jueves, diciembre 07, 2006

Volviendo sobre Yerba Mala Cartonera

Esta reseña se publicó en el periódico LA PRENSA, en su suplemento FONDO NEGRO, el 3 de Dic. de 2006.


Por Aldo Medinacelli



Su principal interés —como señala su manifiesto— no es el lucro, sino, por el contrario, generar una comunidad de escritores y lectores que no dependa de editoriales transnacionales.


La pasada semana se presentó en el Festival Internacional de la Cultura (FIC) 2006 de la ciudad de Potosí el Grupo Editorial Yerba Mala Cartonera, que sorprendió gratamente a asistentes y autoridades por su original propuesta, además de coincidir con grupos del lugar en ideologías sobre espacios de promoción de obras literarias.


El gesto de reciclar en el arte viene muy bien a una estética nacional que se ha caracterizado por el grotesco y lo marginal en sus mejores momentos. Con los principios básicos de democratizar el acto de escribir y de que es viable hacer arte de la basura, los integrantes de Yerba Mala Cartonera nos hablan de su labor recicladora.

La actividad comienza los domingos por la mañana —nos dice uno de ellos—, cuando salimos hacia la Feria 16 de Julio en El Alto a recolectar el material que luego conformará las tapas y el papel de los libros que se expondrán.
Los textos alcanzan ventas mayores a 100 y 150 ejemplares durante las exposiciones (el moderado costo de los textos —entre 5 y 7 bolivianos— y las firmas que figuran en su catálogo parecen contribuir a la interesante acogida que ha tenido el movimiento). Pero su principal interés —como señala su manifiesto— no es el lucro, sino, por el contrario, generar una comunidad de escritores y lectores que no dependa de editoriales transnacionales, obviamente de mayor poderío económico y publicitario, para lograr difundir y conseguir obras literarias.


Entre la producción que ofrecen figuran la novela corta, el cuento, los poemarios y la lectura crítica o ensayística.

viernes, noviembre 17, 2006

Viscarra Project, Alcoholatum se traduce


A pesar de que Emerson E. Tapia, emersoul@hotmail.com, no quiso que lo mencionemos, diremos de él que vive en la zona San Luis Pampa de El Alto y que ya ha traducido el cuento Baba del Alcoholatum de Victor Hugo Viscarra.

La iniciación del Alcoholatum Project, así lo llama el traductor, surge, en nuestro criterio, como una urgencia para uno de los escritores que dejó su herencia en la Generación Yerba X.

A continuación mostramos un fragmento:

B a b a

Sara was real bad with me that night, when she went to Avernus to get trashed with her lover. Not content screaming she wanted to sleep with me and scaring me every time I touched what only my hands awkwardly manipulate, she had to call me to her table and, after pulling up her dress, show me her sex, which since then has tormented my sleepless dreams.

Babá’s odour is nauseating. It’s as if all bad smells came to live in his body.

Those who know him prefer to ignore it. And if at times they invite Babá to have a drink, it’s only to enjoy themselves at his expense —as always happens— and then to flatter him, they make him buy more drink with the change Babá saves to buy himself that infamous food at fifty centavos a plate.

Babá has neither friends nor hopes.


La foto que acompañamos a esta noticia corresponde a una aparecida en la revista PATÍBULO de Potosí.

martes, octubre 31, 2006

Sobre Santiago Roncagliolo y "El Arte Nazi"

Publicamos la sutil reseña de Virginia Ayllón que también salió en la revista Alejandría de este mes.

Por Virginia Ayllón
Se trata de la segunda edición de este libro, publicado originalmente el 2004 en Lima por la editorial Sarita Cartonera. Debió presentarse el mes pasado en el marco “La Otra Feria: del libro su preste, Víctor Hugo Viscarra”, hecho que no sucedió ya que el autor peruano, ganador del premio Alfaguara 2006 –por su novela Abril Rojo- dejó plantados, por igual, a la XI Feria Internacional del Libro así como a “Los de la Otra feria”.

El joven escritor, quien asegura tener en Edmundo Paz Soldán su personaje favorito
(ver http://es.news.yahoo.com/fot/ftxt/santiago-roncagliolo.html) ha publicado Pudor (2004), El príncipe de los caimanes (2002), Crecer es un oficio triste (2003) y los libros para niños Rugor, el dragón enamorado (1999) y La Guerra de Mostark (2001).

El Arte nazi no es u texto literario si por ello entendemos una puesta en escena de la búsqueda de la palabra. Quiere serlo, diría yo, en las primeras dos y media páginas donde el narrador (en este breve espacio sí existe un narrador) recurre a la memoria para dar cuenta de su descubrimiento del arte nazi a través de las revistas y películas de la época. Promete ser un texto interesante ya que toda memoria ofrenda el recoveco arcaico, que generalmente fascina. Pero el escritor peruano traiciona al lector exactamente en la segunda mitad de la tercera página e inicia, sin más ni más, una especie de artículo de enciclopedia escolar donde, de manera didáctica, expone datos de la economía de la Alemania pre nazi, para luego pasar a una especie de acercamiento psicológico a la patología del führer y de la masa aria que lo siguió. Para entonces, su prometedor narrador de las primeras páginas queda aislado, abandonado, o más bien echado quién sabe dónde. Siguiendo con el estilo de enciclopedia escolar, el ganador del Alfaguara expone las concepciones estéticas del Tercer Reich con algunas pinceladas de valiente alegato del arte libre en contra del horroroso concepto nazi del “Arte degenerado”. Y, casi al finalizar, inicia una cuasi defensa de Leni Riefenstahl y Albert Speer, cineasta la primera y arquitecto el otro. En este punto el lector cree –porque parece- que por fin, aún sea en las últimas páginas o para cerrar magistralmente este informe texto, el joven peruano se acordará de su prometedor narrador y lo traerá de vuelta al juego. Pero no, decepción total, ni la diva que murió a los 103 años ni el “arquitecto del diablo” lo logran porque el análisis es bastante menor al que ya han hecho, por ejemplo, Ford Coppola o George Lucas de la directora de Olympia. Y así como así, termina el texto de marras con un final digno de cualquier enciclopedia escolar.
Y no es que tengamos nada contra la enciclopedias escolares, todo lo contrario. Sabemos que su papel es informar y a ello vamos. ¡Pero no huey!, el engaño no; no se vale atraer hacia un texto –cualquiera sea— con artimañas literarias para luego tener que leer frenéticamente todo el texto buscando a ese narrador. No importa si en la búsqueda del perdido niño y sus memorias pasan páginas de los horrores nazis o las mismas se bañan de algún gesto irónico, nada de eso importa ya que llegamos a la página final con una morisqueta en el rostro: ¿hay que reír?, ¿hay que llorar?, ¿qué hay que hacer frente a un texto de tal configuración?

Me pregunto entonces: ¿cuál era el objetivo de publicar una 2ª edición de este singular texto? ¿Qué más o menos buscaba Yerba Mala Cartonera? Y la web me responde ya que malo o bueno, este libro es de producción del muy famoso Santiago Roncagliolo, más ni su biografía oficial, ni la crítica ha hecho referencia al mismo sea para ponerlo entre los grandes títulos del autor, sea para decir que no es bueno, —y eso que la obra del joven peruano es comparada con la de Bryce Echenique, Mario Vargas Llosa y Julio Ramón Ribeyro. Nada de nada, excepción hecha de un blognauta quien le dedica exactamente dos líneas al texto y pide disculpas por dejar incompleta su crítica dado que debe ir a cumplir obligaciones más urgentes.

Entonces, me digo, aquí si hay un signo que hace que el gesto de Yerba Mala Cartonera haya sido un “tiro por la culata”. Lo pondré en forma de moraleja: por muy importante que sea el autor si la editorial que lo publica no lo es, el texto queda anulado. Ergo, cartoneros, a mejorar la puntería. Si lo que buscaban era renombre, parece que no habrá; en todo caso, valga para sus anales el haber publicado la muy célebre 2ª edición de El Arte nazi.
Santiago Roncagliolo. El arte nazi.
ed. El Alto: Yerba Mala Cartonera, 2006. 33 p
Acotar al respecto que la 'puntería' sobre Roncagliolo, Iwasaki y otros autores peruanos estaba antes de la premiación de Alfaguara 2006. Roncagliolo, antes de esta premiación, no era famoso, pero ya habíamos hecho tratativas de publicarlo. Así que, si él salío premiado en Alfagura (hecho muy importante para algunas personas) es sólo una coincidencia.

sábado, octubre 28, 2006

Rumbo a la feria 16 de Julio


El equipo de Yerba Mala se encamina a la feria 16 de julio, al qhatu al lado de doña Pascuala. Posteriormente tendremos más noticias.

viernes, octubre 13, 2006

Yerba Mala, una nueva senda editorial

Por Roberto Cáceres

Merece la pena, en un escenario tan poco emocionante como el de las editoriales bolivianas, tomar en cuenta la labor de Yerba Mala Cartonera.
Eludiendo quijotescamente la importancia del dinero han podido acomodar todos sus ejemplares en la otra feria. Habrá que preguntarles qué los impulsa. Esta celebración que pretendo realizar también alcanza a los autores, en especial a la nueva generación, como dice Juan Pablo Piñeiro, de escritores alteños que están inscribiendo nuevas estéticas.
Ahora mismo abro el ejemplar de Crispín Portugal y su relato “Almha, la vengadora”. En la tapa esas palabras están delineadas por manos inocentes, por trazos de niños cartoneros y pienso en el tiempo que ellos se tomaron para pensar en el lector que tendría finalmente su labor. Entonces me toca reponer ese tiempo y esa experiencia y luego me pongo a leer, como si hubiera acordado una complicidad, como si el trabajo del autor, del librero y del lector nunca se hubieran separado.

sábado, agosto 05, 2006

ACTIVIDADES EN LA OTRA FERIA



Y con ese repertorio, Yerba Mala Cartonera estará en el programa de la LA OTRA FERIA.
Si desean adquirir un programa específico de la Editorial, presionen en:
http://www.wikiupload.com/download_page.php?id=12828
para descargarlo, apretando solamente en "Download File" de la siguiente pantalla.


Los esperamos.


sábado, julio 01, 2006

YERBA MALA en la OTRA FERIA

Yerba Mala Cartonera invita a participar en la OTRA FERIA


CONVOCATORIA


En vista de que ya llega LA OTRA FERIA 2006 (en respuesta a la ortodoxa Feria Internacional del Libro de La Paz), a llevarse a cabo en el mes de agosto, le invitamos a que sea parte de este emprendimiento.

LA OTRA FERIA estará en las ciudades de La Paz y El Alto y se están integrando escritores, editores, profesores, alumnos de colegio, comerciantes minoristas, músicos, y otros. (Estas denominaciones son arbitrarias, desde luego, pero todos prestos a apreciar y generar el arte de manera incondicional). Con esta propuesta pretendemos oxigenar el escenario literario y se están plegando también actores del interior para su ejecución.

Si usted tiene deseos de participar y aportar, en cualquier sentido, comuníquese con Yerba Mala Cartonera para la coordinación y planificación.




miércoles, junio 21, 2006

Yerba Mala Cartonera, para que la literatura nunca muera

“Se llama así porque nuestra intención es rescatar los escritos marginales, los buenos escritos que no se acabarán por más que quieran extirparlos”

Era abril, pero del año pasado. Caminando por una casi vacía calle de mediodía en Almagro, barrio residencial de Buenos Aires, por fin dimos con la Editorial Eloisa Cartonero, donde no pudimos encontrar a Washington Curcuto, su director, pero sí a un par de funcionarios y trabajadores del taller artesanal donde se empastaban decenas de libros diarios.

Literatura para todos, literatura para leer en las imposibles calles de La Paz y aguantar las trancaderas y las marchas: libros hechos a mano por niños alteños, ésa es la propuesta ahora en nuestro medio de Yerba Mala Cartonera, una nueva editorial que, emulando similares propuestas de Argentina y Perú, se aventura en el siempre difícil mercado para libros en Bolivia.

La idea es conseguir que un escritor ceda gratuitamente los derechos de un texto relativamente breve, ya sea en cuento, poesía y, por qué no, novela, y encuadernar policopiados con un forro de cartones reciclados.Los cinco primeros libros: El bolero triunfal de Sara, de Juan Pablo Piñeiro; Khari Khari, de Darío Manuel Luna; De una vida, por una vida, hasta una vida, de Érika Loayza; Plenilunio, de Gabriel Pantoja, y Almha, la vengadora, de Crispín Portugal, ya están a la venta en coquetas presentaciones que tienen una peculiaridad, ninguno de los 50 ejemplares por título es igual a otro; cada uno responde al diseño e inspiración de su creador, un niño alteño o de la hoyada.
El proyecto lo llevan adelante Roberto Cáceres, Crispín Portugal y Darío Luna, cuentan que la idea nació en las Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana (JALLA) que en 2003 se efectuaron en La Paz, y donde Jaime Vargas Luna, editor de Sarita Cartonera de Lima, les habló del proyecto, insistiendo en la necesidad de ampliar el alcance en otras capitales sudamericanas.
“En total somos ocho trabajando, y hay cuatro o cinco niños que laburan de forma permanente encuadernando los libros”, señala Cáceres. Los niños recogen cartones por toda la ciudad y rescatan las mejores partes para las tapas de los libros. Cada uno recibe 50 centavos por ejemplar armado y si van al taller (en un domicilio de Villa Adela) se les da 2 bolivianos para su pasaje; de lo contrario, trabajan en su casa.Los cinco títulos se venderán en las librerías que quieran asociarse al proyecto —que no tiene fines de lucro— y en los puestos de periódicos. Con 5 bolivianos, el lector aporta a una buena causa, y además tiene la opción de acercarse a las nuevas tendencias de nuestra narrativa, aunque Yerba Mala Cartonera tiene ya apalabrados a connotados escritores que gustosos cederán sus proyectos para los siguientes libros.“Adolfo Cárdenas y Jesús Urzagasti ya están apalabrados; se entusiasmaron con la idea, dice Portugal. “Roberto Echazú también aceptará”, agrega.

Nota realizada por Fondo Negro, periódico La Prensa.

Presentación de Yerba Mala Cartonera en El Alto


Con nuevas propuestas en literatura en una nueva propuesta editorial.

Editorial Yerba Mala Cartonera es un proyecto social, cultural y comunitario sin fines de lucro que reúne a autores, editores y niños recicladores de cartón que realizan las cubiertas de los libros. El pasado 26 de abril, en el Teatro de cámara de la Alcaldía Quemada de la Ceja de El Alto, nuestra editorial presentó los siguientes títulos:
Juan Pablo Piñeiro, El bolero triunfal de Sara
Darío Manuel Luna, Khari-Khari
Erika Loayza, De una vida, por una vida, hasta la vida...
Gabriel Pantoja, Plenilunio
Crispín Portugal, Almha, la vengadora
Con la asistencia de aproximadamente un centenar personas, la crítica sobre los textos de Virginia Ayllón, Cleverth Cárdenas y otros, se pasó además de una velada agradable, la challa de este proyecto que creemos tiene muchos augurios de seguir adelante.
Para esta presentación tuvimos el apoyo del GOBIERNO MUNICIPAL DE EL ALTO - DIRECCIÓN DE CULTURA y del suplemento Fondo Negro, LA PRENSA.