustraciones textuales y sociales que han durado décadas: el espacio del debate devino en espacio del síntoma.

5.
En la medida en que no hay lugar para producir pensamiento en detrimento de los tópicos corrientes (y el crítico argentino considera al tópico que le resulta propio como su fuente de trabajo), sólo es posible la dicotomía. No hay diálogo posible, sólo hay debate. Si en la biblioteca de un lector perspicaz Cucurto y Borges pueden convivir, es porque lo que los hace irreconciliables no es el estilo, sino algo más vinculado con el significado de la profesión intelectual tal y como ha venido acumulándose a lo largo de generaciones de intelectuales y docentes. Donde Borges y Cucurto verdaderamente no pueden convivir es en el inconciente colectivo de los críticos. ¡Escándalo! El antaño tan mentado “compromiso social” aparece en El curandero del amor como una aglutinación sexual-etílica con las masas, plagada de burlas al marxismo, la militancia intelectual y la lucha política. Cucurto, más que una obra literaria, proporciona una cachetada al fervor populista que no deja de inocular en el campo intelectual argentino. Él podría decir: “¿querían algo verdaderamente nacional y popular? Pues aquí tienen”.

6.
Washington Cucurto se instituye así como el mejor y más valeroso lector de Borges, porque es capaz de desarrollar un proyecto que va radicalmente en la línea contraria. Es en este preciso sentido que debe ser tomado, como dijimos al principio, por “un crítico literario que escribe”: se necesita conocer o intuir muy bien los anhelos de una larga tradición intelectual más o menos antiborgiana de críticos, profesores y escritores para poder encarnar su negativo o su consecuencia “maldita”. Sobre todo, se necesita vislumbrar con claridad la imposibilidad de una literatura que sea nacional y popular y que tenga al mismo tiempo alguna importancia; pero ocurre que precisamente ése es el objeto de deseo de la crítica literaria nacional. Por ello, la profecía autocumplida que encarna Cucurto es la profecía autocumplida de esa crítica; frente al sorpresivo (aunque predestinado) golpe de este boomerang, ella no puede sino retroceder con horror, lo que equivale a decir que retrocede ante sí misma, ante su resultado objetivo o su realidad. Es difícil encontrar otra obra donde las obsesiones de la crítica literaria tengan tanto peso, en donde cada frase del texto y cada momento de la prosa esté subordinado a lo que desea o teme el Otro-Crítico. El curandero del amor está encerrado en la Facultad de Filosofía y Letras: esto se ve hasta en el personaje femenino de la novela, una paradigmática militante de la FUBA que reparte volantes, lanza consignas troskistas y apoya sin vacilaciones al chavismo. Es difícil, decíamos, dar con otra obra que encuentre su única razón de ser en la fatiga y la extenuación de la agenda del mundillo académico –pero la hay: El común olvido, de Sylvia Molloy, es una novela poblada de alusiones vergonzosamente directas al campo semántico del posestructuralismo; los personajes casi no se cuidan de interpretar lo que les sucede en relación con el fragmento, la ausencia de centro y la homosexualidad como práctica desnormalizadora (Benjamin, Derrida y Foucault, respectivamente). El parentesco de El común olvido con El curandero del amor se evidencia claramente, trascendiendo la disimilitud de los memoranda críticos que en cada caso acopian: se trata de novelas-dependientes, atadas a un programa académico previo. Sylvia Molloy (y no Arlt, y no Lamborghini, y no Fogwill) es la mejor referencia para comprender a Cucurto, mal que le pese a sus fanáticos. Lo que los distingue es a su vez muy simple: mientras Molloy celebra el aparataje crítico del deconstruccionismo, Cucurto desnuda la inutilidad cabal de la intelectualidad “politizada”.

7.
Quizás estemos ante un acontecimiento. Washington Cucurto ha venido a dividir aguas, no entre sus partidarios y sus detractores, sino entre la literatura universal y el cotorreo nacionalista de todos los días. Y es esta división lo que la crítica literaria nacional, por su propia constitución, no puede pensar. Una vez descartadas las injurias-reflejo, se queda sin escudo, a la zaga de los hechos, y su retraso estructural con respecto a la situación histórica queda por fin manifiesto. Mientras tanto, Cucurto, probablemente contra su propósito conciente, otorga a la coyuntura una legibilidad que lo supera; hasta se podría decir que detrás de él actúa la astucia de la literatura universal, que entra en el sistema literario con la máscara de su opuesto. Necesitamos una crítica capaz de afrontar y comprender el alcance de este juicio infinito: Borges es Cucurto; y capaz de extraer su energía de allí. Washington Cucurto representa una oportunidad única, y no deberíamos dejarla pasar.
La imagen fue tomada de una entrevista en:

viernes, marzo 23, 2007

A un año de YMC


El pasado jueves 15 de marzo, en la Calle Otero de la Vega 540 de San Pedro, se realizó una fiesta en la casa de los amigos argentinos. Con espagueti y té con té la pasamos yerbabien junto a los amigos de la carrera de literatura. Yerbamala, celebraba así un encuentro entre amigos. Aquí una foto de recuerdo, están: pamela, espa, malevo, oswaldo, roberto, anghy, priscila, ducrot, palmito, el equino punk, nancy, romina, byko, gaby, vero, miky, chelo, chelo2, aldos, etc.

Bueno, la movida estuvo hasta muy tarde, y ahora tenemos más por celebrar porque en abril nos visitan: Cucurto, Montellano, Recoaro. Les pasamos la info más después.

lunes, febrero 12, 2007

Jilatanakas gastrónomos, etno folks y después morir


Un valiente tuvo el honor de hacernos un comentarito y, muy orgullosos, lo publicamos. Pues esto de hacer comentarios realmente es una proeza.


Dios escuchó a aquellos autores que pocas veces son escuchados. Aunque... en realidad fueron ustedes quienes escucharon. Solo me queda el felicitarlos por semejante empresa a la que acometen (es cierto yo no soy el más indicado para hacer esto, pero... ¿Algo es algo no jilatanaka?).

Solo una duda que me inquieta mediante a lo que me pasó, yo fui rechazado por 2 editoriales que solo buscan ventas estrepitosas, pues realicé, con un grupo numeroso, una investigación sobre ciertos lugares de la ciudad de La Paz, como atractivos turísticos (historia, actualidad, monumentos, bienes y servicios turísticos arraigados en estos espacios territoriales + algo de etnografía y folklore nuestro y gastronomía tradicional), el libro se llama "Amanecer y ver anochecer en La Paz", lastimosamente no puedo publicarlo hasta ahora y quisiera saber si podría contar con su ayuda y me indicasen talvez dónde pueda acudir para hacer realidad la publicación e impresión de un tiraje de este libro, pues al parecer no es muy de competencia suya lo que tiene que ver con historia y turismo y es más de su competencia la prosa, el verso, la poesía y la narración.

Nuevamente mis mejores deseos para ustedes y si desean leer un poco más sobre turismo invitados quedan a pasar para ver el "chenko" de mi blog.

miércoles, enero 24, 2007

EN LUTO EL ANIVERSARIO DE LA EDITORIAL “YERBA MALA CARTONERA”

En medio de tristezas y lágrimas, recordando la travesía que se iniciara hace más de un año atrás, la Editorial Yerba Mala Cartonera cumplió su Primer Aniversario de Fundación este sábado, veinte de enero del presente año en curso, fecha, en la que incomprensiblemente concluye la existencia del Señor: Ignacio Portugal Alborta, que en vida fue padre de nuestro compañero y colega escritor Crispín Portugal Chávez, uno de los integrantes y fundadores del Proyecto Cartonero. La editorial se adhiere al dolor de nuestro hermano cartonero.

Darío Manuel.

jueves, enero 18, 2007

Retrospectiva cartonera


Acabamos de hacer un breve recorrido y nos hemos percatado de que el proyecto cartonero sudamericano va creciendo. En estas condiciones, invitamos a personas bolivianas que se quieran sumar activamente en el proyecto, esperaremos sus cartas a yerbamalacartonera@bolivia.com.

Bueno, acabamos de visitar Addenda et Corrigenda, una bitácora colectiva sobre los rumbos de la cultura escrita y la edición. En este blog, una nota, llamada Pasión y compromiso de la edición artesanal, acaso hace una recopilación de todo el movimiento cartonero sudamericano. Es uno de los más completos, en nuestra opinión (para quellos que les interese, allí están muchos links para informarse más).

Por otro lado, apareció una nota en Página 12 con énfasis en el trabajo manual de los cartoneros.
En Papel en Blanco aparece una nota más breve sobre el proyecto conjunto.

Para no cansarlos, una nota que creemos importante salió en el blog en especialidad Sobre edición. Allí se ha hecho una entrevista al Jarú (Jaime Arturo Vargas Luna) de Sarita y otras sobre los cartoneros.

Existen otras revisiones en inglés pero son breves, en portugués encontramos la siguiente: A arte que surge do lixo

Esperemos que estas sugerencias sirvan para llenar su curiosidad y sobre todo para incentivar el movimiento literario boliviano. Para demostrar que no siempre es necesario tener dinero para mostrar lo que Bolivia produce.

martes, enero 16, 2007

Sobre Roncangliolo y Virginia Ayllón

Hace algunos meses Virginia Ayllón reseñó El arte nazi de Santiago Roncagliolo, uno de nuestros títulos. Publicamos su reseña en este blog, como verán más abajo, y produjo una serie de comentarios a favor o en contra. Como editorial, no podemos borrar comentario alguno (inclusive una anónima nos reclamó que no permitiéramos cometarios de gente no blogger y ya está habilitado) y lo que dijo Virginia o un anónimo lo respetamos. Creemos que toda crítica, incluso lateral, como esta editorial, en el sentido que fuera, es bien recibida.

En consecuencia, publicamos a continuación una carta de Marco Antonio Soria en torno a la crítica de Virginia Ayllón.
"Sobre Roncaglolio"
De: Marco Antonio Soria
Para: Yerba Mala Cartonera

Estimados amigos de Yerbamalacartonera: soy boliviano, estuve en la contraferia del libro del año pasado, pude allí conocer la increíble experiencia de yerbamalacartonera y desde entonces me precio de ser un lector que tiene la colección completa de esta editorial de la valiente ciudad de El Alto. ¿Quién me dio sus primeros libros (Piñeiro y otros)?. Virginia Ayllón, por supuesto, quien se encarga de difundir esta experiencia como si fuera suya.

Por eso es que me ha sorprendido el comentario de un tal anónimo a la crítica que ella hiciera al texto de Rocangliolo. A mí me gusta mucho lo que escribe Ayllón pero lo que me sorprende más aún es su capacidad de crítica contestataria, muchas veces ácida, a lo que se llama la cultura oficial y también me sorprende su apoyo a mil y un experiencias literarias y culturales. Creo que hay que recordar el espaldarazo de Ayllón a Los Nadies de El Alto, a algunas escritoras bolivianas, y cómo no, su papel en la contraferia. ¿Cuántos se han hecho botar de su pega por defender el derecho humano a la libre expresión?

No creo estar "echando flores" gratuitas y creo que ustedes son testigos de algunas de estas cosas que digo. Por eso precisamente no entiendo eso de que esta escritora tenga un complejo de inferioridad, al menos en lo que a literatura se refiera y menos que ella valore los premios literarios. ¡Todo lo contrario! Si ella fue una de las que cuestionó el porqué se dio el premio de novela Santillana a Juan Claudio Lechín y no a Adolfo Cárdenas y antes porqué no se lo dieron a Alison Speeding. Pero suponiendo que este anónimo desconozca todo esto y nada más se refiera al texto sobre Rocangliolo, lo único que se puede decir es que no ha leído el texto o lo ha leído mal porque lo que hace Ayllon es demostrar cuán mal texto es el famoso Arte Nazi y llamar la atención sobre "la fama" de ciertos escritores. En lo que hace a Yerbamala, me parece bien pues que se comente sobre los textos de una editorial, para eso se publica, ¿o no? Y a veces se puede "resbalar" pues, recuerdo que en una reunión de preparación de la contraferia, Yerbamala propuso invitar a Guillermo Mariaca y menos mal se corrigió ese posible desliz. No intento nada más que poner las cosas en su lugar y, como la propia Ayllón dijo alguna vez, vale el dicho "así como la yerba mala nunca muere, ¡larga vida a esta editorial!".